Pico de Orizaba lado sur

-->Los nombres originales del Pico de Orizaba son Poyahutecatl y Citlaltepetl. Su elevación sobre el nivel del mar es de  5,700m 

De la ciudad de México se llega a Texmalaquilla (ladera sur del Pico de Orizaba) siguiendo la carretera que va a Puebla- Orizaba- Puerto de Veracruz hasta  la caseta de Esperanza. En la actualidad (2009) salen de este punto camionetas de pasaje publico a Texmalaquilla.


1-Emplazamiento del albergue
2-Cresta que conduce a la cumbre
3-Torrecillas
 

(foto de Armando Altamira Areyán)

Su ladera sur carece de nieve en los niveles inferiores debido a su situación geográfica.
Todo el día le pega el sol y las nieves son prontamente fundidas. Es hasta la cota 5 mil, aproximadamente, que las nieves permanecen. Antes la expresión era “nieves eternas” pero ahora con lo del calentamiento global puede cambiar la apreciación.
Salvo en situaciones circunstanciales de lluvias todo eso vuelve a cubrirse de nuevo para de nuevo ser prontamente fundidas en pocos días.
Torrecillas y vía de ascenso.S-Torrecillas. T-Refugio.Z-Cumbre

Por tal circunstancia el ascenso, a partir del albergue Fausto González Gomar ( 4,660m), es a lo largo de una ladera de terreno inestable de arena y fragmentos pequeños de roca. Tanto que se impone utilizar alguna especie de polainas para evitar que ese material se meta a las botas. Algunos prefieren ir un poco más a la izquierda y ganar la cresta rocosa para evitar el terreno inestable.


El albergue es de construcción de paredes de piedra con literas de madera para unos 30 individuos. Está ubicado en el collado que hace la ladera sur del Pico y el extremo norte del cresterío rocoso conocido como Torrecillas.
La cresta de subida a partir   del refugio.A-Refugio.T-Ruta de aren.C-Cresta rocosa.K. Roca cimera.

 Tiene a la entrada un eterno basurero que nuestros amigos alpinistas de Puebla y Orizaba se afanan en limpiar bajando periódicamente camionetas y más camionetas  llenas de basura.


Albergue Fausto González Gomar ( 4,660 m.)


En las cotas superiores el avance es mejor al alcanzar la zona nevada. Por la poca acumulación de nieve sería raro encontrar alguna grieta de hielo.


Torrecillas, lado  noreste



La vía de acercamiento es por la carretera México-Puebla-Tehuacán. En la caseta Esperanza,kilómetro 217, se puede abordar trasporte colectivo hasta el pueblo de Texmalaquilla.




En la sur del Pico de Orizaba, así  como en los desiertos de Altar,Sonora, o Samalayuca, Chihuahua, se sugiere usar alguna clase de polaina para evitar entre la arena al calzado (Diccionario de la Montaña,Agustín Faus, Barcelona, España, 1963)



De Texmalaquilla se asciende caminando (también se puede hacer un buen tramo, hasta más arriba del límite del bosque, en vehículo con doble tracción) hacia el norte y más arriba en dirección noreste. El sendero está bien marcado. Muchos prefieren ir por la cañada de la derecha, saliendo de Texmalaquilla, por ser un ascenso más directo. Desde abajo se puede orientar con buen tiempo  teniendo como referencia Torrecillas.


El último tramo. Se ven las cordadas que se aproximan al cráter (foto de Leopoldo Nava)


 Llegados a este punto hemos de decir que el Pico de Orizaba es más que una montaña. Se trata de un universo alpino  desconocido para muchos los alpinistas. Estos  por lo general se limitan a recorrer las clásicas vías del norte y del sur. Si dividiéramos en 360 meridianos, o líneas verticales, a la montaña, los que suben por una ruta desconocen 359 líneas. Su base, digamos en los 4,200, que es el límite del bosque, es inmensa.  Un grupo puede acampar por semanas  en lugares siempre cambiantes. ¿Si la montaña es tan bella, ¿por qué tanta prisa en salir de ella?
Crater. Arriba:lado sur.Abajo: lado norte.







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La Sierra Negra, vista desde el (este) Pico de Orizaba.Se ve el telescopio en su cumbre.





En el primer plano de la foto se ve el camino(arenoso) que sube desde Texmalaquilla y se dirige, aunque no llega, al refugio. Estamos hablando de los 4,400 m.s.n.m aproximadamente.











El gran telescopio en la cumbre de la Sierra Negra apenas en su fase de construcción(2007). Foto de Leopoldo Nava.












