PARA ENTENDER EL 12 DE DICIEMBRE EN MEXICO

 

Resumiendo (en atención al surmenage de nuestra vida en la ciudad industrial de pantalones rotos y teléfono en la mano).

 

Los mexicanos se dirigen, puntualmente, cada año,   el 12 de diciembre,   al mítico Chicomostoc,    en  su avatar, fenoménico, la Basílica de Guadalupe, norte de la Ciudad de México.

De cercanas y lejanas tierras se les ve llegar. Caminando a lo largo de mil, dos mil kilómetros o más (De Yucatán o de Chihuahua) en bicicleta, moto o en avión. De este continente y de otros.

¿Qué cantidad acude este día a la Basílica? La cifra nos da una idea de lo que ésta Virgen representa para los mexicanos y aun para muchos extranjeros. Nota tomada de Internet:

 “CIUDAD DE MÉXICO.- El 12 de diciembre se celebra en México el día de la Virgen de Guadalupe, que representa una de las fechas más especiales para este país.

Durante este día aproximadamente 7.2 millones de personas visitan la Basílica de Guadalupe, una cifra equivalente a los visitantes extranjeros al año de la Meca, la ciudad sagrada del Islam, o los habitantes de Bulgaria.

Pero no es la única fecha en que la Basílica recibe a los católicos, a lo largo del año, el recinto recibe aproximadamente 18 millones de habitantes de acuerdo con información de la Secretaría de Turismo del Distrito Federal, equivalente a la población de Chile. La cifra además resulta sorprendente si se tiene en cuenta que supera el flujo de turistas extranjeros en las principales ciudades del mundo: Londres, París o Nueva York, de acuerdo con Euromonitor.”

"MáS  de doce millones  de peregrinos y sigue llegando una interminable columna de personas aquí, al cerro del Tepeayac", informaron  algunos medios( Internet) el 13 de diciembre de este 2024.

 

Abundan en el planeta los mitos, leyendas, supersticiones, religiones reveladas o no,  representadas o no,filosofías teístas, ateísmo y teísmos. Bien venidos en nombre de la libertad de pensamiento pero, si no buscan el bien de la humanidad, no sirven  para nada bueno. ¡Pura boruca meatafisica, puro  comercio!

El guadalupanismo se ha abierto camino hacia la fraternidad de los pueblos a través de las endémicas bandas de guerra de NativoMexico, de la conquista española y su terrible inquisición y del relativismo del liberalismo moderno, y ha llegado fresco y vigente hasta este 12 de diciembre de 2024. Con su mensaje de amor. Como se menciona más arriba, de 5 a 8 millones en el país, y N millones en el mundo así lo sienten y lo viven.

Para conocer, en flash-back, el mito guadalupano: la misma divinidad femenina a través de milenios se ha conocido en México con varios nombres y sus respectivas diferentes representaciones. Primeramente Chicomecoatl, la diosa original. Luego Xochiteotl, Xochiquetzal, Tonantzin y ( en el periodo colonial: Guadalupe)  


 


Al encuentro de su  mito.

En las altas montañas (más de 5 mil m.), para descender a Valle de México, lugar de la Basílica. Todavía deben recorrer a pie ochenta kilómetros.

La montaña del fondo es la Macuiltepetl (cinco montañas, en nahuatl). Es lo que en el alpinismo se le conoce como "Los Pies" de la montaña Iztaccihuatl.Los pergrinos se encuentran en los 3,800m.

 Milenaria es la costumbre de los mexicanos de llevar a la espalda “el bulto” que contiene la imagen de la divinidad (véase, por ejemplo, Tezcatlipoca, obra excelente de  Guilhem Olivier, Fondo de Cultura Económica, México, 2004)

Foto de Cuarto Oscuro, tomada de Internet.


 


El “bulto” en la espalda del  peregrino  en el primer plano.

Foto Cuarto Oscuro, tomada de Internet.

 

 


Iztaccihuatl 5, 260 m y Popocatepetl 5,452m. El collado o puerto entre las dos montañas se llama Ituhalco 3,800m. Por ahllí suben, como en la foto anterior, algunos peregrinos procedentes del Valle de Puebla hacia el Valle de México.

Estas altas montañas, con el monte Tlaloc 4,150m, más a la izquierda, o norte, es el área sacratisima,llamada Tlalocan,imagen  material del   paraisno espiritual de México en Nativoamerica.
A partir del siglo dieciseis fueron convertidas, por los frailes, en un habitat lleno de brujas y demonios. 


Popocatepetl visto desde el lado este del volcán.
La piramide de Cholula, del lado oeste del Valle de México,tal vez la piramide más alta del mundo antiguo, era un adoratorio desde el cual se  veneraba a los  dioses de la sierra del Tlalocan. Tan grande la piramide que, sólo en su cumbre, los tlaxcaltecas y españoles constuyeron un templo de la nueva religión. como se ve en esta foto tomada de Internet.

 “12 de diciembre de 2019. La llegada de más de ocho millones de peregrinos a la Ciudad de México contará con un dispositivo de seguridad y vialidad que ya prepara la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la capital.

