Dante, en La Divina Comedia

El subsuelo, la cueva, convertido en submundo, en un espacio para la metafísica, viene desde la antigüedad griega con Platón. Le siguió Virgilio que hace actuar en otra cueva a Eneas, el personaje escapado del incendio de Troya. Siglos más tarde, Dante con su Divina Comedia.

Las cuevas fueron el espacio que habitaron los primeros hombres. Donde se carecían de grutas subterráneas se buscaba el abrigo de los desplomes rocosos en el exterior. Nada más común que estuviera en contacto, en armonía, con las grutas y que ahí fuera el escenario  natural de sus creaciones intelectuales.

 En la llanura inmensa, al estilo de los navajos y demás etnias indias del desierto norteamericano, se construía  (se sigue construyendo) la Kiva, un desnivel artificial en el subsuelo para tener ahí sus espacios de oración.

En el resto del Nuevo Mundo hay una situación semejante. Los personajes míticos del Popol Vuh tienen una intensa actividad en el subsuelo maya. Y en el Altiplano mexicano se desarrolla una práctica religiosa relacionada con el Mictlán, también en las cuevas. Huitzilopochtli, el dios tutelar de los mexicanos, se hizo presente al pueblo azteca, en los orígenes de su historia, en una cueva de Chicomostoc,  anunciando sus destino manifiesto.

Después, en un supremo esfuerzo por apartar al hombre del rito del subsuelo, el cristianismo convirtió a las cuevas en puertas de entrada del averno y espacio habitado por toda clase de criaturas diabólicas. Esta es la dirección que Dante dará a su bello y largo poema La Divina Comedia “producto” de la plena Edad Media.

 Si bien, como sabemos, el final será el arribo al Paraíso con su cielo (la teología) despejado lleno de estrellas. En el pensamiento náhuatl hay un largo peregrinar del difunto,  por el submundo, para arribar finalmente al Tlalocan, montaña y bosque nevados, en la cordillera montañosa, al este del valle de México,  en una  eterna primavera donde ya nada perece.

La divina comedia ha quedado circunscrita a los salones de estudio. La expresión “dantesco” es muy familiar. Sin embargo, a diferencia de la enorme influencia que este gran poema tuvo en las literaturas europeas, en nuestro medio cultural no se deja sentir la misma opinión. En el país (México) se leen pocos libros por persona al año por lo que, es de suponer, se prefieren trabajos menos complicados.

También se debe a que la obra tiene un enorme contenido metafísico. Al menos ese es el ambiente en que se desarrollan los acontecimientos de este trabajo. Es una visión épica que Dante tiene del más allá. Así, el contenido de La Divina Comedia se vuelve menos comprensible en la medida que la sociedad se aleja de los temas teológicos. 

En la Edad Media lo religioso casi  llenaba todo el panorama y el tema era de lo más accesible. Pero en nuestros tiempos, en los cuales todo tiende a ser laico y secular, Dante es realmente una cuestión extraordinaria. El mismo Dante se refiere a este asunto ya muy avanzada la obra cuando, en el canto II del Paraíso, advierte: 

“no os internéis en el piélago, porque quizá perdiéndome yo, quedaréis también perdidos”. Y la nota explicativa correspondiente, que es la número mil cuatrocientos setenta y dos, dice que el apóstrofe lo dirige Dante a los lectores de su poema que le siguen sin más preparación que de las ciencias humanas.

También dificulta su lectura porque es una de las obras que contiene una cantidad enorme de notas explicativas, lo cual rompe la ilación del relato en el lector con una frecuencia casi absurda. Por lo demás esta cantidad de notas marca el carácter de la obra. Es un poema que ha trascendido a través de los años desde el día en que fue publica por vez primeras en el siglo catorce


Dante
No obstante lo anterior, a La divina Comedia le sucedió lo que al Apocalipsis de San Juan en el Nuevo Testamento. Ambos trabajos fueron escritos para su tiempo con una intención política y utilitaria de entonces. Transcurridos los siglos las personas a las que Dante se refiere pasaron y las circunstancias políticas también cambiaron.

 Por lo demás si no fuera por las abundantes notas explicativas tanto del Apocalipsis como de La Divina Comedia, de seguro que muy poca cosa entenderíamos de esas dos obras literarias Esos trabajos nos parecerían como dos grandes galimatías A las que, por cierto, cada quien les daría la interpretación que más le pareciera pero que desde luego no correspondería a la idea original de los autores y de sus tiempo.