Caseta Esperanza.Kilómetro 217 de la carretera México-Orizaba




Las cumbres mexicanas del paralelo 19



Una consideración (exclusivamente para novatos, los expertos no la necesitan) es la relativa a la aclimatación a las alturas. Este aspecto es algo  que golpea  y,  con tal fuerza, que el montañista debe dar marcha atrás (después de vomitar o desmayarse) y en ocasiones morir ahí mismo o en breve tiempo a consecuencias de lo mismo. En México ese asunto se le conoce como “mal de montaña”.Es el precio que pagamos por subir en pocas horas lo que debería llevarnos días.
Lo más propio es consultar a la ciencia médica del deporte respecto de este tema. Aquí damos una noticia sucinta del asunto. La intención es despertar el interés para que el individuo se documente más sobre este tema del mal de montaña.
Adolf Mokrejs, en su Guía practica del excursionismo II, (ediciones Roca, México, 1986, Pág. 112) dice que “El “mal de montaña o altura no es una enfermedad sino un indicio de que la aclimatación no ha tenido lugar”. Da enseguida unos datos. Se pueden dividir las diversas zonas de aclimatación. Abarcando cada una de ellas 1,500 metros de altura. Y exigiendo una semana de adaptación. Para la zona entre los 3,000 y los 4,500 se requiere una semana. Para la situada entre los 4,500 y los 6,000, dos semanas.
Es decir que para ir, de la Ciudad de México (2,200m.s, n. m.), a la cumbre del  Pico de Orizaba, necesitaríamos  ir subiendo, acercándonos,  gradualmente, de población en población, dos semanas. Como lo hacemos es en dos días. Uno de acercamiento y el otro para subir a su cumbre. Imagínese la tremenda deficiencia en nuestro modo de subir altas montañas. ¿Qué de raro tienen todos esos dramas originados por el mal de montañas que vemos con frecuencia?
Para subir al Popocatépetl, partiendo de la Ciudad de México, necesitaríamos una marcha de aproximación- aclimatación de  al menos una semana.  Lejos de eso,no es raro que salgamos en la mañana en automóvil de la ciudad, dos horas después estamos en Tlamacazcalco y tres horas más tarde en la cumbre del volcán. Cinco horas lo que necesitó una semana…
Lado sur .En el área blanca de  la montaña se ven dos aristas, en el lado izquierdo. La arista del cento es por la que se llega a la cumbre, a partir del refugio.


A-Cresta de ascenso del lado sur

 
 Si alguien quiere tener una idea real de lo dramatico que puede ser el mal de montaña vea el video donde se muestra la muerte de un joven andinista argentino llamado Federico Campanini. Murió por esta causa en el Glaciar de los Polacos, filo noreste del Aconcagua, el 19 de febrero del 2009.Está en Geoogle Internet.




La desviación a Acatzinco es la que lleva al lado norte. Carretera a  Jalapa y antes de llegar se toma hacia el este la desviación a Tlalchichuca.La desviación de Esperanza es la que lleva al lado sur por Texmalaquilla.
Texmalaquilla es el  poblado, por el lado sur, más cercano a la montaña.

Hay más peligro en cruzar una calle de la ciudad que en  la ascensión de una montaña nevada (hacer click en video)











Iztaccihuatl ruta sur

IZTACCIHUATL RUTA SUR


Es la ruta común del sur. Decir “Ruta común” es referirse a la ruta que sube la comunidad. Por lo mismo tiene un valor social benéfico incalculable sobre la que se puede (y se debería) escribir numerosas cuartillas. Se trata de un terreno-escuela para alpinistas principiantes y experimentados. Subestimar esta vía de ascenso ha costado centenares  de vidas. En términos de salud psicofisica esta ascensión ha salvado más vidas que las miles de farmacias de la ciudad de México.

Nosotros creeemos que la biología tiene un plan secreto para eliminarnos ( y dar cabida a las nuevas generaciones). Nos hace creer que con la ley del menor esfuerzo  nos protegemos acumulando energías para ocasiones especiales. Eso estaría bien para cuando eramos recolectores- cazadores. En la ciudad exageramos esa economía de esfuerzo y resulta al revés. Al sedentarismo pernicioso la medicina ahora le llama "patología de la inmovilidad".