La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México implementó el operativo "Bienvenido Peregrino 2019" con la participación de 3,134 efectivos, que se encargarán de resguardar la integridad física y patrimonial de los más de 8 millones de devotos que se esperan este año.

 

Con motivo del 488 aniversario de la aparición de la Virgen de Guadalupe, el 12 de diciembre de 1531, las autoridades capitalinas también desplegaron 127 vehículos, 20 motopatrullas, 8 grúas y un helicóptero que vigilarán las inmediaciones del recinto ubicado en la alcaldía Gustavo A. Madero."

Hasta aquí la sinopsis

 

Para los que no están bajo el síndrome de Bournot o surmenage, el mito es como sigue:

La  religión náhuatl se sustenta en el número 7.De Chicomostoc (siete cuevas), salieron las tribus mexicanas para recorrer el mundo. En su primera etapa llegaron al Valle de México, siguieron al norte del continente, después se fueron para Estados Unidos y finalmente se desparramaron por el mundo.

Chicomostoc es un mito muy nuestro.

Que cada quien sea feliz con su mitologia.

Los modernos historiadores mexicanos novohispanos buscan   por todas partes    de la carta geográfica  a Chicomostoc y no lo encuentran.



Chicomecoatl y las 7 mazorcas en el penacho. boca abierta

Por lo general a Chicomecoatl (siete serpiente)l, la diosa primordial, se le representa con la boca abierta. A semejanza de la tierra seca que necesita el agua. En la práctica del rito a esta diosa ello significaba la sangre de los prisioneros de guerra que decapitaban en su presencia.

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Sólo que mientras dure la  permanencia de los mexicanos  en este mundo necesitan alimentarse. Para que los valores vitales se manifiesten se necesita resolver las necesidades materiales.

De esto, precisamente, se va a encargar la diosa Chicomecoatl. Su cuerpo, que es la tierra, va a  generar la planta del maíz. El maíz va a estar simbolizado por la serpiente, Coatl.

 Del cuerpo informe, sin cabeza, de la Tierra, va a brotar la cabeza, la planta del maíz, en forma de serpiente. Y en  eso va a girar todo el mito.

 Coyolxauhqui. Se ven las 7 cuentas en su cuello cercenado y se repite el 7 en la cinta entre la nariz y los ojos. En el extremo de los miembros cercenados, igualmente se repite el siete. Tiene la boca abierta. En el fondo, los   centzonhuitznahua, sus hermanos, brillan en el firmamento


  Este binomio tierra-maíz, que es la vida para los pueblos de Mesoamérica, va a ser interpretado en el siglo dieciséis, época en el que los dioses mexicanos fueron diabolizados por los frailes, como la cosa horrenda de una decapitación de la que salen chorros de sangre en forma de serpientes.

El criterio de los estudiosos  consiste en que la decapitación  es propio en los dioses mexicanos que tienen que ver con la generación del maíz y en general de las mieses. Tal es el caso de Coatlicue y de Coyolxauhqui. Ambas, madre e hija, sin cabeza, porque ambas representan la tierra generatriz. De ahí que la decapitación en los sacrificios de los prisioneros de guerra de los aztecas  fuera cosa ritual, habitual.

En tiempos ya del cristianismo en México, en algunas regiones de tradiciones agrícolas, se repite este rito de la decapitación degollando un ave, y regando su sangre en la tierra, para esperar una buena cosecha. La sangre hace la tarea del líquido generatriz, el agua, Tláloc.

 

 La víbora de  la mitología étnica no es el animal feo, apestoso, lascivo y maldito de la cultura occidental, origen de todas las perversidades del mundo, se dice.

No. Quetzalcóatl y su avatar la serpiente,  es el nagual del dios de la  religión náhuatl asociado con la sabiduría, la cultura y lo espiritual. Para el caso que nos ocupa Quetzalcóatl, la víbora, como se dijo,representa el maíz.

El nagual en México, el avatar en la India, es una cosa o animal que representa el espíritu de un sujeto. Por ejemplo, la paloma en el Espíritu Santo del cristianismo. El perro de San Juan Bosco de los salesianos. El colibrí de Huitzilopochtli. El coyote, en Tezcatlipoca, etc.

 


 

Acercamiento para distinguir mejor las 7 cuentas de cuello cercenado de la Chicomecoatl-Guadalupe.

Las hemos pintado de rojo para mejor ubicación

Y la Coyolxauhqui, así como todas las diosas, sus equivalencias mitológicas, con la tierra: Coatlicue, Chantico, Mictlancihuatl, Xilonen… Tierra Madre Nutricia de animales y humanos.

 


Coatlicue Síntesis de la filosofía-religión náhuatl.  En el cuello decapitado tiene 7 cuentas, la cabeza de serpiente (el maíz), la falda de serpientes (mazorcas) y los pies de águila, el fuego solar.

Museo Nacional de Antropología e Historia, ciudad de México..

Foto de Omar Altamira Areyán

 


Acercamiento de las siete cuentas en en el cuello


Originalmente la escultura estaba colocada en la

 esquina S-W del coatepantli de México -Tenochtitlán.

