LA PEZUÑA, CAMINATA- ESCALADA

 


Aguja rocosa del lado oeste del grupo de Las Monjas

 En el oeste próximo del pueblo de Chico, estado de Hidalgo, México

 


La Pezuña


Excelente proyecto de caminar y escalar en la Sierra de Pachuca, en los 3 mil metros sobre el nivel del mar.

 De unos 80 metros de alto, de roca sólida y apoyos grandes (seguros si se toman por su base, no por su extremo saliente), con varios “descansos” someros en los que se encuentran clavos de barreno para asegurarse los componentes de la cordada, según se señalan con los números 1 al 4-



Su escalada se lleva a cabo por el filo noreste, como se ilustra en la fotografía. Unos 5 metros por debajo de la cumbre es una “repisa” con espacio para varios individuos.

Este tramo, marcado con el número 5, se superaba, en tiempos de la escalada libre en México, encaramándose en los hombros del compañero de cordada. Posteriormente utilizando un estribo.



Plano de la región y su vía de acercamiento a Las Monjas, saliendo del valle de El León Alado. La cumbre marcada con el número 1 en el recuadro  indica la ubicación de La Pezuña, dentro del Circo del Crestón.












El número 1, en la foto, es donde empieza propiamente lo vertical de la ascensión. Se trata de un lugar en el que hemos levantado una tienda de campaña para vivaquear.

No porque se necesite hacer un vivac para su escalada. Si no como ejercicio que iniciamos en las altas montañas en el sureste del Valle de México, desde los años sesentas, con el único proyecto de vivaquear, a lo que llamamos vivaquismo. Diferencia: acampar es levantar las tiendas en el valle, vivaquear es pasar la noche en algún lugar colgado de la pared).

Para llegar a este lugar, lo que  se puede llamar contrafuerte o base de aproximación, originalmente era por la oquedad de la izquierda(a).En 1956 José Méndez y yo  abrimos la ruta más a la derecha(b).Es propiamente parte de la escalada como  un tramo libre  de unos 30 metros de ligero avance.

El descenso de la cumbre se efectuaba originalmente por el lado sur (6) Un impresiónate rappel a lo largo de unos 60 metros en extraplano, lejos de la roca. (El 7 marca la pared norte  Benito Ramírez).

Benito Ramírez era un escalador de Pachuca Hidalgo, hermano de Manuel Ramírez ( el mismo de la foto de La Pezuña). Murió escalando El Colmillo en la región de Los Frailes. Al trazar, Raúl Revilla, la primera  a esta roca( en 1952) señalada en la foto con el número 7, le puso su nombre. Esta vía (libre sin clavijas ni bárrenos  originalmente) en sus primeros 40 metros, es de las que se escalan una vez cada  veinte años. 

El rappel mencionado de La Pezuña requería llevar más de 100 metros de cuerda de cáñamo de una pulgada de grueso (aún no había en el país las cuerdas que se encuentran en la actualidad).Era tanto el volumen y el peso que se necesitaba llevarlo entre dos.

 


En la “repisa” (5) cerca de la cumbre. De pie, en la derecha, Manuel Ramírez (A) en el esquema, excelente escalador de la ciudad de Pachuca. Realizó, en los años cuarenta, la primera a El Obelisco, en la región de Los Frailes de Actopan, estado de Hidalgo. Sentado, derecha, el autor de esta nota (B). Foto de José Méndez. abril de 1954.









A mediados de los años cincuenta logramos José Méndez y yo descender por la vía de escalada que se señala, en rappeles de tramos cortos, de clavo en clavo, con la misma cuerda de escalada, ya de 30 metros y de 8 milímetros, todavía de cáñamo o ixtle.

 


                                                  Las Monjas, vistas desde el norte

                         (en el extremo derecho, oeste, se ubica el Circo del Crestón)


Las Monjas es un frente rocoso que da al norte. En su extremo oeste se compone de 5 cumbres: (Benito Ramírez, Pezuña, Crestón y Rosendo de la Peña, Innominada).A este lugar se le conoce en el alpinismo mexicano como “Circo del Crestón”),en referencia a una de sus rocas con ese nombre.

La escalada a La Pezuña es un proyecto atractivo porque se requiere caminar, saliendo del valle del León Alado, como se le conoce en el alpinismo, o Diego Mateo en la región, cerca de 2 kilómetros de distancia.

En el principio salían las cordadas de escaladores caminando desde la misma plaza del Reloj (emblema de   la ciudad de Pachuca) subiendo  al norte por el barrio de El Arbolito, flanco este del cerro San Cristóbal, superar el pueblo de Cerezo y seguir hacia el valle de Las Ventanas….

A raíz que se abrió la carretera de los valles altos, se abandonó esta caminata. Los escaladores se volvieron patológicamente cómodos. Mas modernidad y a la postre en detrimento de la salud. Por todo lo positivo del esfuerzo psicofísico y de voluntad que eso requería.


Tomado del libro Técnica alpina de Manuel Sánchez y Armando Altamira (editado por la Universidad Nacional Autónoma de México, 1978)

 Nos abstenemos de señalar algún grado de dificultad a la escalada de La Pezuña.

Siempre hemos creído que esas categorías  de dificultad en la escalada son subjetivismos que más bien miden el miedo del escalador, que no la dificultad del terreno.

Argumento:

Un 8 grado en los 3 mil, más arriba ya son otras condiciones generales: erosión de roca, vientos fuertes,

 violentos descensos de temperatura, oxigeno de la atmosfera que influyen de manera señalada en la biología del escalador. A los 5 mil, donde hay que trabajar con nieve y hielo ya la roca se presenta por demás erosionada.  Y ni quien piense en el 8 grado de los 3 mil que nos permitían hacer florituras.

Yo puedo considerar esta aguja muy difícil de subir o hasta inescalable, otro pasará corriendo hasta su cumbre. ¡La dificultad está en la mente y condición física del escalador, no en la montaña!

Igual para las categorías estéticas. Para mí La Pezuña puede ser una roca horrible, otro la encontrará bella, etc. ¡Puro subjetivismo egomaniaco! 

Va a depender mucho desde qué tipo de cultura se le mire. Naturalista, como la de los pueblos originales amerindios, para los que las montañas eran dioses benefactores o, espiritualista apocalíptica donde los demonios habitan en cada rincón de la montaña.

Mejor que cada quien, desde su realidad psicofísica, cultural, técnica y edad, encuentre el modo de llevar a cabo la ascensión.