Miles de individuos han subido por aquí pero nosotros no conocemos una guía de cómo llevarla a cabo. Esto se hace por una especie de tradición oral. Pero el alpinismo moderno necesita algo más concreto de lo que puedan servirse las generaciones de montañistas que están por llegar. Nadie quiere, o puede, escribir sobre lo obvio. Hay inclinación de relatar las  hazañas alpinas en las que participan dos o tres personas  pero no por algo que puede servir a las multitudes.
  Vía de acercamiento desde la ciudad de México
VIA DE ACERCAMIENTO DESDE LA CIUDAD DE MEXICO
 













 Vertiente occidental y el viejo albergue de Chalchaopan
1 Puerto Teyotl.2-Refugio Teyotl.3-Insecalables.4-Cumbre Cabeza.5-Cuello.6-Arista de la Luz.7-Pecho.8-Corredores Occidentales.9-Chalchoapan.10-Rampa de Oñate.11-Refugio Láminas.12-Pico Ezequiel Ordoñez.13-Pico José Aguilera.14 Glaciar Ayoloco.15-"Panza".16-Pies.17-Rodillas.18-Espinillas.19-Refugio Ayoloco.20-zona de refugios (Rep. de Chile y Esperanza López Mateos).21-Adoratorio El Solitario y roca del mismo nombre.22- Cabecera Cañada Hueyatlaco.23-Cabecera Cañada Milpulco. 24-Cañada Alcalican.
 

La cumbre más alta de esta montaña, conocida como El Pecho, tiene 5,286 m de altitud.


Comúnmente la ruta del sur es visitada por expertos y por un flujo ininterrumpido de montañistas que van por primera vez.
Prueban con ello cuatro cosas. La voluntad de ánimo, la resistencia física, la manera ( o la técnica) de caminar en terreno nevado y la disposición para enfrentarse a un eventual cambio climático. En ese orden.
Quemando colestrol malo y pagando alto precio por el sabroso hedonismo de la ciudad (dibujo de Manuel Sánchez)

La salud física y mental que esta ascensión trae consigo, para el que la lleva a cabo, es de repercusiones sociales, repetimos,  de dimensiones incalculables. Sobre todo estamos hablando de México, un país en el que, en los momentos que escribimos estas líneas, se han encendido los focos rojos, por parte de la Secretaría de Salubridad.  Acabamos de arrebatarle a Estados Unidos el primer lugar de individuos con sobre peso de masa corporal.
Resultado de una serie de conductas patológicas, entre las que destacan hábitos desordenados de comer, obsesión por las bebidas endulzadas y, sobre todo, el sedentarismo. Con esto se tendrá noción de la inmensa importancia de llevar a cabo  la ascensión del sur de esta montaña. Ir a esta larga caminata hacia arriba no es arriesgar el presente sino facilitarse el futuro. Para él, para la familia y para el país.
Ofrecemos algunas noticias que puedan ayudar a tal fin.
IZTACCIHUATL RUTA SUR Y EL SISTEMA DE CAÑADAS DEL OESTE

Una última consideración (exclusivamente para novatos, los expertos no la necesitan) es la relativa a la aclimatación a las alturas. Este aspecto es algo  que golpea  y,  con tal fuerza, que el montañista debe dar marcha atrás (después de vomitar o desmayarse) y en ocasiones morir ahí mismo o en breve tiempo. En México ese asunto se le conoce como “mal de montaña”.Es el precio que pagamos por subir en pocas horas lo que debería llevarnos días.
                                               Vista área de la montaña

Lo más propio es consultar a la ciencia médica del deporte respecto de este tema. Aquí damos una noticia sucinta del asunto. La intención es despertar el interés para que el individuo se documente más sobre este tema del mal de montaña.
Adolf Mokrejs, en su Guía practica del excursionismo II, (ediciones Roca, México, 1986, Pág. 112) dice que “El “mal de montaña o altura no es una enfermedad sino un indicio de que la aclimatación no ha tenido lugar”. Da enseguida unos datos. Se pueden dividir las diversas zonas de aclimatación. Abarcando cada una de ellas 1,500 metros de altura. Y exigiendo una semana de adaptación. Para la zona entre los 3,000 y los 4,500 se requiere una semana. Para la situada entre los 4,500 y los 6,000, dos semanas.
Es decir que para ir, de la Ciudad de México (2,200m.s, n. m.), a la cumbre del  Pico de Orizaba, necesitaríamos  ir subiendo, acercándonos,  gradualmente, de población en población, dos semanas. Como lo hacemos es en dos días. Uno de acercamiento por carretera hasta el albergue y el otro para subir a su cumbre. Imagínese la tremenda deficiencia en nuestro modo de subir altas montañas. ¿Qué de raro tienen todos esos dramas originados por el mal de montañas que vemos con frecuencia?