(Hay una placa de latón en el piso de asfalto indicando el sitio

exacto).

 Derribada en el siglo dieciséis, por españoles y tlaxcaltecas, en ese sitio permaneció enterrada entre el escombro por varios siglos.

 

 

 


El guadalupanismo con   raíces en Chicomostoc,  no es una religión atea. Grandes peregrinaciones  demuestran, cada 12 de diciembre, que cree en lo indemostrable racionalmente: que con  la muerte no acaba todo. El mural de Tepantitla, en Teotihuacán, lo dice. Contiene escenas del Tlalocan paraíso espiritual.

 de Internet

 A semejanza de las vírgenes en el cristianismo que, llámense como se llamen, y sin importar el pueblo o continente en el que se manifiesten, son una sola: la Virgen María, madre de Jesús.

 De la misma manera, como veremos, Coatlicue es madre de dios, es decir, de Huitzilopochtli, gemelo (cuate) de Tezcatlipoca.

Así es con las diferentes diosas náhuatl del proceso generatriz, como se apuntó: Todas son Chicomecoatl: Coatlicue-Coyohauqui-Tonantzin-Guadalupe.

¿En qué se sustenta esto? Las cuentas (siete) en su cuello decapitado traza una línea de unidad entre ellas.

 

Todas estas equivalencias mitológicas, de la generación de la tierra, incluida la Xiuahcoatl, que es del fuego, llevan el número 7 y por lo general lo llevan en el cuello. Un cuello decapitado del que brota la planta del maíz.

El número siete aparece en diferentes religiones, mitos y leyendas del planeta y cada una con su significado muy propio. ¡Cuidarse de hacer revoltijo de que esta influyó a aquella o a la de más allá!

  El mito empieza con una mujer llamada Coatlicue, que será la madre de Huitzilopochtli, el dios tutelar de los aztecas. Coatlicue se encuentra un día barriendo el adoratorio de la divinidad en lo alto del cerro Coatepetl (cerro de la serpiente).

 Una borla, una pelusa, cae dentro de su  pecho y queda embarazada. Coatlicue tenía muchos hijos, conocidos como los centzonhuitznahua, entre ellos una hija llamada Coyolxauhqui. Se sienten humillados por el embarazo de su madre, que creen de relaciones ilícitas,  y traman su muerte.

Sólo que el niño que Coatlicue trae en su vientre es el dios Huitzilopochtli. Se da cuenta de lo que traman sus hermanos contra su madre y al nacer, ya armado con escudo y flechas,  da muerte a todos los  centzonhuitznahua.

Esto tan extraño, en el mismo  mito, algunos estudiosos del tema lo explican como el Sol (Huitzilopochtli) que a la hora del alba, hace palidecer, hasta propiamente “desaparecer“, a las estrellas, a los centzonhuitznahua.

Coyolxauqui tiene otro destino. Huitzilopochtli ordena a un guerrero, llamado Tochancalqui, que la decapite.

La bella y enorme escultura de Coyolxauqui se encontró por los arqueólogos al  pie da la alta escalinata del adoratorio de Huitzilopochtli, ahora conocido como Templo Mayor, en el Zócalo de la Ciudad de México.

 En lo alto de este gran adoratorio se sacrificaba a los prisioneros de guerra, se les sacaba el corazón y la sangre descendía por la escalinata e iba  a dar a la escultura de Coyolxauqui. Se cerraba si el ciclo de alimentar, o regar, con el agua sagrada, (sangre) a la boca de la divinidad representativa de la tierra. La madre tierra.

 La ceremonia de la decapitación va a contener varios elementos. Un listón blanco, distintivo de los que iban a ser sacrificados, el número 7, generalmente en derredor del cuello, las manos en actitud propiciatoria para las buenas cosechas y la presencia del fuego, para calentar la tierra y broten sus frutos.

De ahí que, llevados de manera consciente, en tiempos precristianos, y ahora de manera que sólo está en el inconsciente, los mexicanos seguimos viendo (en las manos y en el cuello) los símbolos de la diosa Chicomecoatl, en la iconografía de  la Virgen de Guadalupe.

 Para los católicos mexicanos que tiene miedo de esta su realidad mítica histórica, recordamos las palabras del Papa Francisco expresadas en Ciudad Juárez, México, el 17 de febrero del 2016:

"México no se entiende sin la Virgen de Guadalupe".

En el cuello la Virgen de Guadalupe tiene un listón y  7 cuentas apenas distinguibles. Y sobre la falda blanca las borlas algodonosas simbolizadas por las flores. Las manos en actitud propiciatoria. El águila solar, sobre la que está parada, es la que calienta a la tierra y hace germinar la planta del maíz.

 



La virgen de Guadalupe de los mexicanos



La virgen de Guadalupe, España.