Se trata de un viaje imaginario de los poetas Virgilio y Dante a través del Infierno, el Purgatorio y el Paraíso. Se supone que Dante, guiado por Virgilio al principio, y por Beatriz más tarde, hizo su viaje al Infierno en el año mil trescientos. Después pasaría al Purgatorio y finalmente al Paraíso.

 En este lugar es en el que Dante conoce a la bella Beatriz: “Aquel sol que fue el primero que abrazó de amor mi corazón”. Y queda cautiva de ella. No hay que olvidar que Beatriz es una metáfora de la teología. Una nota explicativa del canto II dice: Beatriz, que fue en el mundo mi primer amor. No olvidemos que es símbolo de la teología”.

En este primer viaje los poetas conocen y se encuentran con diferentes personas: por ejemplo, Platón y Aristóteles están en el limbo, lugar que pertenece al Purgatorio; Virgilio, el guía de Dante, ya es muerto, va en espíritu; el único mortal en todo el recorrido es Dante.

 Desde luego es una obra llena de enseñanzas en contra del egoísmo, como los siguientes ejemplos: “En el cielo no se dice mío, sino nuestro”, o esta otra: “El rumor del mundo no es más que un soplo que tan pronto viene de un lado como de otro, y cambia de nombres por lo mismo que cambia de sitios”.


El submundo de la Divina Comedia
Pero hay más de fondo en esto de Dante y La Divina comedia. Debido a acontecimientos políticos de su tiempo, hubo en la ciudad del poeta conflictos armados. Dante se encontraba identificado con el bando contrario a la Iglesia. Perdida la partida, el poeta tuvo que huir por un tiempo al extranjero.

 A eso se debe que entre los personajes que colocaría en su extenso poema como habitantes del Infierno, se encuentran varios papas. De esta manera cuestiona la vida del cristianismo. O algunos aspectos del mismo. Es uno de los primeros grandes episodios documentados en que aparece  en la literatura el laicismo como arma punitiva contra la iglesia. Es decir, el jacobinismo.

Seria, no obstante, un error tomar a Dante como un jacobino. Fue de la tercera orden de San Francisco y conocedor amplio de la cultura de la Helade (Se le considera aristotélico),del Antiguo y Nuevo Testamento. Marco los errores de la Iglesia, con un siglo y medio antes que Lutero,  en  el proceder  de algunos papas. En otras palabras, Dante fue, al igual que Lutero, como una gran catarsis de la propia Iglesia.  
Se recordará que el laicismo es el gran vehículo del que se servirá el Renacimiento más adelante como expresión del Humanismo. Empezará como un laicismo meramente no religioso, pero no antirreligioso que después sería la tónica de las expresiones políticas Por eso es que en La Divina Comedia, dicha, o escrita en plena Edad Media, Dante va a ser el modelo temprano de Lutero que tardará casi dos siglos en llegar.

Por lo demás Dante nos parece como el eslabón perdido entre el Eneas de Virgilio y el Dante (como viajero del submundo) de Dante. Nacido en el último siglo antes de Cristo, Virgilio escribirá dentro del paganismo su Eneida.

 En esta gran obra Eneas, el personaje principal de la caída de Troya, se introduce en una enorme cueva que, poco a poco va configurando al submundo habitado por muertos que Eneas conoció en vida. De tal manera hay una línea directa, literaria e histórica, entre Platón,  Virgilio, Dante y Lutero.

Si la "sociedad general" se hace muy religiosa La Divina Comedia parecerá apenas un pálido reflejo del alma cristiana para el lector medio (suponiendo que algunos países tengan la fortuna de llegar a contar con un "lector medio").

Las grande sobras de la literatura no pasan por el microscopio de los pueblos. La cultura de los pueblos es la que es medida por estas obras. A semejanza de la cumbre de la montaña que se quiere alcanzar. Mide la fuerza o la debilidad de quienes la anhelan.

Si la sociedad se laiciza hasta cierto grado,el libro de Dante simplemente se cubrirá de polvo en un olvidado  anaquel o acabará en la hoguera. Sólo se apartarán  algunos ejemplares para su estudio en los institutos de cultura.

Fidelino Figueiredo lo dice así en su obra La lucha por la expresión: " Mudando el público con el andar de los siglos,muda la caja de resonancia; y las mismas cuerdas van vibrando siempre con efectos nuevos.El texto del autor  o la divina quimera por él erguida permanece intacta,pero las resonancias que es texto despierta en el medio lector son las que van variando."