Para subir al Popocatépetl, partiendo de la Ciudad de México, necesitaríamos una marcha de aproximación- aclimatación de  al menos una semana.  Lejos de eso, no es raro que salgamos en la mañana en automóvil de la ciudad, dos horas después estamos en Tlamacazcalco (base de la montaña) y tres horas más tarde en la cumbre del volcán. Cinco horas lo que necesitó una semana…


 Si alguien quiere tener una idea real de lo dramatico que puede ser el mal de montaña vea el video donde se muestra la muerte de un joven andinista argentino llamado Federico Campanini. Murió por esta causa en el Glaciar de los Polacos, filo noreste del Aconcagua, el 19 de febrero del 2009.Está en Geoogle Internet.


Cañadas de la vertiente oeste
La montaña vista desde el sur.Se ve la cresta que, partiendo del paraje La Joya (Pies), sigue hasta la cumbre del "Pecho"

 
Dibujo de Manuel Sánchez parodiando la tarea de tallar escalones en el hielo o nieve.
Ruta de ascenso. En primer plano se ve la ubicación del refugio Esperanza López Mateo      








Por desgracia hay en la actualidad una enorme inseguridad para los montañistas que van a la Iztaccihuatl.
El 5 de marzo del 2012 salió publicada esta nota en el diario El Universal. Se trata de un asalto a montañistas en la Iztaccihuatl. En esta caso, como en el del Nevado de Toluca, las autoridades castigan a los montañistas impidiéndoles  el acceso a esos lugares, en lugar de buscar y sancionar a los delincuentes.



"TLALMANALCO, Méx., marzo 5 (EL UNIVERSAL).- La zona boscosa de San Rafael, en las faldas del volcán Iztaccíhuatl, es muy peligrosa para montañistas que visitan el lugar ya que operan bandas de delincuentes que fuertemente armados los asaltan y violan a las mujeres, advirtieron los propios excursionistas.

Según las propias autoridades municipales, se presentan hasta ocho atracos al mes en contra de deportistas extremos que acuden a este lugar, sobre todo los fines de semana, porque no hay vigilancia de ninguna de las corporaciones municipales, estatales y federales, ni de los ejidatarios que controlan el parque.

Juan Carlos Durán Gutiérrez, director de Protección Civil de Tlalmanalco, reconoció que cada fin de semana se registra un robo en diferentes parajes del ejido, pero hay ocasiones que son hasta dos, principalmente en “Las Trancas”, el más alejado de la caseta de vigilancia del área que administran ejidatarios que cobran una cuota a los visitantes.

El domingo 26 de febrero, 60 personas que acampaban y comían en el paraje “Nexcoalanco”, fueron asaltadas por 25 hombres armados y encapuchados que golpearon y causaron heridas a más de 20, incluyendo a un niño de ocho años y abusaron de tres mujeres.

Los ladrones, vestidos con ropa camufleada, cubiertos de la cara con pasamontañas, salieron de entre los matorrales armados con rifles, escopetas, pistolas y machetes para rodear primero a un grupo de aproximadamente 40 personas que acampaban y comían.

Luego sometieron a otras más que venían bajando, amarrándolas a todas, hasta sumar más de 60, incluyendo niños y mujeres.

Los encapuchados hicieron disparos al aire y a casi todos los hombres les pegaron con machetes y pistolas, causándoles lesiones a por lo menos a 20 en cara, cuerpo y cabeza, entre ellos Fernando, de ocho años, a quien le pegaron en la espalda.

A Alejandro, de 27 años, le fracturaron la nariz con la cacha y a Salvador lo hirieron de una pierna con una pistola de diábolos.

Un perro bóxer que acompañaba a campistas de Cuautitlán fue baleado en el cuello con una escopeta.

“Entregamos celulares, carteras, dinero, relojes, cámaras, equipo de montaña y luego nos quitaron los zapatos que aventaron a una camioneta Chevrolet para luego amarrarnos de pies y manos con las agujetas”, recordaron.

La misma suerte corrió un profesor y 11 alumnos de la primaria Juan Jacobo Rousseau, del Distrito Federal, que acampaban en la zona.

El jueves pasado, el ayuntamiento clausuró el parque ecoturismo “Dos Aguas” por carecer de licencia de funcionamiento y por falta de medidas de seguridad para protección de los paseantes.

El lugar se mantendrá cerrado, hasta que la empresa no regularice su situación administrativa ante el gobierno local y tome medidas internas para garantizar la seguridad de quienes semanalmente visitan el sitio".