Como sea, caminar una hora por la sierra de los 3 mil y escalar La Pezuña, y regreso al valle de El León Alado, se ahorrará al menos un mes de ir por fármacos a la farmacia. Si se hace con frecuencia, como plan de vida, hasta dejará de lado el pastillero y las ideas de arrojarse de cabeza al metro.

El sabroso pero asesino apoltronamiento, en el que vivimos en la cultura industrial, quedará de lado y se revivirá la voluntad de seguir viviendo en calidad. Nacimos para vivir, no para morir...

A diferencia de otras montañas con historia de fechas, lugares y nombres de quienes la conquistaron, la primera escalada de La Pezuña casi se pierde o al menos es algo por demás incierta. Parece que   la llevaron a cabo, allá por 1951,escaladores del club Quetzales, de la ciudad de México, con Jorge ¿?, Ubaldo Martínez, Jorge Rivera y Agustín Tagle.

 Era un grupo muy innovador y fueron los primeros en pensar, y empezaron, en abrir  una vía directa a la norte de El Abanico, en los 5 mil metros , en el flanco norte del Popocatépetl.

Pachuca Hidalgo fue cuna de excelentes escaladores, al menos durante 20 años, a partir de la segunda mitad del siglo veinte. Y siguen. Uno de ellos, Raúl Revilla (recién fallecido,2022, a la edad de 99 años) permanece su recuerdo en el Salón de la Fama de la CODEME).

Lugar para hacer aquí una reflexión: 

Salvo artículos de periódicos y revistas, que acaban por perderse, para siempre, no hay, hasta donde conocemos, un trabajo (digamos un libro), ya sea particular  o de origen oficial de la Federación de Montañismo del Estado, que conserve nombre, fechas, lugares y fichas técnicas, de sus cumbres conquistadas: Antonio Ramírez, Raúl Pérez, Eulalio Rivera, Benito y Manuel Ramírez, el mismo Raúl Revilla, Santos Castro del Real del Monte...

Hemos observado que  en el último medio siglo todo está prácticamente olvidado, para el montañismo mexicano a nivel nacional, y a nivel local pocos conservarán esta memoria.

 La experiencia personal es que para el tiempo que empezamos a escalar en la Sierra de Hidalgo (mediados de los años cincuenta) Raúl Revilla, por razones personales, eran ya muy esporádicas sus salidas a la montaña (ya para entonces, en esa remota fecha, poco se hablaba de él). No obstante que escalábamos en esta Sierra cada fin de semana, yo lo conocí personalmente hasta varios años más tarde. 

Tuve la oportunidad de publicar el libro Alpinismo Mexicano (ECLALSA, 1972) y revelar en este trabajo el inmensurable aporte que este gran escalador hizo al deporte.

 Dicho de otro modo: se escala mucho pero casi no se publica.









 

LIBRO: MAXIMILIANO, TRAS LAS HUELLAS DE UN DESCONOCIDO, DE KONRAD RATZ, EN SU 14 ANIVERSARIO

 


 

“Nuevos datos y aspectos de Maximiliano de Habsburgo”. Autor: Konrad Ratz. Prólogo de Patricia Galeana, México,  Siglo XXI Editores, 2008. Coedición con CONACULTA: INHA.

 

 

En marzo de 1866 se emprendió en Europa  una campaña de reclutamiento, de voluntarios austriacos, para relanzar la guerra en México por parte del Segundo Imperio Mexicano.

En este momento Estados Unidos amenazó con declarar la guerra a Austria si esto se llevaba a cabo y, para  tal efecto, retiraría de inmediato a su embajador de Viena. Francisco José, el emperador de Austria, prohibió el reclutamiento y en breve se terminó la guerra en México.

 

Necesario tener presente que Austria siempre se mantuvo lejos de esta guerra en México de manera oficial. ¡No era su guerra! La que sí alentó a Maximiliano como emperador de México fue Francia. Pero este país había apoyado la independencia de Estados Unidos frente a Inglaterra… Fue cuando Napoleón III acordó retirar de México a sus soldados  que Estados Unidos endureció su actitud frente a Austria. De ahí era Maximiliano, de Austria.

 

Napoleón III acababa de sacar el ejército francés del país. No obstante, Maximiliano consideró que, con los 800 austriacos que le quedaban,  los mexicanos que estaban de su lado, más otros austriacos de refuerzo de los mencionados reclutamientos, podría continuar  defendiendo lo mucho que había ganado de territorio mexicano. Lo del 5 de mayo en Puebla fue un “atorón” que en breve fue superado por el ejército de Maximiliano. A la sazón dominaba Puebla, la capital de la república y el Bajío.

 Pero la amenaza de Estados Unidos acabó cerrando todas las posibilidades. Y el Segundo Imperio Mexicano se derrumbó. Fue un legítimo triunfo político de Estados Unidos y por eso las ciudades norteamericanas fueron las primeras en celebrar el 5 de mayo.

 

 


Ya sin los franceses, los republicanos mexicanos empezaron  a recuperar territorio con celeridad  y, apenas un año más tarde, el emperador Maximiliano de Habsburgo era sitiado, encarcelado y fusilado en Querétaro.

 Después de un sitio de 72 días, en Querétaro, cayó por la controvertida traición de uno de sus hombres de confianza, Miguel López.

Fue una de   esas traiciones  con las que los mexicanos no saben qué hacer, al estilo de los tlaxcaltecas del siglo dieciséis y la Malinche. Covencedores muy valientes contra los aztecas pero que a la postre quedaron tan  esclavos (de las tiendas de raya) de los españoles como los aztecas…

La traición de López, por la que recibió 12 mil pesos,   evitó mucha sangre que se iba a derramar ya de manera inútil pues la lucha estaba totalmente  perdida. Traición que consideró dejar, por parte de los republicanos, una oportunidad  de escape al emperador. Oportunidad que Maximiliano no aceptó, por más leyendas formadas al respecto.

 

Todos los años festejamos la derrota del ejército francés pero éste fue sacado por  Napoleón, por así convenir a sus intereses, no por haber sufrido alguna derrota. Los derrotados fueron los austriacos y mexicanos conservadores.

La victoria del 5 de mayo, por parte de los liberales, fue un formidable y supremo esfuerzo, al estilo de sita que desarrolla el total de sus potencialidades para alcanzar y atrapar a su presa, después de lo cual queda tan agotada, que cualquiera puede llegar y quedarse con su presa que tanto esfuerzo le significó.

 

El libro Tras las huellas de un desconocido fue presentado el jueves 8 de marzo del 2008 en el foro de la  librería Siglo XXI. Calle Cerro del Agua, entrada este de Ciudad Universitaria, México, D.F. Participaron el Dr. Silvestre Villegas Revueltas, el Dr. Federico Álvarez. Margarita Moreno B, leyó la presentación de la Dra. Patricia Galeana. Al final el Dr.  Katz ofreció una explicación sucinta de la obra y respondió las numerosas preguntas de un público muy interesado y enterado  en el tema.