Un caso acabado, de Graham Greenne

Abandonar todo, de pronto, en un mismo día, largarse lejos, y empezar de nuevo, de cero, y con otro nombre, es un recurso de que se vale la literatura, en especial la occidental. Así hace Querry, el personaje de Greenne en su novela de Un caso acabado.


Algunos novelistas, como Paul Auster,en La noche del Oráculo, realizan este acto de "una nueva vida" en sus personajes, después, pero inmediatamente,que ha sucedido algún percance del que ha salido "milagrosamente" bien librado.Un edificio que se desploma y por unos metros no lo aplastó.Un rayo que desacrgó por ahí cerca sin consecuencias para él.El automóvil que estuvo  apunto de atropellarlo. En México se tiene una expresión muy a doc  para esta situación y es: "volví a nacer". Los pesonajes de estos novelistas lo agarran literalmente. En ese momento ya ni siquiera regresa a su casa, abandona la familia, trabajo, universidad, amigos, todo.

Editorial Sur, Buenos Aires, Argentina, 1961
 Querry es un arquitecto inglés al que le fastidia la fama profesional que ha alcanzado en Europa. Harto, esa es la palabra que utiliza, se larga a China. “Esas mismas personas que arruinaban mis iglesias eran las más entusiastas, después, para elogiar mis construcciones. Los libros que escribieron sobre mi obra, las piadosas motivaciones que me atribuyeron… Bastaron para hartarme del tablero de dibujo”. Por algún detalle de última hora en las salidas del aeropuerto no alcanza boleto. Bien, dice, que sea a cualquier otra parte. ¿África? ¡Está bien, a África!

De esa manera va a dar a cualquier lugar del continente negro. Sólo que ese “cualquier lugar” es un lazareto edificado y atendido por sacerdotes y monjas. Irónico porque él es ateo. No obstante, acaba por sentirse a gusto en aquel lugar de dolor, austero y apartado. Trata de ser útil y les diseña algunas construcciones que están por edificarse para los leprosos. Cerca hay una plantación de palmeras que atiende André Rycker y su esposa Marie, a los que visita en una ocasión.

Los padres del lazareto se dan cuenta que Querry anda huyendo de algo. ¿Tal vez de algún lío de mujeres? Casi hasta el final se darán cuenta que anda huyendo de la fama. Pero no es fácil que Querry logre tal propósito. Parkinson es un periodista que, como todos ellos, anda en busca de noticias. No tarda en descubrirlo y fabricarle una historia haciéndolo pasar como un hombre de ciencia que ha ido al lazareto para ayudar en esa misión inhumana a los sacerdotes. Lo pone casi como un santo. ¡Un ateo santo! Desde luego Querry se molesta por lo que dice de él y porque lo ha vuelto a hacer famoso, o porque lo ha sacado de su anonimato.

Graham Greenne
Entre tanto, Marie no soporta a su esposo Rycker e intenta una especie de huida de la plantación de palmeras. Aprovecha que Querry va al pueblo cercano al lazareto en su auto y le pide que la lleve hasta ese lugar. Esa tarde, y esa anoche intiman un poco, bajo los efectos del vino, sin llegar ni a menores ni a mayores.
Marie acaba de darse cuenta que está embarazada. Desde luego es de su marido Rycker pero miente y dice que es de Querry Usted sabe que no es verdad, le dice éste. Entonces ella le da una ingeniosa aunque sincera explicación. Sucedió la vez que usted nos visitó en la plantación de palmeras. Cuando estaba con mi marido pensé en usted. Lo hice con tal intensidad hasta lograr humedecer mi vagina: “Si no hubiera pensado todo el tiempo en usted, habría estado completamente seca, y en esos casos los niños no vienen tan fácilmente. En cierto modo, es hijo suyo”. Al final ella regresará a Inglaterra sola y con su embarazo.

Entre tanto Rycker cree que el niño es de Querry, como Marie le ha dicho, lo busca borracho y furioso. Lleva una pistola y cuando lo encuentra le da dos balazos. Querry muere. Los sacerdotes lo enterraron en el panteón de ellos, no obstante haber sido Querry un ateo llegaron a quererlo y lo respetaron hasta después de su muerte y deciden no poner cruz en su tumba.