Noticia por televisión mexicana del 23 de julio de 2015:en Tlalmanalco ( pueblo de tránsito obligado  antes de llegar a San Rafael).SW de la Iztaccihuatl, la policía agarró a tres que se dedicaban  a asaltar a montañistas.


 






Escalada Los Panales

Los Panales es una roca, monolítica, más que aguja o pared. Ofrece una escalada en su pared del sur (Corredores)  y también por la Grieta del oeste.

Se localiza en el camino que va del Valle del León Alado  al  Circo del Crestón,en el Macizo de Las Monjas. Al oeste de Las Goteras.

Su altura es de unos 50 metros. Se encuentra ubicada en una ladera por lo que su base arranca de diferentes desniveles.

















Su rappel se efectúa por La Grieta mencionada.
Terreno consistente y  en el que se encuentra una superficie un tanto compacta.





La historia técnica de esta roca, para efectos alpinos, ha ido con diferentes contextos montañistas.  En sus inicios, para salvar el tramo por debajo de la letra A, fue necesario servirse de un tronco de árbol fijado de alguna manera. Superado este paso el resto son pequeñas repisas que se suceden sin dificultad.

 El número 5, de la panorámica, es la roca Los Panales, vista desdel norte, en el camino que va de Chico a Capula. La 4 es La Colorada y la 3 Las Goteras.










Los Panales entre la tormenta
8 agosto 2010
vistos desde el SE







El tramo inicial, marcado con el número 1, en el dibujo de Los Corredores, es de unos diez metros de fino avance por terreno con  asideros de reborde que dan acceso al primer corredor.

Este corredor es un buen sitio para practicar el vivac de escalada.















La letra M marca el lugar donde se incia el rappel.
El dibujo de figuras antropomorfas (de Manuel Sánchez) dan una idea de la manera como se evoluciona en La Grieta, durante el ascenso.



Era una de las ascensiones favoritas de Raúl Pérez, excelente escalador de Pachuca, Hidalgo.














 Los Panales, desde el sureste



Escalada Benito Ramírez

Foto de Raúl Revilla.





Plano general de la región alpina en la Sierra de Pachuca.
Elaborado sobre la hoja Pachuca F14D81,escala 1: 50, 000, de la SPP (Programación y Presupuesto)
La escala horizontal abarca 4 kilómetros.


Esta ficha técnica es una de las 4 escaladas que componen la publicación titulada: "Método para suicidarse en siete lecciones" ,editada por la Secretaría de Prensa del STUNAM, cuaderno número 81


 
 
 
 
El acceso al Circo del Crestón a partir del Valle del León Alado (Diego Mateo).

Cumbres del Circo del Crestón 1-La Pezuña 2-Benito Ramírez 3 Innominada 4 El Crestón 5 Rosendo de la Peña 6 El Espejo.












PLANO DEL SECTOR GOTERAS- CIRCO DEL CRESTON (MONJAS)

 

1-2-3 LEÓN ALADO/4-GOTERAS/5-COLORADA/6-PANALES/7-CUEVA DEL MUERTO/8 - AGUJA RAÚL PEREZ(GUÍA ALPINO DE PACHUCA)/9- AGUJAS/10- CAMINO DEL CIRCO DEL CRESTÓN/11-PRESA DELVALLE DIEGO MATEOS/12-CARRETERA HACIA EL PUEBLO DE ESTANZUELA/13 VALLE LARGO ( EL SUR LLEVA A ESTANZUELA)/A-MODO DE LLEGAR A LA PARED LAS GOTERAS/B-CAMINO CORTO PARA LAS GOTERAS A PARTIR DE LA CARRETERA AL PUEBLO DE  CHICO, EN EL PUNTO LLAMADO TLAXCALITA (HAY UNA CAPILLA AL BORDE DE LA CARRETERA)

 

 DE LA  "Y GRIEGA" CARRETERA CHICO-ESTANZUELA, AL CIRCO DEL CRESTÓN, HAY 4 KILÓMETROS DE DISTANCIA (2.5 KM. EN LÍNEA RECTA DEL PLANO)





Superando el primer tercio de la pared




 Benito Ramírez, hermano de Manuel Ramírez (éste fue el conquistador del Obelisco, en la Región de los Frailes de Actopan, en 1945). Benito murió en el transcurso de una escalada al Colmillo, en la misma Región de los Frailes. En su memoria, Raúl Revilla, conquistador de la pared Benito Ramírez, le puso su nombre. Se localiza en el Circo del Crestón, en el lado noroeste del Macizo de Las Monjas, arriba del pueblo Chico, Hidalgo.