 

  Maximiliano era de la casa gobernante de Austria. A tal grado que no estaba lejos de ser el heredero del imperio más grande de entonces en el mundo. Era hijo del emperador Francisco José. Tenía un hermano, Leopoldo, junto con el que consideraba la sucesión al trono. Maximiliano  procedía del continente de  Constantino I y Enrique VIII, Ignacio de Loyola y de  Giuseppe Garibaldi, Isabel I y Juana de Arco,  Richelieu y Crómwell… Personajes de alto calibre que en su tiempo  se tiraron a matar y que a la postre tuvieron que llegar al equilibrio que hoy conoce Europa central.

 Los mexicanos conocemos desde niños la historia de la “intervención francesa” en México. Dos cuartillas de versión oficial… y notas de comunicadores que, con sus excepciones, adolecen de limitación intelectual.

 Hay, desde luego, una abundante literatura de este episodio pero le falta sustento histórico y  menudea la creación lírica. Se escribe. A tal punto se escribe que los personajes reales, cada vez se van a parecer más al que escribe, o la época en que se vuelve a escribir,  que a la realidad del siglo diecinueve.

 

La esperanza de tener un contexto aceptable es que el lector tenga la suficiente cultura para que pueda leer a contrapelo. Que sepa leer los silencios deliberados del historiador.

Aquí cabe citar las palabras del norteamericano Norman Mailer (el autor de la novela Los desnudos y los muertos) respecto de esta clase de historiadores: "La historia no es historia, sino una serie de novelas inmensamente sobrias que han escrito unos hombres que no suelen disponer  de gran talento literario  y tienen mucho menos que decir del mundo real que los novelistas. Los historiadores no tratan con los hechos sino con las  hipótesis que desarrollan en relación a una serie de datos aislados. Y una vez que advertimos que ningún historiador  lo hace mejor que un novelista toda la historia se convierte en una novela.

Novalis, alemán,dos siglos antes que Mailer,al tratar el tema de los historiadores, se refiere como :"Una turbia mezcla de observaciones defectuosas" ( Enrique de Ofterdingen).

Otro grande de la cultura, éste inglés,G.K. Chesterton: “es fácil ver por qué una leyenda es tratada, y debe ser tratada, con más respeto que un libro de historia”. (Ortodoxia)

 Existe otro nivel, de investigación histórica, que nunca se ha interrumpido tanto en México como en Europa y aun en Estados Unidos. Es el nivel académico. A este terreno pertenece Tras las huellas de un desconocido

Mucho material permanecía en los archivos europeos, lejos de los investigadores. Y escritos en alemán, también de poco alcance para los historiadores y novelistas. De ahí que la figura de Maximiliano, con la que creemos estar familiarizados, nos sea casi desconocida en realidad.

 Educado para gobernar, y poseedor de la mejor cultura de su mundo, Maximiliano, procedente de los países de Europa central, al llegar a México se dio cuenta de inmediato lo que podía hacer en cuanto a reformas sociales y planeación arquitectónica, incluida la remodelación y creación de jardinería. Para tal efecto trajo de Europa personal calificado en cada ramo que trabajaron en colaboración con expertos mexicanos.

 De él fue la idea  que la ciudad capital contara con una vía urbana, como columna central,  formidable, que más tarde conoceríamos como “Paseo de la Reforma”. Un hospital para mujeres profesionales del sexo.  Mismo que todavía, para mediados del siglo veinte, funcionaba en parte del inmueble de una ex iglesia frente a  la Alameda Central. Precisamente donde ahora  se encuentra  el museo Franz Mayer. Quiso hacer reformas respecto de quitar la dominación eclesiástica en el sistema escolar. Es decir, que la enseñanza fuera laica.

 Otra innovación fue que en su necesidad de conocer el país, Maximiliano realizó  viajes en distintas regiones. Platicaba directamente con la gente del pueblo, escuchaba sus necesidades, les prometía. “Maximiliano fue el primer gobernante que hiciera este tipo de giras políticas” (Pág.90). Después de los viajes, Maximiliano  se proponía sustituir funcionarios de gobiernos de provincia, y maestros de escuela, generalmente conservadores, por liberales, sin someter su intención a nadie. Dice  Ratz que esto “se asemeja   a la situación que permitió a Benito Juárez  promulgar, sin consultar  al congreso, las leyes de Reforma” ( Pág. 72).

 Católico, de ideas liberales, muy conocedor del intríngulis de la política y la diplomacia europeas, continente donde se guarda un ancestral equilibrio entre poderes laicos y religiosos, empero, no supo qué hacer en el contexto americano. Monarca católico,  de ideas liberales, llegó a hacer la guerra al gobierno liberal republicano de Benito Juárez.

 Católico romano,  pero más cercano al cristianismo liberal, dispuesto a confirmar las leyes de Reforma, y a la vez necesitaba mucho y urgente apoyo de Roma. Estudioso del sistema político democrático norteamericano pero cuyo Destino Manifiesto, y Doctrina Monroe ("América para los americanos", es decir, para los estadounidenses) se habían visto gravemente amenazados desde el día en que Maximiliano  desembarcó sus tropas en el Puerto de Veracruz. Su ejercito, no obstante tan incierto panorama internacional y nacional, pudo penetrar hasta la mitad del país.

 Los monarcas de Austria, familia de los Habsburgos, no fueron masones para evitar la excomunión de Roma, y Maximiliano no se apartó de la regla, pero protegía a la masonería. Maximiliano era, ideológicamente,  un laberinto con una sola salida: Querétaro.

 La Guerra de los Pasteles, o Intervención Francesa, vivió fatalmente la lógica de la causa y el efecto. Cuando Maximiliano  buscó, reiteradamente, con vehemencia,   un acercamiento con el   presidente Benito Juárez, no tuvo resultado. Cuando  Fischer, el controvertido sacerdote jesuita, fue a Roma, de parte de Maximiliano,  para conseguir un concordato con el Segundo Imperio Mexicano, no lo obtuvo con oportunidad.

 Cuando la emperatriz Carlota buscó apoyo del Vaticano, para salvar la vida de su esposo, nadie la escuchó. “Carlota sufrió una crisis de locura al no poder conseguir que el papa Pío Nono intercediera por Maximiliano” ( Pág,36).