 

El desconocimiento, o ocultamiento, de las iconografías sagradas (sobre todo por los historiadores novohispanos) ha sostenido la creencia que la Virgen de Guadalupe de España  patrona de Extremadura, venerada por la Iglesia católica, y cuya festividad es el 8 de septiembre, es la misma que la Virgen de Guadalupe de México. Esta imagen sagrada de los españoles, como se ve, carece de la simbología de la Diosa Chicomecoatl.

 En este sentido debe verse la aparente incongruencia de Huitzilopochtli, dios de la guerra, que ve por la vida de sus hijos. Y su madre Chicomecoatl (o Coatlicue o Coyolxauhqui o Tonantzin o Guadalupe), siguen permitiendo que se cumpla el ciclo morir (la calavera que, Coyolxauhqui y Coatlicue llevan en la espalda) para volver a nacer, no reencarnar, sino seguir viviendo, como Sócrates lo creía, pero ahora ya en las islas afortunadas o en Phtia, donde ya no hay tiempo ni espacio, que en México no se llama Ptia sino del mitico Chicomostoc (7 cuevas) de donde una vez salieron las tribus mexicanas.

Otra vez, resumiendo:

Los mexicanos cada año, puntualmente,  el12 de diciembre,   se dirigen al mítico Chicomostoc, en su avatar  fenoménico, la Basílica de Guadalupe, tratando de hacer realidad la idea del bien.

 

 

 

 

 

   

W. STEKEL, LA MUJER FRIGIDA Y EL HOMBRE IMPOTENTE

 


                  

Esta navidad no te pongas tan  exigente en el amor a primera vista o en la cita ciega

 

Resumen:

La unidad amor-sexo es a lo que Stekel  se refiere en su libro.

Visto por separado es el amor que toca a las puertas del corazón, en busca de los valores esenciales, pero con disposición de entregar parte de su yo.

El sexo es la dualidad vaginismo-falismo que la diosa Afrodita Polimia está dispuesta a facilitarnos, en cualquier  vuelta de la esquina (o cita ciega), con el único requisito de estar el solicitante dispuesto a incursionar o seguir  en el solipsismo.

Afrodita Urania es equilibrio en las relaciones hombre-mujer que señala Stekel.

El amor es  la negación del yo, casi por completo, frente a la otra persona para que entre ambos hagan posible en advenimiento de un nuevo ser: “El amor, es verdad, es el deseo de sumisión completa, el deseo de ser absorbido por el otro, de sumergirse en él para formar un nuevo individuo después de haber  abandonado la propia identidad. El que ama deberá abandonar siempre una parte de su yo, de sus hábitos, de sus necesidades y de sus tendencias naturales”.

 

Del libro Tecnica Alpina, 

de Manuel Sánchez y Armando Altamira


Esta intención muchas veces es barrida por las grandes olas que la vida suele levantar. Casi se necesita un milagro para que eso no suceda. En la mesa del juzgado civil los expedientes de solicitud de divorcio son en número casi igual  que los que solicitan casarse. Desde mucho antes había ya un divorcio emocional.

A semejanza de un partido de futbol con los dos contendientes (la idea de contendientes) de la misma categoría con patadas, codazos y la complicidad del árbitro (el juez del juzgado de  lo civil),uno acaba imponiéndose al otro.

"Negociar" es el lenguaje sindical y político. Los "yo" y los "ego" son del terreno de Jung. Pero la dialéctica se emplea desde los Presocráticos. Dialogar, ceder algo o mucho ambas partes.

Los expedientes en conflicto no atendieron el lenguaje de los tiempos. En la práctica sindical se encontró el recurso de “negociación” y su lema, no escrito, es: “Más vale un mal arreglo que una declaración de guerra”.

 Negociar es ceder exigencias de ambas partes. En cuestiones de amor y sexo lo que se cede es su yo. En contrapartida de su ego que lo  quiere todo para sí a costa de la negación de la otra persona.

 Lo más peligroso para la humanidad no es la amenaza nuclear sino el analfabetismo emocional de las parejas. Despojado el ser amado de su divinidad, de su romanticismo, significa el comienzo de su depreciación y el final del amor.

La amenaza nuclear es un juego de niños, frente a la destrucción real, de cuando los narcisismos entran en combate.

Los amantes ahora son contendientes para imponerse frente al otro. Esta lucha puede convertirse en una o varias patologías como impotencia en el hombre o frigidez en la mujer. Dispaurenia llama Stekel a ese recurso  de la mujer de decir no utilizado como arma en la lucha de los sexos.

De este combate de los sexos el individuo sale lastimado. Con frecuencia impedido para intentar de nuevo. Es cuando se encuentra susceptible de ser alcanzado por algún tipo de neurosis: “Vemos claramente que la Dispaurenia es una enfermedad social y que es un arma femenina en la lucha de los sexos. El problema de la Dispaurenia tiene contactos con el de la homosexualidad y el de todas las demás neurosis.”

Los pueblos  civilizados, y puede pensarse en la ciencia, la cultura y la religión, están más impedidos. “Las segundas oportunidades” van dejando un sendero de escombros a sus espaldas.