En primer plano la pared Benito Ramírez,al fondo La Pezuña.

 Pared norte, 130 metros de alto, 2860 m.s.n.m.
La escalada principia junto a un árbol pequeño que hay en la base, en la gran canaleta que forman los dos torreones de la pared. El escalador debe dirigirse hacia un accidente rocoso que tiene aspecto de reborde, como a 15 metros de la base. Cuando se tiene experiencia en escalada libre pueden reunirse los componentes de la cordada en el punto marcado con el número 1 en el esquema. De lo contrario es mejor que el segundo asegure al de adelante, desde el suelo, hasta que éste salga de ese primer tramo.  Del reborde se sube directo hacia arriba, hasta llegar a la única clavija de la pared (en el sitio marcado con el número 2).

En realidad en este lugar existen tres clavijas pero solamente una se puede aprovechar. Deberá prestarse mucha atención al estado que guarda este recurso de asegurarse y de ser posible no depender para nada excepto para prevenir algún accidente o desprendimiento súbito. Jamás la clavija deberá castigársele con el peso del cuerpo. De ahí hay que seguir hasta el número 3 que es la salida del primer tramo de la pared.

De la base, al punto marcado con el número 3, hay cerca de 40 metros La foto  muestra integralmente este tramo.  3-4 Este lugar es un terreno sencillo sobre el que pueden avanzar ambos miembros de la cordada al mismo tiempo.4-5 Hay en 4 unos grandes salientes en los que se asegura el segundo en forma bastante eficaz para cuidar la cuerda del primero. La pared marcada con el número 5 es un tramo corto, de apenas unos tres metros de alto. El escalador puede franquear este tramo, solo, es decir, sin necesidad de hombros. La progresión es libre. Después de esta pared el terreno adquiere una inclinación más suave y unos escaladores experimentados pueden caminar ambos a la vez.



En medio siglo pocas escaladas se han logrado en esta ruta. José Méndez T.  logró en el invierno de1960 la segunda solitaria a la norte de la Benito Ramírez. En la foto se ve que sube al estilo de la época: sin cuerda y con botas.

La primera solitaria la llevó a cabo Armando Altamira Gallardo, un año antes.

Época para escalarse: invierno y primavera.


Hay más peligro en cruzar la calle de la ciudad que en escalar montañas( hacer click en video)

Escalada El Colmillo.



















 
1-COLMILLO
2-CARBONERAS
3-MARÍA MAGDALENA
4-EL FRAILE
5-EL ACÓLITO
6- LUGR DONDE PARTE EL ATAJO HACIA EL FRAILE
7-CAMINO DE TERRACERÍA PARA VEHÍCULOS

8-SITIO EN EL QUE EN LOS AÑOS CINCUENTAS DEL SIGLO VEINTE,
EL GRUPO DE LOS CIEN, DE LA CIUDAD DE  MÉXICO,
CONTRUYÓ UN REFUGIO PARA ESCALADORES. ERA DE MADERA,BUEN
ACABADO, CON CUATRO LITERAS PARA OCHO  ESCALADORES.
APARECE EN UN RELATO DEL LIBRO ALPINISMO MEXICANO,DE ARMANDO ALTAMIRA GALLARDO,EDITORIAL ECLALSA,1972.
DE ESTE LUGAR SE SALÍA PARA ESCALAR EN LAS CUMBRES DE LA REGIÓN.
FUE DESTRUIDO PARA LLEVARSE  LA MADERA.EN LA ACTUALIDAD SE HA BORRADO HASTA EL LUGAR DE SU EMPLAZAMIENTO.
 
9- SENDERO EN EL QUE SE "CORTA" PARA ASCENDER MÁS DIRECTO A SAN JERÓNIMO.

El Colmillo queda en la Región de Los Frailes, entre Actopan y San José Tepenene, al noroeste de Pachuca, Hidalgo.





La población de  San José Tepenené se localiza en la carretera que va de Pachuca a Actopan.





LA ZONA "A" ESTÁ POCO EXPLORADA POR LOS ESCALADORES.
SE LLEGA A ELLA DESDE ACTOPAN, VÍA CASERÍO SAN FRANCISCO, O BIEN
POR LA TRADICIONAL SUBIDA DESDE SAN JOSÉ TEPENENÉ



Es  de unos 40 metros de alto. De salientes finos y consistentes. En su tiempo se le consideró de las más difíciles.