“Maximiliano, por su liberalismo, chocó con el integralismo de una iglesia resentida, desposeída de sus bienes y despojada de sus derechos por la Reforma, la que en sus puntos esenciales fue confirmada por el emperador. Pero como necesitaba el apoyo de los conservadores, Maximiliano hizo esfuerzos por conseguir del Vaticano un concordato” (Pág. 141).

 Carlota, en cambio, tenía mucha claridad de la situación y decía a su esposo: “los principios opuestos no se avienen y Juárez y compañía siempre serán más demócratas que tú y, además, nacieron aquí”. Del panorama internacional tenía una comprensión cabal y se expresaba sin rodeos. Se refería a Lincoln como “el jefe de la demagogia” ( Pág. 49).

 De 1864, que tuvo lugar el ofrecimiento, en el castillo de Miramar, de la corona por parte de la diputación mexicana, a junio de 1867, que fue fusilado en Querétaro, sólo habían pasado tres años.  Este corto tiempo duró la aventura guerrera de Maximiliano conocida como Segundo Impero.

El Primer Imperio se refiere al de Agustín de Itrubide. Maximiliano pudo ser el emperador de Austria y Carlota, dice el autor, “era una de las princesas más inteligentes y la heredera más rica del continente” europeo. Todo eso se perdió en tan corto tiempo.

 Tanto Maximiliano como Carlota resintieron gravemente en su salud debido a  la  presión y angustia que debieron vivir. El emperador sufría continuamente de anginas y diarreas. La medicina estaba en tal punto que los mejores médicos no podían hacer otra cosa que  aplicarle sanguijuelas en la garganta. Por su parte Carlota, aunque vivió hasta 1927, se sumió desde su regreso a Europa  en la locura, misma  que los historiadores  refieren como “víctima de una manía de persecución”.

 En su tiempo, en Austria, las mujeres podían aspirar a ser emperatrices  pero no emperadoras. En una ocasión Carlota dijo: “Alguna vez en el futuro, nosotras también ocuparemos una posición mejor”(Pág. 31). Era hija del emperador de Bélgica. “La hija de Leopoldo I de Bélgica, y nieta de Luís Felipe de Francia, era una de las princesas más cultas e inteligentes de Europa “( Pág. 15).

 En los tiempos recientes se le ha tomado como una figura adelantada del feminismo. En la literatura lírica abundan las ideas en el sentido que  Carlota pudo muy bien haber  conducido la guerra de muy distinta manera que su esposo. En la presentación del libro el Dr. Ratz hizo la observación, previniendo la manipulación de la historia, de que no era necesario rebajar la figura de Maximiliano para elevar la de Carlota.

 La leyenda de que Maximiliano no fue fusilado, por complicadas componendas con la masonería, y que su sepulcro permanece vacío, engañando así a la historia desapareciendo para siempre, no era propio de un Habsburgo. Médicos tanto republicanos como ex imperialistas, asistieron a su autopsia, entre estos el eminente  doctor Samuel Basch, médico personal de Maximiliano (inventor del esfigmomanómetro para medir la presión arterial).

 En México los dos enfrentaron su destino, unidos, tan unidos como lo puede ser un matrimonio. Ni más ni menos. Las versiones  extramaritales  que a él y  a ella les ha colgado la leyenda no tienen sustento histórico. Ambos cayeron luchando. Maximiliano por el Segundo Imperio Mexicano. Carlota, con su dinero y su influencia política, en Europa, para salvar a su esposo.

 En todo caso, concluyó Konrad Ratz, la historia de Maximiliano y Carlota es una historia que pertenece a México, no a Europa.

 Se cumplió aquí, con Carlota,  lo que Schopenhauer escribió respecto de cómo el humano suele reaccionar, para su protección, ante el dolor que le es insoportable: "un incesante dolor se convierte en un pensamiento que se apodera de nuestro espíritu y de nuestra memoria. Si el recuerdo doloroso se vuelve insoportable y llega hasta dominar al individuo, la naturaleza angustiada se abisma en la locura."

 Carlota es una figura que necesita un estudio más detenido respecto del origen de su locura, presentado por los historiadores como "delirio de persecución".

Con los trabajos de algunos historiadores hay que andarse con cuidado. Una mujer tan culta como ella debió tener presente, con mucha profundidad, la situación que vivían las monarquías europeas y la acción de los grupos anarquistas que desplegaban mucha actividad en ese tiempo contra ellas...

TEOCUICANI, DESCUBRIMIENTO DE LA MONTAÑA ARQUEOLOGICA MEXICANA

 


 


Teocuicani visto desde la población  Tetela del Volcán, Estado de México. La cumbre  de la izquierda, oeste, es donde se localiza el adoratorio precristiano.En primer lugar Víctor Torres biólogo y escalador

 

Teocuicani es la montaña sagrada que se le había perdido a la arqueología. 

Encontrarla llevó más de un siglo, a partir de mediados del diecinueve hasta entrado el veinte. Se necesitaron tres generaciones, empezando por el francés Charnay, siguió José Luis Lorenzo y al final  nosotros.

 

  Después de buscarla durante diez años (en el norte y oeste), la encontramos, en el sur, cerca del pueblo  de Tetela del Volcán, estado de Morelos.  Años más tarde volvimos a subirla. 

De ambas ocasiones hicimos  reseñas que fueron publicadas en la revista Jueves de Excelsior número 2612 (10, VIII, 1972) paginas 14 y15 y Los Universitarios (periódico quincenal publicado por la Dirección General de Difusión Cutural de la UNAM) número 149-150, 1979 páginas 30 y 31.

 



Ubicación del Popocatépetl (5,426m) en el Valle de México.

Hacia el norte del Popocatépetl (unos 40 kilómetros) esta el gran adoratorio al dios del agua, Tláloc, en la cumbre (4.150m) de la montaña del mismo nombre.


 Si Charnay y los que lo seguimos hubiéramos empezado la búsqueda por Tetela del Volcán, se habría necesitado medio día para localizarla. 

Empezamos por el norte y  nos llevó más de cien años. Considerábamos el asunto con mentalidad de alpinistas ya que Durán dice que el Teocuicani es una cumbre del Popocatépetl tan alta que con frecuencia se forman en ella tormentas y  se cubre  nieve.   Todos pensamos en el Abanico o Ventorrillo, cumbre de los 5 mil  metros de la ladera norte del Popocatépetl.

“Diego Durán (Sevilla, España. 15 de junio de 1537–Ciudad de México, Virreinato de Nueva España. c. 1588), también conocido como Fray Diego Durán, fue un historiador y fraile dominico español. Es el autor de Historia de las Indias de Nueva España e islas de Tierra Firme, una de las primeras obras sobre diversos aspectos de la sociedad mexica, la cual realizó tras el estudio de un número importantes de testimonios originales, tanto orales como escritos, en lengua náhuatl.”

