INDOAMERICANOS, NO
HISPANOS,LOS MEXICANOS.
FROST Y SU LIBRO LAS CATEGORIAS DE LA CULTURA MEXICANA
¿Angloamericanos, Hispanoamericanos,
indoamericanos, Panamericanos Latinoamericanos?
Comunicadores, carentes de
vitaminas culturales, repiten sin ton ni son categorías para referirse a los
mexicanos: hispanoamericanos, latinoamericanos, etc. Otros lo hacen con
disimulo y bellaquería..
De ahí la enorme importancia del trabajo de
Frost para ayudarnos a comprender el terreno que pisamos.
Elsa Cecilia Frost se refiere,
en esta su obra (publicada por la
Universidad Nacional Autónoma de México), concretamente a cuatro categorías de
la cultura mexicana, de los últimos cinco siglos que son la hispanoamericana,
la latinoamericana, la indolatina y la panamericana.
“Elsa Cecilia Frost (Ciudad de
México, 25 de diciembre de 1928 - Ib., 1 de julio de 2005) fue una académica y
traductora mexicana. Obtuvo el doctorado en Filosofía y Letras por la UNAM.
Elsa Cecilia Frost dedicó su vida a la traducción de textos filosóficos,
religiosos e históricos. Dominó los idiomas español, alemán, inglés, francés,
italiano, catalán, y latín.”
“La expresión Hispanoamérica se refiere a la época colonial, la
etapa que va desde el descubrimiento
hasta las guerras de independencia;
Latinoamérica es el nombre que se adopta
en la época republicana siglo XIX.
Indoamérica, es el nuevo concepto revolucionario creado por el aprismo.
"Casi resulta innecesario añadir que tras el panamericanismo
se oculta la ambición imperialista de los yanquis.”
En conjunto todas han aportado, para bien, a la cultura
mexicana y es necesario apresurarse a decirlo.
Pero para algunas categorías ya
pasó su tiempo hegemónico y no obstante
se empeñan por permanecer vigente en grandes sectores de la sociedad.
El filósofo español José
Gaos dice: "desde siempre cada
filósofo ha considerado su filosofía como verdadera y las demás falsas".
Y C.S. Lewis, escritor británico en La experiencia de leer,
anota: "Por naturaleza, cada uno de nosotros ve el mundo desde un punto de
vista, y con criterio selectivo, que le son propios. E incluso nuestras
fantasías desinteresadas están llenas de peculiaridades psicológicas que las
condicionas y las limitan".
Hay un México, actual, que vive los tiempos de Hispanoamérica,
aplaudiendo la conquista y añorando los días de la Colonia aún en las mentes
actuales tenidas como progresistas. En el Frente Popular, de la guerra española
de 1936, la Pasionaria soñaba con México y con Hernán Cortés...
En la actualidad los canales
televisivos de la Iglesia católica, desde la costa oeste de los Estados Unidos,
no tiene otra manera de referirse a los habitantes del continente americano,
del Río Bravo hasta el sur extremo, sino
como “hispanos”.
Le debe una a España ya que la
Iglesia Católica Apostólica y Romana sólo pudo afianzarse en México mediante el
terror de soldados y frailes en el siglo dieciséis.
Con intención claramente
denostante, con sorna, Trump y muchos en el Capitolio se refieren a los
mexicanos como “hispanos”.
Igual que si alguien (no los
mexicanos que somos respetuosos de los pueblos del mundo) de manera aviesa señalara a
los españoles como “moros” o a los ingleses de Inglaterra como “romanos”.
De la misma manera los
millones de individuos de los países sureños, que viven en la Unión Americana,
para la Iglesia son “hispanos”.
Aquí no hay ignorancia, como puede ser el caso
del hombre sin instrucción. No hay que olvidar, reiteramos, que el catolicismo fue impuesto en México con
la espada, la cruz y la hoguera. A semejanza que el protestantismo lo fue en
Norteamérica para los pueblos indoamericanos.