 Los Frailes, vistos desde El Conejo. El plano muestra la distribución de las rocas de la región. La roca marcada con el número 1 es El Colmillo,La 4 Los Frailes.
 El dibujo, de Manuel Sánchez, muestra las condiciones de agarres del principio.Más arriba son salientes pequeños.

 Foto de El Colmillo. En primer plano: Eulalio Rivera(muerto en la norte de la Rosendo de la Peña).Salim Kalkach, conquistador de El Espejo. José Guerrero, hizo la primera de El Centinela de la cañada de Milpulco, suroeste de La Iztaccihuatl y participó en la primera integra a la norte de El Abanico, en el Popocatepetl.Manuel García. tomó parte en la conquista de las nortes de La cabeza de la Iztaccihuatl y trazó varias primeras en el flanco oriental del Chiqiuhuite.Raúl Sánchez fue el director fundador de la primera escuela oficial de montaña del país, el 27 de marzo de 1962 (ver  el libro Alpinismo Mexicano, Editado por ECLALSA, 1972, Pág 160).

Foto inferior: de pie, con mochila, Eduardo Manjarrez.

Foto close up: José Merediz, compañero de cordada de Manjarrez.


 Se muestra la ruta de El Colmillo.El descenso se hace por el lado opuesto.


Se aprecia el camino de terracería que va de San José Tepenené a San Jerónimo, con un desnivel de 600 metros.
La ubicación de El Colmillo está al W de San Jerónimo. También se llega a esta aguja  saliendo de Actopan-San Francisco  por camino de terracería para vehículos.



Se dieron ahí varios accidentes. Cuando la conocí había varias cruces en su base, recuerdos de otras tantas tragedias alpinas. No obstante, los hombres seguían escalándola, y algunas mujeres, como María García.  Los programas de los clubes montañistas siempre la incluían en sus actividades a desarrollar. Aunque no siempre iban. Algunas cruces tenían algo escrito. Una, que jamás olvidaré, decía: " Los difuntos en sus tumbas miran hacia arriba. En el cielo las estrellas miran hacia abajo".

Pero hubo un escalador, amigo nuestro, que la subió cinco veces y la sexta ocasión hizo la primera solitaria de esta aguja. Era de México y su nombre: Eduardo Manjarréz, mejor conocido como “El Whymper”.
El Colmillo en el centro de la foto.
En el camino a San Jerónimo 

Se repitió aquí la historia de "un hombre para una montaña". El Whymper podía escalar en cualquier parte, pero rara vez lo hacía. Su obsesión era El Colmillo. Después de su solitaria no volvió a las montañas.

 Los de mi generación seguimos escalándolo pero, ya para entonces, El Colmillo había empezado a entrar en esa etapa de las ascensiones que se “cierran”. La leyanda las cubre y los escaladores se alejan. En la actualidad rara vez se menciona su nombre en el mundillo alpino.





 Heriberto Salazar en el rappel de El Colmillo

Hay más peligro en cruzar una calle de la ciudad que en escalar montañas o caminar por el bosque (hacer click en video) 

Escalada El Obelisco
















El Obelisco es una de las grandes (y bellas) aportaciones que el alpinismo hidalguense hizo al país. Su primera ascensión la realizó Manuel Ramírez y otros escaladores de Pachuca, de los que no conservo sus nombres. Fue en los años cuarentas del siglo veinte.

 Manuel Ramírez en la cumbre. Foto tomada por Armando Altamira G.

Su altura es aproximadamente de un largo de cuerda y el terreno muy compacto, con pocas fisuras. En algunas partes tuvieron que recurrir al recurso de barrenar para colocar grandes clavos con argollas, como se acostumbraba en esa época.


 
 La travesíahorizontal hacia la derecha
 




La llave de la ascensión es el tramo donde hay que pasar  al lado opuesto para llegar a la cumbre. Un terreno donde el escalador puede ejercitar sus habilidades. Más o menos como  ilustra el dibujo realizado por Manuel Sánchez.

Los Frailes vistos desde El Conejo y plano de distribución de rocas del área.

Justificación de la página

La idea es escribir.

El individuo, el grupo y el alpinismo de un lugar no pueden trascender si no se escribe. El que escribe está rescatando las experiencias de la generación anterior a la suya y está rescatando a su propia generación. Si los aciertos y los errores se aprovechan con inteligencia se estará preparando el terreno para una generación mejor. Y sabido es que se aprende más de los errores que de los aciertos.