Hasta donde conocemos, solamente Durán hace la valiosa  mención del monte Teocuicani ( en su Historia de las Indias de Nueva España e islas de Tierra Firme), que no hemos encontrado ni siquiera en Sahagún. 

Finalmente la encontramos Jorge  Rivera (del club alpino Los Quetzales de la ciudad de México) y yo, el 3 de mayo de 1971. 

Según la mentalidad mágica del mexicano étnico el haberla encontrado, precisamente un 3 de mayo, haría pensar en una situación  muy especial, nada fenomenológica...


3 de mayo de 1971. Cumbre del Teocuicani. Los celebrantes piden agua en dirección al Popocatépetl

 Foto de Armando Altamira G.


La etimología de la palabra Teocuicani lleva a Dios cantor o cantor de los dioses.

Por alguna causa, geológica o geográfica, lo ignoramos, este lugar es una especie de epicentro del relámpago, precursor de tormenta y su consecuente trueno. El principal camino (ladera este) por el que la población asciende a sus cumbre, para realizar la ceremonia de “pedir agua”, se ven numerosas cruces de gente que ha matado el rayo.

 En nuestra segunda ascensión, años después de la primera, escuchamos de viva voz de uno de los celebrantes, que entre ellos existe una organización que le llaman “rayistas”. Se refieren a los que han muerto por el rayo o bien de los que fueron tocados por la descarga eléctrica y no murieron.

 Recientemente hemos encontrado más material que puede ayudar a descorrer otro poco el velo del monte Teocuicani.

El Popocatépetl y su cumbre secundaria del sur, el Teocuicani, son consideradas montañas sagradas, al estilo como se considera, de presencia especial  un templo cristiano. Al grado que se personaliza: Dios Popocatépetl y Dios Teocuicani. Pero el numen, personaje central de todo esto, es Tezcatlipoca.

Como queda dicho por Durán, Tezcatlipoca  estaba representado por un ídolo hermosamente tallado que el religioso describe  como del tamaño de un muchacho de ocho años. Está la idea de juventud en la mencionada expresión. Juventud es uno de los atributos de Tezcatlipoca.

Unos 60 kilómetros al este del pueblo de  Tetela del Volcán se encuentra la población de San Juan Tianquizmanalco. Todo esto en el sur del volcán Popocatépetl. Tetela en el suroeste y Tianquizmanalco en el sureste.

En Tianquizmanalco   se adoraba al dios Telpochtli, en el mes de Toxcatl, que va, en el calendario gregoriano, del 5  al 24 de mayo. Era tan abrumadoramente visitado el dios Telpochtli que incluso llegaba gente desde Guatemala a su santuario en Tianquizmanalco. 

Algo así como 1,500 kilómetros de venida a pie (no había animales de monta y carga) y otros 1,500 de regreso. Un inmenso territorio plagado de tribus enemigas. Pero establecidas bandas o corredores por los que se podía transitar a la sola mención de los santuarios mencionados del Altiplano: Ya fuera a Tezcatlipoca, a Tláloc o a Chicomecoatl( ahora Guadalupe). Igual para las belicosas tribus del Mictlampa, como se le conocía al árido norte de México.

Sin dejar de mencionar a la población de Tlalmanalco, en el noroeste del Popocatépetl en el que se erigió, en la conquista, un convento, señal que en ese sitio se encontraba un importante centro de adoración a Tezcatlipoca.

 Se menciona al dios Telpochtli con las características de "joven" y "mancebo".

Ahora bien, Telpochtli es otro nombre de Tezcatlipoca. Y Toxcatl es el mes de Tezcatlipoca. Y en el  Teocuicani se  veneraba y se le sigue venerando ( en el lugar y forma) en los  primeros días de mayo pero, ya sin mencionar ni a Telpochtli ni a Tezcatlipoca. Estos nombre lograron ser  borrados por los frailes de la conquista.  Asimismo, el nombre original de Teocuicani.

Teocuicani (sin nombre desde la colonia española) de 3,125m.En algunos mapas tiene 3,084m.No confundirlo con otra cumbre cercana, del mismo sistema orográfico, llamada Tlaxcanquiauac, de 2,991m, en el sureste inmediato al Teocuicani.

.A la llegada del Dios andrógino de occidente se prohibió, bajo pena de muerte, toda mención  politeísta pero el inconsciente colectivo del mexicano nunca pudo ser desterrado y la muestra está en nuestros días precisamente en el monte Teocuicani.

En su libro Tezcatlipoca en el mundo náhuatl, Doris Hayden señala algunos de sus nombres.

TLOQUE' NAHUAQUE' - El que posee lo cercano, el que posee lo que (nos) rodea.

TITLACAHUAN' Aquel de quien somos esclavos.

TEIMATINI - El sabio, el que entiende a la gente.

TLAZOPILLI - El noble precioso, el hijo precioso.

TEYOCOYANI - El creador (de gente). YÁOTL, YAOTZIN - El enemigo.

ICNOACATZINTLI - El misericordioso.

IPALNEMOHUANI - Por quien todos viven.

ILHUICAHUA' TLALTICPAQUE' - Poseedor del cielo, poseedor de la tierra.

MONENEQUI - El arbitrario, el que pretende. PILHOACATZINTLl - Padre reverenciado, poseedor de los niños.

TLACATLÉ TOTECUÉ - Oh, amo, nuestro señor.

YOUALLI EHECATL - Noche, viento; por extensión, invisible, impalpable.

MONANTZIN, MOTATZIN - Su madre, su padre.

TELPOCHTLI - El joven.

MOYOCOANI - El que se crea a sí mismo.

TITLACAHUAN' Aquel de quien somos esclavos.

TEIMATINI - El sabio, el que entiende a la gente.

TLAZOPILLI - El noble precioso, el hijo precioso.

TEYOCOYANI - El creador (de gente).

YÁOTL, YAOTZIN - El enemigo.

ICNOACATZINTLI - El misericordioso.

IPALNEMOANI - Por quien todos viven.

ILHUICAHUA' TLALTICPAQUE' - Poseedor del cielo, poseedor de la tierra.

MONENEQUI - El arbitrario, el que pretende.

PILHOACATZINTLl - Padre reverenciado, poseedor de los niños. TLACATLÉ TOTECUÉ - Oh, amo, nuestro señor.

YOUALLI EHECATL - Noche, viento; por extensión, invisible, impalpable.

MONANTZIN, MOTATZIN - Su madre, su padre.