 Los pueblos naturales son más prolíficos. Se piensa en el amor sexual, no en la retirada. Aquí el genio de la especie se apresuró a dejar su concrescencia antes que la pareja entre en conflicto. ¡Porque hasta en el Olimpo Zeus tenía sus contratiempos  con Hera , su esposa!

Afrodita Urania es la metáfora de una ascensión alpina compuesta por una cordada hombre-mujer que, a partir del valle, se dirigen a la cumbre de la montaña resolviendo entre ambos los obstáculos.

 La vida, semejante a una carrera de obstáculos, es ir sorteándolos. Y ese es también el espíritu del alpinismo: la “cordada” ( del argot alpino de los individuos que se atan a una misma cuerda para así ayudarse) es resolver problemas de toda escalada: el bosque, el glaciar, la rampa nevada, el glaciar colgante, el diedro, el extraplomo, la tormenta, etc.

 Ante el conflicto se recurre a uno de  los dos grandes recursos de saneamiento. El espiritual para el creyente, y el mental para el laico, el confesionario y el sillín del psiquiatra, con “fe ciega” en la cura. El escepticismo metafísico y el escepticismo ante la ciencia es aferrarse a su solipsismo.

Dicho lo anterior, Stekel nos advierte que tanto el templo, como el consultorio, son, no siempre pero muy seguido, terreno minado.

En ambos casos hay el riesgo de presencias con escaso nivel de probidad. Stekel observa que la psiquiatría es un campo minado tanto para el psiquiatra como para los que acuden a él en busca de alivio.

El libro La mujer frígida, una psicopatología de la vida amorosa de la mujer, apareció publicado en la primera mitad del siglo pasado (1926).

Era el tiempo en que unos psicólogos creían que la cura del enfermo se alcanzaba dando rienda suelta a sus instintos.

Otros psicólogos en cambio observaban que el libertino de todas maneras  seguía neurótico. “Ha reprimido la religión y la moral, pero si ustedes descifran el lenguaje  de sus sueños y de sus síntomas neuróticos, hallarán que sufre precisamente por la supresión del componente anagógico.”

Stekel se refiere al fenómeno o al recurso de la “trasferencia”. Buen método porque el enfermo trasfiere su enfermedad hacia el psiquiatra. Pero por eso mismo el enfermo no podía separarse ya de su psiquiatra. Los tratamientos eran prolongados. Y hubo psiquiatras que se aprovecharon de la situación para hacer de sus pacientes lo que se les veían en gana: “Estos últimos, desconociendo la psicosis oculta, hicieron del hombre normal un hombre casi loco”.

El sacerdote, que desde la antigüedad remota ha buscado el bienestar de sus semejantes hurgando en la conciencia de estos, cuenta con el recurso de remitir a Dios. El confesante trasfiere sus cosas al confesor y éste las trasfiere a Dios. El psiquiatra empero, es un laico que debe habérselas sólo con su ciencia ¡y con su humanidad!:

 “La mayoría de los psicoanalistas, debo confesarlo francamente, son ellos mismos neuróticos; se someten al psicoanálisis para ser curados y tratan a su vez de curar a los demás sin tener derecho a obrar como guías de la salud ajena. Uno de los más grandes  peligros del psicoanálisis es que es aplicado por hombres  poco equilibrados, que sufren tal vez ellos mismos, imponiéndose como amos de almas extrañas. El número de las personas practicantes del psicoanálisis que se han suicidado es espantoso. El psicoanálisis no es un método con el cual se pueda jugar”.

El pueblo mexica, desde épocas remotas anteriores a la conquista española, tenía el recurso de la confesión ante el sacerdote (véase a Fray Bernardino de Sahagún) que remitía a Tlazolteotl las faltas confesadas. Cuando el mundo occidental conoció la existencia y los atributos de esta diosa quedó horrorizado. Tlazolteotl es "la comedora de inmundicias". ¿Una diosa que come caca?

Era difícil imaginar una dividida que comiera excrementos. Debió pasar el tiempo y profundizar en el estudio de esta diosa para entender que no es otra cosa sino lo mismo por lo que Jesucristo murió, por tragar las inmundicias de la humanidad.

Al final del camino el psiquiatra, lo mismo que el sacerdote, va a desempeñarse según sea él mismo. Hay médicos extraordinarios en la perspectiva de ayudar contra los males que aquejan  a la humanidad, en contraste con otros colegas que son el negativo del molde.

Lo mismo en la religión hay auténticos santos junto a demonios vestidos de frailes.

En esta materia tan delicada Stekel cita lo que su maestro Motnagel tenía la costumbre de decir: “Sólo un hombre bueno puede ser un buen médico”.

El hombre es como es, decía Schopenhauer siguiendo a Aristóteles, y sus  obras  se van a ver reflejadas en la edificación o  destrucción de los individuos que tratan. El equipo con que los dotó  la academia lo van a emplear de una u otra manera, según él es.

"No puedes escapar de lo que realmente eres" le dijo el coronel a John-Rambo III

Emerson, en sus Ensayos, anota que: "Un hombre bueno está siempre en unión con sus obras y constituye la figura central de la esfera posible."