Personalmente conocí a excelentes escaladores que no escribieron una palabra, no trazaron un dibujo ni tampoco dejaron una fotografía de sus ascensiones. Con el resultado que los escaladores del presente no pudieron beneficiarse de su experiencia técnica ni filosófica. ¿Cómo hicieron para superar tal obstáculo de la montaña, o cómo fue qué cometieron tal error, o qué pensaban de la vida desde la perspectiva alpina? Nadie lo supo.

En los años sesentas apareció el libro Guía del escalador mexicano, de Tomás Velásquez. Nos pareció a los escaladores de entonces que se trataba del trabajo más limitado y lleno de faltas que pudiera imaginarse. Sucedió lo mismo con 28 Bajo Cero, de Luis Costa. Hasta que alguien de nosotros dijo: “Sólo hay una manera de demostrar su contenido erróneo y limitado: haciendo un libro mejor”.

Y cuando posteriormente fueron apareciendo nuestras publicaciones entendimos que Guía y 28 son libros valiosos que nos enseñaron cómo hacer una obra alpina diferente a la composición lírica. De alguna manera los de mi generación acabamos considerando a Velásquez y a Costa como alpinistas que nos trazaron el camino y nos alejaron de la interpretación patológica llena de subjetivismos.

Subí al Valle de Las Ventanas al finalizar el verano del 2008. Invitado, para hablar de escaladas, por Alfredo Revilla y Jaime Guerrero, integrantes del Comité Administrativo del albergue alpino Miguel Hidalgo. Se desarrollaba el “Ciclo de Conferencias de Escalada 2008”.

Para mi sorpresa se habían reunido escaladores de generaciones anteriores y posteriores a la mía. Tan feliz circunstancia me dio la pauta para alejarme de los relatos de montaña, con frecuencia llenos de egomanía. ¿Habían subido los escaladores, algunos procedentes de lejanas tierras, hasta aquel refugio en lo alto de la Sierra de Pachuca sólo para oír hablar de escalada a otro escalador?

Ocupé no más de quince minutos hablando de algunas escaladas. De inmediato pasé a hacer reflexiones, dirigidas a mí mismo, tales como: “¿Por qué los escaladores de más de cincuenta años de edad ya no van a las montañas?”,etc. Automáticamente, los ahí presentes, hicieron suya la conferencia y cinco horas después seguíamos intercambiando puntos de vista. Abandonar el monólogo y pasar a la discusión dialéctica siempre da resultados positivos para todos. Afuera la helada tormenta golpeaba los grandes ventanales del albergue pero en el interior debatíamos fraternal y apasionadamente.

Tuve la fortuna de encontrar a escaladores que varias décadas atrás habían sido mis maestros en la montaña, como el caso de Raúl Pérez, de Pachuca. Saludé a mi gran amigo Raúl Revilla. Encontré al veterano y gran montañista Eder Monroy. Durante cuarenta años escuché hablar de él como uno de los pioneros del montañismo hidalguense sin haber tenido la oportunidad de conocerlo. Tuve la fortuna de conocer también a Efrén Bonilla y a Alfredo Velázquez, a la sazón, éste último, presidente de la Federación Mexicana de Deportes de Montaña y Escalada, A. C. (FMDME). Ambos pertenecientes a generaciones de más acá, con proyectos para realizare en las lejanas montañas del extranjero como sólo los jóvenes lo pueden soñar y realizar. También conocí a Carlos Velázquez, hermano de Tomás Velázquez (fallecido unos 15 años atrás).

Después los perdí de vista a todos y no sé hasta donde han caminado con el propósito de escribir. Por mi parte ofrezco en esta página los trabajos que aun conservo. Mucho me hubiera gustado incluir aquí el libro Los mexicanos en la ruta de los polacos, que relata la expedición nuestra al filo noreste del Aconcagua en 1974. Se trata de la suma de tantas faltas, no técnicas, pero sí de conducta, que estoy seguro sería de mucha utilidad para los que en el futuro sean responsables de una expedición al extranjero. Pero mi último ejemplar lo presté a Mario Campos Borges y no me lo ha regresado.

Por fortuna al filo de la medianoche llegamos a dos conclusiones: (1) los montañistas dejan de ir a la montaña porque no hay retroalimentación mediante la práctica de leer y de escribir de alpinismo. De alpinismo de todo el mundo. (2) nos gusta escribir lo exitoso y callamos deliberadamente los errores. Con el tiempo todo mundo se aburre de leer relatos maquillados. Con el nefasto resultado que los libros no se venden y las editoriales deciden ya no publicar de alpinismo…

Al final me pareció que el resultado de la jornada había alcanzado el entusiasta compromiso de escribir, escribir y más escribir.

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