OME ACATL - 2 caña, su nombre calendárico. Se concibe como otro dios, Omácatl, el de tules, el patrón de los banquetes.

TEPEYOLLOTL, el jaguar relacionado con el eco y las cuevas, lleva el espejo humeante y el anauatl o pectoral diagnósticos de Tezcatlipoca, por eso se le considera un aspecto de éL

 Tezcatlipoca, por lo demás, es el dios de la guerra. En los  colegios conocidos como Telpochcalli (Casa de los sacerdotes de la orden del dios Telpochtli), se enseñaba a los jovenes el arte de la guerra.

 

Es a semejanza de lo que ahora sucede con las diferentes iconografías de Jesucristo: Señor de los milagros, Sagrado corazón de Jesús, Jesús sacramentado…

 


Ofrenda de copal en dirección al Popocatépetl. 

Ahora a los pedidores de agua en las montañas se les llama "graniceros" pero su nombre original es teciuhtlazqui: "que hecha granizo", es decir, no que pide sino que lo provoca.  Sahagún escribe: "nombre de ciertos magos que se preciaban  de producir   granizo". 



Las despiadadas persecuciones católica y civil durante la colonia española,   la sociedad tecnológica presente, y las sectas protestantes, no pudieron borrar el ritual de la religión de Tezcatlipoca.


Y no hay que perder de vista que bajo el monte Teocuicani siempre había guerras. Guerras floridas, esto también lo dice Durán. Al menos una vez al año se acercaban al lugar los ejércitos del Valle de México. Lo propio hacían los ejércitos, enemigos, del lado este del volcán Popocatépetl. La idea  era bajar al ídolo del adoratorio de la Montaña Teocuicani y llevárselo para su bando.

 


Dibujo de Luis Burgos Peraita. 


Había incontables muertes y centenares de prisioneros eran llevados para ser sacrificados a los avatares de los dioses. Pero nadie  nunca se llevaba la preciosa escultura del lugar. Al año siguiente volvía a darse otra guerra....Era la guerra hecha deporte a la que se le llamó Atlachinolli o Agua Quemada.

 

La otra guerra, la de conquista, seguía el interés del botín y la exigencia del tributo. La "guerra florida", en cambio, era para capturar prisioneros para el sacrificio.

 En la primera los ejércitos   aztecas eran temibles. Pero en la florida era cosa de batalla personalizada en la que se buscaba inmovilizar al contrario. Ahí todos tenían las mismas oportunidades de capturar guerreros.

 En el formidable trabajo de Gilhem Olivier, titulado Tezcatlipoca (FCE), diciembre de 2004, se encuentra más información de estos dos nombres  (Telpochtli y Tezcatlipoca) del mismo dios relacionado con el pueblo de San Juan Tianquizmanalco.

 

 


La Cumbre del monte Teocuicani nunca dejó de ser un lugar de oración, según se muestra en esta foto nuestra. Igual desde los milenios del politeísmo que con la llegada a México del Dios andrógino.


En el calendario Tonalamatl, del año 1973, y siguiendo a una multitud de historiadores españoles e indígenas  que han  escrito del mes Toxcatl, a lo largo de los siglos, dice ilustrando la importancia de Tezcatlipoca:  " Toxcatl  es el quinto mes del calendario azteca.Y que corresponde a mayo.En el primer día de este mes  se hacían grandes fiestas en homenaje  al dios llamado Titlacauan, conocido por otros investigadores con el nombre de Tezcatlipoca,el cual era considerado dios de dioses".



Basamento original del ayauhcalli (casa de niebla) adoratorio a Tezcatlipoca en la cumbre del monte Teocuicani, 3,150m

Ayauhcalli es el nombre que recibían los adoratorios edificados en las montañas arriba de los 3 mil metros s.n.m. La ciudad de México se encuentra situada en los 2,200 metros de altitud.

Obsérvese el copal y los bastimentos que la gente deposita en el piso del adoratorio, en agradecimiento de la buena cosecha. Es exactamente como lo describe Durán en el siglo dieciséis. En el lugar que ahora ocupa la capilla cristiana del fondo, debió  ser el lugar en el que se encontraba la escultura de Tezcatlipoca. Hipotéticamente consideramos que se entraría por esta puerta, la del sur, y se saldría por la puerta del suroeste (ver dibujo). 

Cada 3 de mayo, día de Tezcatlipoca, suben una grande cruz para reafirmar   que se conmemora el día de  la Santa Cruz.


 La estrategia de los religiosos del siglo dieciséis, para  evangelizar a los indios, era procurar encimar fechas de santos del cristianismo con las celebraciones de la religión mexica. De ahí que la fiesta  en la cumbre del monte Teocuicani se celebre el día de la Santa Cruz, es decir, el 3 de mayo o el domingo más cercano a esta celebración cristiana, ya dentro del mes Toxcatl.

 

Las crónicas no dicen el día exacto, dentro del mes Toxcatl, que tiene lugar, en Iztapalapa, el sacrificio del hombre-dios  representante de Tezcatlipoca y la ceremonia para señalar  su  nueva encarnación  o representante en México-Tenochtitlán.

 

Es la Iglesia que nos da una pista segura para conocer tal fecha. Hay numerosas explicaciones de por qué la Iglesia católica festeja el día de la Santa Cruz en varios países del mundo. Por lo general el 14 de mayo, pero en México es el 3 de mayo.

 

Siendo Tezcatlipoca el “dios más grande de todos los dioses”, según constan en las crónicas, era necesario hacer que en esa misma fecha se festejara en México, al avatar  sagrado más  grande del cristianismo que es la cruz. Ni siquiera San Miguel Arcángel, el general de los ejércitos cristianos, era suficientemente poderoso para anteponerlo  a Tezcatlipoca, a los ojos de los indígenas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SHAKESPEARE EN SU 458 ANIVERSARIO

 

 


 

 

William Shakespeare -23 de abril de 1564

 

Macbeth

 

 

Una sinopsis nuestra de esta obra fue publicada en el cuaderno número 86 del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México, en octubre de 2006

 

 

 Macbeth era un general del ejecito de Escocia y el rey de este lugar se llamaba Duncan. El rey tenía dos hijos: Malcolm y Donalbain.

 

Macbeth vivía tranquilo y agradecido con su rey al que le debía honores. Pero la ambición de su esposa lo empujó a pensar en matarlo para que Macbeth ocupar su lugar. Duncan decide que Malcolm, su hijo, le suceda en el trono. Es el momento en que Macbeth, que de algún modo abrigaba la esperanza de llegar a ocupar el trono de Duncan, a la muerte (natural) de éste, se ve contrariado.