Máx Scheler dice que " la proposición de normas ideales como normas obligatorias es un acto que en sí mismo será bueno o malo, según la bondad esencial o maldad esencial de la persona que realiza ese acto...el valor positivo o negativo del contenido prototipico se determina según la esencia valiosa positiva o negativa de la persona que actúa de prototipo." (Ética, capítulo segundo)

Leibniz es de la misma opinión: " Todo depende de la aplicación o del mal uso de las cualidades que se posea." (Nuevo tratado  sobre el entendimiento humano)

¿Qué hacer ante este mar tan turbulento? Confiar en el cielo o en la ciencia y que  los resultados nos vaya informando…

 Stekel no corre a la pareja del paraíso y ahora se las arreglan como puedan. No les revela sus enfermedades  y la abandona a su suerte. Despojado de su romanticismo el hombre o la mujer se encuentra sin brújula, y en medio de invisibles  gérmenes patógenos, producto de su analfabetismo emocional.

Lo que hace en este libro Stekel  es advertir, ya lo vimos, como en un enigma, que el terreno está sobradamente minado pero que al final hay una respuesta. La mujer (o el hombre) que busca mucho lo hace porque no ha encontrado “su amor”.

El riesgo de la prolongada búsqueda del Príncipe  Azul o de su Blanca Nieves puede ser la frigidez  en la mujer o de la impotencia en el hombre. En cambio, “Donde el corazón y el cuerpo han encontrado su complemento, la lucha ha terminado”.

En especial los hombres somos los que padecemos el complejo de Blanca Nieves. Preguntaba San Agustín ¿ y si la mujer preguntara por la pureza del hombre?

Los matrimonios para siempre son los hombres que se casan con las virtudes y los defectos de su pareja, y viceversa.

 La halitosis no sólo está en la boca de los hombres. La descalcificación de los huesos (sobre todo de las rodillas) no es exclusivo de las mujeres...Los cambios hormonales, por la edad, hace que cada año, tanto hombres como mujeres, nos parezcamos menos al galán encantador rompe corazones de los veinte años. Esa realidad también hay incluirla en el paquete de los matrimonios para siempre.

Los matrimonios de repuesto, los  que siguen buscando a su Blanca Nieves, los de las segundas oportunidades, son los que se casan nada más con las virtudes de la pareja...

En la actualidad esta situación se ha facilitado por las leyes de algunos países al dar entrada al "matrimonio exprés". En él la decisión del divorcio es unilateral, no acordado por ambos componentes del matrimonio.

De esta manera los hombres libertinos tenemos la puerta abierta para seguir buscando a nuestra Banca Nieves,   sin importar dejar atrás a madres solteras e hijos desprotegidos.

Stekel, al que luego seguirán zoólogos, pedagogos y sociólogos, termina  así su célebre obra:

“El primer deber de los padres es la educación de los hijos para la felicidad y la independencia. Los hijos no son ni el juguete de los padres, ni la realización de su necesidad de vivir, ni sucursales de su ambición insatisfecha. Los hijos significan la obligación de formar seres dichosos…Al decir libres quiero decir seres interiormente libres, que no han de ser neuróticos.”

 




Del libro La psiquiatria en la vida diaria

de  Fritz Redlich 1968







Nota:

Al final Stekel también se suicidó, se casó en dos ocasiones y tuvo dos hijos.

 

 

 

"Nacido en Bujon, Bucovina, escribió un libro titulado Auto-erotism: A Psychiatric Study of Onanism and Neurosis (Autoerotismo: un estudio psiquiátrico sobre onanismo y neurosis), publicado por primera vez en inglés en 1950. También es meritorio por acuñar el término parafilia en sustitución de "perversión".[3] Stekel contrastó lo que él llamó "fetichismo normal" de intereses extremos, "Solo llegan a ser patológicos cuando han empujado todo el amor objetal a un segundo plano y ellos mismos se apropian de la función de un objeto de amor, por ejemplo, cuando un amante se satisface por la posesión de un zapato de mujer y considera a la mujer como secundaria o aún inquietante y superflua" (p. 3).[3]

Su autobiografía fue también publicada en 1950. Stekel falleció en Londres por suicidio. Estuvo casado en dos ocasiones y dejó dos hijos.[4] Su mujer Hilda Binder Stekel murió en 1969.[5]Analizó, entre otros, a los psicoanalistas Otto Gross y A. S. Neill.Es citado en El guardián entre el centeno de J. D. Salinger diciendo, "La marca del hombre inmaduro es que quiere morir noblemente por una causa, mientras que la marca del hombre maduro es que quiere vivir humildemente por una" (p.188). Esta cita es también utilizada en el anime Ghost in the Shell.

También se ha especulado que Stekel era el analista tras el cual Italo Svevo modeló al narrador en su famosa La conciencia de Zen.