“Al encenderse la Guerra de
Independencia y frente al criollo que aseguraba que la verdadera América es la
prehispánica y el español un intruso, se alzó al voz de los colonialistas en
defensa de la obra de España. América-decían- debe sus ser a la Conquista. Qué
era este continente antes de la llegada de los españoles sino un mundo
idolatra, salvaje y antropófago?”
Eso cuando la guerra de
independencia en el siglo diecinueve, pero en 2021 se oyeron las mismas voces
desde España y dichas por personajes de la política de ese país.
Algunos
ilustres pensadores españoles han pugnado por dejar de lado este “Madrismo”
siempre esgrimido por España.
¡Eso no ayuda al diálogo fraterno, tan
necesario en estos días de locura arancelaria!
Hay otro México,
latinoamericano (Frost llama a no confundir los nombres de “América Latina” y
el de “Anglo América”).
Hay graves diferencias
históricas con Estados Unidos pero no
obstante los mexicanos, más los
liberales, pero también los conservadores, se acercan , por voluntad
propia, a su economía, costumbres, y cultura, su novela, su poesía, su
filosofía.
¡Eclecticismo integrador,
mediante la cultura, que no debe confundirse con racismo ni clasismo! Con
espíritu abierto los mexicanos leemos igual a Goethe, a Víctor Hugo, Cervantes
que a Emerson.
A Francia fuimos los mexicanos
a buscarla expresa y tácitamente en el siglo diecinueve. A los mexicanos no se
les revuelve el estómago cuando se les llama “latinoamericanos”, término que se
atribuye fue inventado por Francia.
“Pero no obstante la vaguedad
del término este no sólo fue muy usado en la época del afrancesamiento de
nuestra cultura, sino que ha llegado a reemplazar en el uso común a la
denominación “Hispanoamérica”, escribió Frost.
Resumiendo, diríamos que en
México hay, en sus ciudades, por lo anteriormente anotado, un México
pluricultural, de calidad, que vive dentro del México indígena.
Pero nefasto en la medida que
(de manea anacrónica, hasta la presente, abriga la intención de colonizar a los
demás.
El humanismo mexicano está por
el respeto y la convivencia de las naciones. Contra los gritos de quien tiene más bombas
De la cultura indoamericana
Frost anota que esta referencia sólo puede aplicarse a “aquellas culturas en
las que haya, o pueda haber, una influencia indígena”.
En Mexico,o lo que ahora se conoce como Mexico, el espiritu indigena y sus grandes y ancestrales culturas, siempre fue negado,tanto por extraños como por corruptos mexicanos de poder. Negado este indigenismo por conveniencia para quitarles, robarles, a los los pueblos originarios sus tierras y sus aguas.
Mexicana de la etnia Kicapoo, del norte de México
El resto quedó como antes de
la conquista. Para el siglo veintiuno se calcula que hay 52 etnias a lo largo
de todo el territorio, con su amado ancestral politeísmo en el diario
vivir y su hablar, además del español y el inglés, estos por vocación cultural y necesidad del
comercio.
En el Valle de México
existieron hegemonías indias precristianas que duraron seiscientos años (léase
a Chimalphain), otras trescientos, por ejemplo, el eje Chalco-Amecameca, según
escribe este historiador del siglo dieciséis, en su obra Relaciones. O el eje
Culhuacán- Amecameca, Teotihuacán, milenaria, con su influencia cultural que
llevó hasta la actual Centroamérica.
Así, no es una mera nostalgia llamar amerindia a la
cultura de los habitantes del país.
Como no lo es el gentilicio “mexicanos” para nativos y llegados después. Es la
conclusión a la que llega nuestra autora.
Pero, como anotamos al
principio, no todos los comunicadores, que trabajan en los medios, poseen las
vitaminas culturales necesarias o bien por interés de grupo dejan caer,
generalizando, colonizando, la categoría que les conviene.
“Es pues, posible llamar “indoamericana” a la cultura de México”, dice Frost. O mexicanos, gentilicio que se apoya en la cultura amerindia.