 

Pero también casi horrorizado al descubrir que en él se mueven fuerzas oscuras poderosas: “Se presenta un obstáculo que detiene mi avance, o que debo saltar si sigo hacia delante. Ciéguense las estrellas. Que su luz no ilumine mis oscuros deseos. Que mis ojos no miren  lo que harán estas manos. Que se cumpla, no obstante, lo que odiarán los ojos si llega a realizarse” .

 


                         Shakespeare


Es en ocasión de una visita que el rey Duncan hace al castillo de Macbeth, que Lady Macbeth, urge a su esposo a que lo mate: “Jamás verá el mañana!...Para engañar al mundo hay que ser como el mundo… aparenta el aspecto de la inocente flor, pero sé la serpiente que bajo ella se oculta. Del que está por llegar debemos ocuparnos”.

 

Hasta ese momento Macbeth es sensato y habla con reconocimiento de la persona del rey Duncan: “Seguir con este asunto es imposible. De honores me ha colmado. He adquirido una fama dorada entre  las gentes  y quisiera lucirla  con todo su esplendor en vez de desecharla con tanta rapidez”.

 

Su esposa lo azuza: “ “¿A pesar de que quieres poseer lo que estimas ornato de la vida , como un cobarde  vives ante tus propios ojos dejando el no me atrevo en pos del yo quisiera, igual al pobre gato que por temor al agua se queda sin pescado”.

 

Cuando Macbeth por fin lleva a cabo el regicidio, empieza a matar para culpar a otros. Culpa de la muerte a los dos guardias del rey. Macbeth también asesina a los guardias  para callarlos.

 

Malcolm y Donalbain, los hijos de Duncan  se sienten inseguros. Donalbain dice: “Aquí, bajo las sonrisas se ocultan los puñales”. Malcolm decide irse a Inglaterra y Donalbain para Irlanda.

 

Macbeth sigue matando para permanecer en el poder. Banquo es otro general del ejército de Escocia que, ante todo el ambiente de crímenes que ha provocado Macbeth en la corte, se cree llamado a ocupar el trono. Macbeth decide enviar a los asesinos para que también lo maten. Aquí Shakespeare ofrece una pincelada maestra de psicología. Cuando Macbeth  envía al asesino, este le asegura su profesionalismo y  que cumplirá con su cometido: “Yo soy un hombre, Alteza, a quien los viles golpes o insultos de este mundo han ofendido tanto que ya no me da miedo hacer lo necesario para ofender al mundo”.   En efecto, Banquo es asesinado.

 

En esta parte del relato Shakespeare introduce al espíritu de Banquo, al estilo de Hamlet, e inquieta a Macbeth. Sirve para descubrir el estado de perturbación mental  en el que se encuentra ya Macbeth., provocado por  tantos crímenes que ha cometido.

 

Finalmente Macduff, un noble consigue ayuda del monarca de Inglaterra para ir contra Macbeth.

El ambiente de la corte  se convierte en algo insoportable para el mismo Macbeth y para los demás. En “Antonio y Cleopatra” Shakespeare escribió: “La Historia nos enseña  que ningún hombre sigue siendo deseado una vez que ha conquistado el poder”.

 

 La ambiciosa esposa tampoco soporta el cauce que han seguido los acontecimientos y muere. Cuando enferma llaman al médico. Una dama de compañía suya le informa que tiene obsesión de la suciedad: “Eso es corriente en ella; como si se tratara de lavarse las manos. La he visto hacerlo durante un cuarto de hora”. Y Lady Macbeth exclama: “Siempre está aquí el olor. Ni todos los perfumes de Arabia purificarán esta pequeña mano mía”. Enseguida muere.

 

En ese momento entra un mensajero y le dice a Macbeth que el bosque empezaba a moverse. Una bruja le había vaticinado a Macbeth que moriría cuando el bosque se acercara a él. Desde entonces permanecía en el interiore de su castillo.  Las ramas que  se acercaban eran Malcolm, hijo del rey Duncan, acompañado de otros nobles de Escocia.y del ejército inglés, y lo hacían cubiertos de ramas de arbustos, en camuflaje, hacia el castillo de Macbeth.

 

Los bandos entran en combate.  Macbeth sostiene un duelo con Macduff. Al final esta actitud valiente es la que, según la ética guerrera de la época, lavará la sangre de todos los asesinatos cometidos por Macbeth. Macduff, el noble de Escocia, da muerte a Macbeth y le corta la cabeza.

 

Siward, conde de Northumberland, general de las tropas inglesas, es proclamado rey de Escocia. Pregunta cómo murió Macbeth. Peleando cara a cara. Y Siward exclama en su honor: “¡Pues entonces que sea un soldado de Dios! Tuviera tantos hijos como cabellos tengo. A todos desearía una muerte tan bella¡ Que éste sea su réquiem!

 

Con Shakespeare se cierran los tiempos. Así lo dice uno de sus biógrafos. No hubo un escritor tan grande como él ni lo hay ni lo habrá: “Es el escritor más grande de todos los tiempos”. Lo cierto es que cuando la psicología, como ciencia, estaba en pañales en el siglo dieciséis, este escritor pudo hurgar muy hondo en la mentalidad del humano, le fue posible describirla de manera extraordinaria sobre el papel y, por si esto no bastara, interpretó sobre el escenario del teatro alguno de los personajes que había creado.

 

Y, sin embargo, al igual que con Homero y con Bruno Traven, algunos escritores, contemporáneos de Shakespeare, aseguran que éste ni siquiera existió. Fue, decían, algún poeta ilustre de su tiempo, deseoso de pasar anónimo. O bien algún mecenas culto, que decidió en algún momento, para tener más libertad de creación frente a los poderes políticos, y también frente a los prejuicios de los protestantes puritanos  que tanto fastidiaban cerrando teatros, decidió ponerse el seudónimo de “William Shakespeare”.

 

 Es como negar la existencia antropomorfa por medio de lo cual la gente  deshumaniza a sus autores favoritos y los mete en la dimensión de la leyenda.

 

Sin embargo este autor tiene un árbol genealógico.  Asimismo, los nombres de los padres y de sus familiares posteriores. Shakespeare nació el 23 de abril de 1564 y fue bautizado al día siguiente en Stratford-upon-Avon. Fue hijo de un próspero comerciante y de Mary Arden, hija de un terrateniente católico. Los biógrafos destacan esto de católico por tratarse de que el cristianismo romano era en ese tiempo una situación excepcional, debido a la reforma protestante instituida desde el trono de Inglaterra. 52 años más tarde, el 23 de abril de 1616, sería enterrado en ese mismo templo de Stratford.