    Stekel W. (1911). Die Sprache des Traumes: Eine Darstellung der Symbolik und Deutung des Traumes in ihren Bezeihungen

    — (1911). Sexual Root of Kleptomania. J. Am. Inst. Crim. L. & Criminology

    — (1917). Nietzsche und Wagner, eine sexualpsychologische Studie zur Psychogenese des Freundschaftsgefühles und des Freundschaftsverrates

    — (1922). Compulsion and Doubt (Zwang und Zweifel). Liveright

    — (1922). The Homosexual Neuroses

    — (1926). Frigidity in women Vol. II. Grove Press

    —, Boltz O.H. (1927). Impotence in the Male: The Psychic Disorders of Sexual Function in the Male. Boni and Liveright

    —, Van Teslaar J.S. (1929). Peculiarites of Behavior: Wandering Mania, Dipsomania, Cleptomania, Pyromania and Allied Impulsive Disorders. H. Liveright

    — (1929). Sadism and Masochism: The Psychology of Hatred and Cruelty. Liveright

    — (1943). The Interpretation of Dreams: New Developments and Technique. Liveright

    —, Gutheil E. (1950). The Autobiography of Wilhelm Stekel. Liveright

    —, Boltz O.H. (1950). Technique of Analytical Psychotherapy. Liveright

    — (1961). Auto-erotism: a psychiatric study of masturbation and neurosis. Grove Press

    —, Boltz O.H. (1999 reprint). Conditions of Nervous Anxiety and Their Treatment

    — (2003 reprint). Bisexual Love. Fredonia" (Wikipedia)

CÓMO BAJAR POR CUERDAS DE LA MONTAÑA Y NO MORIR EN EL INTENTO

 


Se le conoce en el alpinismo como rappel.

 

RESUMIENDO

Sólo en muy especiales situaciones el escalador tiene que jugarse el todo o nada. Así es como se han conquistado las montañas, deportivamente hablando.

Un escalador consciente del terreno que pisa es bajar  con cuerda de seguridad, atada al cuerpo, obviamente aparte de la cuerda por la que desciende y cuelga en el vacío. ¡Y caminando, no saltando!

Si hace esto, el joven escalador seguramente conocerá a sus nietos.

                                                                    

Hemos visto varias veces volar, en caída mortal, a montañistas que descienden por la cuerda.

En la norte de Las Ventanas, Sierra de Pachuca, México. En El Centinela, cañada de Milpulco, flanco suroeste de la montaña Iztaccíhuatl, cadena volcánica oeste del Valle de México. En  la aguja El Colmillo, región de Los Frailes, Actopan, Estado de Hidalgo….


tomado del libro Tecnica Alpina de Manuel Sánchez y Armando Altamira, editado por la Universidad Nacional Autónoma de México, 1978

No es necesario que al final las cuerdas estén atadas

En la primera semana de marzo de 2024,circuló en las redes un video de alguien que, al iniciar el rappel, se le rompió la cuerda y se fue al vacío en caída mortal, ante la estupefacción de sus compañeros, que no se ven en la filmación pero cuyos exclamaciones de incredulidad retratan mejor que nada lo traumático del momento. Lo increíble que, sin embargo, acaba de pasar ante sus mismos ojos.

El rappel en el alpinismo es  cosa seria. Queremos decir con esto que es, como todo en el alpinismo, parte de una técnica, en este caso, bajar con la mayor seguridad posible. Nadie va a la montaña con la idea de morir.

En alpinismo, ciertamente, existe lo que se llama la suerte, el acaso, el caos,  lo que sucede aun con toda minuciosa planeación. La técnica, precisamente, está pensada para reducir al mínimo ese factor inasible por la razón pura (en México  este fatum se llama Mictlantecuhtli)


Heriberto salazar desciende  por cuerda en El Colmillo, de Actopan, Estado de Hidalgo, México


Transgredir los cánones técnicos alpinos suele dar dolores de cabeza, como es el caso que hemos mencionado. No hay ningún misterio en esto: la tragedia es que se baja por la cuerda de descenso sin la cuerda de seguridad. Y eso es todo.

Piénsese. Poner  al vida misma, la situación familiar, empleo, educación de los hijos, tanto si es casado como si todo esto está  en la perspectiva del soltero.

Poner, exponer, todo esto en una sola cuerda por la que se baja, es una temeridad.  Tiene un adjetivo más feo.

En la actualidad las cuerdas para rappel son de una calidad y resistencia como para soportar el peso de un elefante, por decirlo de alguna manera.



Rappel en El Obelisco, Actopan.

El escalador baja sin cuerda de seguro




Pero hay factores que las  pueden hacer vulnerables. Los que conocemos de primera mano es el haber estada expuesta la cuerda, en casa,  o en el automóvil,   a sustancias  que minan su  tejido.

 Una cuerda para escalar requiere ser tratada con especial  atención  y no ser empleadas, por ejemplo, para trabajos rudos de construcción. O el permanecer arrumbadas en casa en sitios de humedad. Ya en la montaña puede ser alcanzada la cuerda por una caída de rocas a la hora de estar efectuando el descenso de al montaña, etc.

Y ya ni que decir de esos  brincos o saltos exhibicionistas que suelen  hacer algunos y  que ponen a prueba la resistencia y el buen estado de la cuerda.

Justificación de la página

La idea es escribir.