 

De creencias religiosas cristianas muy cerca a Roma, su vida en la corte de Inglaterra, donde se encontraban los mecenas tanto para artistas como para financiar las representaciones de sus obras, fue difícil. La reina apoyaba a los grupos de teatro pero los puritanos perseguían a la gente de teatro por considerarla de moral relajada. La desinhibición necesaria para la gente de teatro la tomaban como degeneración de las costumbres de la sociedad en general. Este fue el ambiente político y cultural en el que se movió Shakespeare:

 


“Los puritanos actuaban conforma a los preceptos de Lutero o Calvino y defendían unos valores morales muy estrictos. Pronto los puritanos  ingleses pusieron  sus miras en acabar  con los espectáculos y las funciones teatrales, por encontrarlos moralmente despreciables. A partir de 1590 la influencia puritana en las provincias inglesas se agudizó  y este aumento se apreciaba  especialmente en Londres” (“Shakespeare”, Má. José Rodríguez, Edimat, Libros, S.A.)

 

Durante el reinado de Isabel I, el tiempo de Shakespeare, las obras de teatro, los inmuebles y el ambiente fueron propicios para el arte de la representación teatral. Se le conoce como la época del teatro isabelino. Si bien las condiciones generales  del reino dificultaban el libre desarrollo de la representación teatral. El padre de Isabel I fue Enrique VIII que protagonizó una ruptura tajante con Roma.


 Ralph Waldo Emerson dice de Shakespeare: "En lo que respecta al talento y a la potencia mental, el mundo de los hombres no nos puede presentar otro igual"



 



Justificación de la página

La idea es escribir.

El individuo, el grupo y el alpinismo de un lugar no pueden trascender si no se escribe. El que escribe está rescatando las experiencias de la generación anterior a la suya y está rescatando a su propia generación. Si los aciertos y los errores se aprovechan con inteligencia se estará preparando el terreno para una generación mejor. Y sabido es que se aprende más de los errores que de los aciertos.

Personalmente conocí a excelentes escaladores que no escribieron una palabra, no trazaron un dibujo ni tampoco dejaron una fotografía de sus ascensiones. Con el resultado que los escaladores del presente no pudieron beneficiarse de su experiencia técnica ni filosófica. ¿Cómo hicieron para superar tal obstáculo de la montaña, o cómo fue qué cometieron tal error, o qué pensaban de la vida desde la perspectiva alpina? Nadie lo supo.

En los años sesentas apareció el libro Guía del escalador mexicano, de Tomás Velásquez. Nos pareció a los escaladores de entonces que se trataba del trabajo más limitado y lleno de faltas que pudiera imaginarse. Sucedió lo mismo con 28 Bajo Cero, de Luis Costa. Hasta que alguien de nosotros dijo: “Sólo hay una manera de demostrar su contenido erróneo y limitado: haciendo un libro mejor”.

Y cuando posteriormente fueron apareciendo nuestras publicaciones entendimos que Guía y 28 son libros valiosos que nos enseñaron cómo hacer una obra alpina diferente a la composición lírica. De alguna manera los de mi generación acabamos considerando a Velásquez y a Costa como alpinistas que nos trazaron el camino y nos alejaron de la interpretación patológica llena de subjetivismos.

Subí al Valle de Las Ventanas al finalizar el verano del 2008. Invitado, para hablar de escaladas, por Alfredo Revilla y Jaime Guerrero, integrantes del Comité Administrativo del albergue alpino Miguel Hidalgo. Se desarrollaba el “Ciclo de Conferencias de Escalada 2008”.

Para mi sorpresa se habían reunido escaladores de generaciones anteriores y posteriores a la mía. Tan feliz circunstancia me dio la pauta para alejarme de los relatos de montaña, con frecuencia llenos de egomanía. ¿Habían subido los escaladores, algunos procedentes de lejanas tierras, hasta aquel refugio en lo alto de la Sierra de Pachuca sólo para oír hablar de escalada a otro escalador?

Ocupé no más de quince minutos hablando de algunas escaladas. De inmediato pasé a hacer reflexiones, dirigidas a mí mismo, tales como: “¿Por qué los escaladores de más de cincuenta años de edad ya no van a las montañas?”,etc. Automáticamente, los ahí presentes, hicieron suya la conferencia y cinco horas después seguíamos intercambiando puntos de vista. Abandonar el monólogo y pasar a la discusión dialéctica siempre da resultados positivos para todos. Afuera la helada tormenta golpeaba los grandes ventanales del albergue pero en el interior debatíamos fraternal y apasionadamente.

Tuve la fortuna de encontrar a escaladores que varias décadas atrás habían sido mis maestros en la montaña, como el caso de Raúl Pérez, de Pachuca. Saludé a mi gran amigo Raúl Revilla. Encontré al veterano y gran montañista Eder Monroy. Durante cuarenta años escuché hablar de él como uno de los pioneros del montañismo hidalguense sin haber tenido la oportunidad de conocerlo. Tuve la fortuna de conocer también a Efrén Bonilla y a Alfredo Velázquez, a la sazón, éste último, presidente de la Federación Mexicana de Deportes de Montaña y Escalada, A. C. (FMDME). Ambos pertenecientes a generaciones de más acá, con proyectos para realizare en las lejanas montañas del extranjero como sólo los jóvenes lo pueden soñar y realizar. También conocí a Carlos Velázquez, hermano de Tomás Velázquez (fallecido unos 15 años atrás).

Después los perdí de vista a todos y no sé hasta donde han caminado con el propósito de escribir. Por mi parte ofrezco en esta página los trabajos que aun conservo. Mucho me hubiera gustado incluir aquí el libro Los mexicanos en la ruta de los polacos, que relata la expedición nuestra al filo noreste del Aconcagua en 1974. Se trata de la suma de tantas faltas, no técnicas, pero sí de conducta, que estoy seguro sería de mucha utilidad para los que en el futuro sean responsables de una expedición al extranjero. Pero mi último ejemplar lo presté a Mario Campos Borges y no me lo ha regresado.

Por fortuna al filo de la medianoche llegamos a dos conclusiones: (1) los montañistas dejan de ir a la montaña porque no hay retroalimentación mediante la práctica de leer y de escribir de alpinismo. De alpinismo de todo el mundo. (2) nos gusta escribir lo exitoso y callamos deliberadamente los errores. Con el tiempo todo mundo se aburre de leer relatos maquillados. Con el nefasto resultado que los libros no se venden y las editoriales deciden ya no publicar de alpinismo…

Al final me pareció que el resultado de la jornada había alcanzado el entusiasta compromiso de escribir, escribir y más escribir.

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