El individuo, el grupo y el alpinismo de un lugar no pueden trascender si no se escribe. El que escribe está rescatando las experiencias de la generación anterior a la suya y está rescatando a su propia generación. Si los aciertos y los errores se aprovechan con inteligencia se estará preparando el terreno para una generación mejor. Y sabido es que se aprende más de los errores que de los aciertos.

Personalmente conocí a excelentes escaladores que no escribieron una palabra, no trazaron un dibujo ni tampoco dejaron una fotografía de sus ascensiones. Con el resultado que los escaladores del presente no pudieron beneficiarse de su experiencia técnica ni filosófica. ¿Cómo hicieron para superar tal obstáculo de la montaña, o cómo fue qué cometieron tal error, o qué pensaban de la vida desde la perspectiva alpina? Nadie lo supo.

En los años sesentas apareció el libro Guía del escalador mexicano, de Tomás Velásquez. Nos pareció a los escaladores de entonces que se trataba del trabajo más limitado y lleno de faltas que pudiera imaginarse. Sucedió lo mismo con 28 Bajo Cero, de Luis Costa. Hasta que alguien de nosotros dijo: “Sólo hay una manera de demostrar su contenido erróneo y limitado: haciendo un libro mejor”.

Y cuando posteriormente fueron apareciendo nuestras publicaciones entendimos que Guía y 28 son libros valiosos que nos enseñaron cómo hacer una obra alpina diferente a la composición lírica. De alguna manera los de mi generación acabamos considerando a Velásquez y a Costa como alpinistas que nos trazaron el camino y nos alejaron de la interpretación patológica llena de subjetivismos.

Subí al Valle de Las Ventanas al finalizar el verano del 2008. Invitado, para hablar de escaladas, por Alfredo Revilla y Jaime Guerrero, integrantes del Comité Administrativo del albergue alpino Miguel Hidalgo. Se desarrollaba el “Ciclo de Conferencias de Escalada 2008”.

Para mi sorpresa se habían reunido escaladores de generaciones anteriores y posteriores a la mía. Tan feliz circunstancia me dio la pauta para alejarme de los relatos de montaña, con frecuencia llenos de egomanía. ¿Habían subido los escaladores, algunos procedentes de lejanas tierras, hasta aquel refugio en lo alto de la Sierra de Pachuca sólo para oír hablar de escalada a otro escalador?

Ocupé no más de quince minutos hablando de algunas escaladas. De inmediato pasé a hacer reflexiones, dirigidas a mí mismo, tales como: “¿Por qué los escaladores de más de cincuenta años de edad ya no van a las montañas?”,etc. Automáticamente, los ahí presentes, hicieron suya la conferencia y cinco horas después seguíamos intercambiando puntos de vista. Abandonar el monólogo y pasar a la discusión dialéctica siempre da resultados positivos para todos. Afuera la helada tormenta golpeaba los grandes ventanales del albergue pero en el interior debatíamos fraternal y apasionadamente.

Tuve la fortuna de encontrar a escaladores que varias décadas atrás habían sido mis maestros en la montaña, como el caso de Raúl Pérez, de Pachuca. Saludé a mi gran amigo Raúl Revilla. Encontré al veterano y gran montañista Eder Monroy. Durante cuarenta años escuché hablar de él como uno de los pioneros del montañismo hidalguense sin haber tenido la oportunidad de conocerlo. Tuve la fortuna de conocer también a Efrén Bonilla y a Alfredo Velázquez, a la sazón, éste último, presidente de la Federación Mexicana de Deportes de Montaña y Escalada, A. C. (FMDME). Ambos pertenecientes a generaciones de más acá, con proyectos para realizare en las lejanas montañas del extranjero como sólo los jóvenes lo pueden soñar y realizar. También conocí a Carlos Velázquez, hermano de Tomás Velázquez (fallecido unos 15 años atrás).

Después los perdí de vista a todos y no sé hasta donde han caminado con el propósito de escribir. Por mi parte ofrezco en esta página los trabajos que aun conservo. Mucho me hubiera gustado incluir aquí el libro Los mexicanos en la ruta de los polacos, que relata la expedición nuestra al filo noreste del Aconcagua en 1974. Se trata de la suma de tantas faltas, no técnicas, pero sí de conducta, que estoy seguro sería de mucha utilidad para los que en el futuro sean responsables de una expedición al extranjero. Pero mi último ejemplar lo presté a Mario Campos Borges y no me lo ha regresado.

Por fortuna al filo de la medianoche llegamos a dos conclusiones: (1) los montañistas dejan de ir a la montaña porque no hay retroalimentación mediante la práctica de leer y de escribir de alpinismo. De alpinismo de todo el mundo. (2) nos gusta escribir lo exitoso y callamos deliberadamente los errores. Con el tiempo todo mundo se aburre de leer relatos maquillados. Con el nefasto resultado que los libros no se venden y las editoriales deciden ya no publicar de alpinismo…

Al final me pareció que el resultado de la jornada había alcanzado el entusiasta compromiso de escribir, escribir y más escribir.

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