En Un caso acabado, como en La montaña mágica de Thomas Mann, unos cuantos personajes dialogan en torno de los temas de la cultura occidental: teología, filosofía, arquitectura, el dolor humano… Alguien le dice al otro cuando opina que la religión es una mera superstición: “ qué importa? Si vivo por algo, es por la superstición. Hubo otra, totalmente faltante de pruebas, y Copérnico la sustentaba, según la cual la tierra giraba alrededor del sol. Sin esa superstición, ahora no podríamos disparar cohetes a la luna, tenemos que apostar por nuestras propias supersticiones. Como Pascal apostó por la suya”.

El que no respeta la memoria de Querry es Parkinson, el periodista. Contra todo deseo que Querry tenía de vivir olvidado por el mundo estando en el lazareto, él vuelve a escribir sobre la “Muerte de un científico santo”.

lugar donde yace Graham Greenne.Corseaux-sur-Vevey-Switzerland
A la postre, sin embargo, Querry logró lo que andaba buscando. Descansar en un lugar desconocido y lejano de Europa.



"Greene nació en Berkhamsted, Hertfordshire. En 1910 Charles Greene reemplazo a Dr Fry como Rector, y Graham asistió al colegio como un pupilo. Maltratado y profundamente infeliz en el internado, Greene realizó varios intentos de suicidio (algunos de ellos, según Greene, al jugar a la ruleta rusa), y en 1921 a la edad de 17 años se sometió por seis meses a psicoanálisis en Londres para lidiar con su estado melancólico. Greene, en una biografía de Joseph Pearce señala que fueron los mejores seis meses de su vida. Después de esto el regresó al colegio, sin internarse en él, viviendo con su familia. Fue al Colegio Balliol en Oxford, y su primer trabajo (un volumen de poesía) fue publicado en 1925, mientras él todavía era estudiante, pero no fue muy bien acogido por la crítica.
Luego de la graduación, Greene tomo una carrera en periodismo, primero en Nottingham, y luego como un subeditor en The Times. Estando en Nottingham comenzó una correspondencia con Vivien Dayrell-Browning, quien era una Católica Romana (por conversión) quien había escrito a Greene para corregirlo respecto a un punto de la doctrina Católica. Greene se convirtió a la fe católica en 1926, y la pareja contrajo matrimonio al año siguiente.
Greene publicó su primera novela en 1929, titulada The Man Within (Historia de una cobardía), y la acogida de ella logró que pudiera dejar su trabajo en The Times para así poder trabajar tiempo completo como un novelista. Sin embargo, los dos siguientes libros no tuvieron éxito (Greene luego los repudió), y su primer real éxito fue con Stamboul Train ("El tren de Estambul") en 1932 – como muchos de sus libros este fue adaptado para el cine (Orient Express, 1934).
Además de tener sus ingresos como novelista, Greene trabajaba como periodista freelance, incluyendo criticas de libros y cine en el The Spectator, y co-editando la revista Night and Day, Originalmente sus ficciones fueron divididas en dos géneros,: novelas de suspenso o misterio y suspenso, tales como Brighton, parque de atracciones, a la cual él mismo llamo como novelas de "entretenimiento", pero estas igualmente contenían tramas de corte filosófico, y las novelas literarias, como El poder y la gloria, sobre la cual se basaba su reputación.
Al continuar en su carrera, tanto Greene como sus lectores descubrieron que las novelas de "entretenimiento" tenían tanto nivel literario como sus novelas literarias, y las últimas obras de Greene, tales como El factor humano, Los comediantes, Nuestro hombre en La Habana y El americano impasible, combinaban estos tipos literarios más una notable comprensión interior de sus personajes.
Greene también escribió muchas novelas cortas y obras de teatro, las que también, en general, fueron bien recibidas, aunque siempre se consideró a sí mismo como un novelista.
En 1938, visitó México por pedido de sus editores, surgiendo de esta experiencia la crónica de viaje Caminos sin ley (1938), donde retrata un México convulsionado por los acontecimientos relativos a la explotación petrolera, con esto y otros acontecimientos revolucionarios empezó a gestarse en él los preparativos de su siguiente novela. Posteriormente viajó al estado de Tabasco, que en esa época estaba bajo el gobierno de Tomás Garrido Canabal, líder de tendencias socialistas. Llegó a frontera después de 41 horas de viaje desde el puerto de Veracruz, encontrándose con un estado pantanoso, húmedo y caluroso, donde las iglesias y los sacerdotes habían sido diezmados por el gobierno y la gente moría víctima del paludismo.
La larga y premiada carrera de Greene dio en sus seguidores la esperanza de que fuera galardonado con el Premio Nobel de Literatura. Sin embargo, aunque al parecer fue seriamente considerado en 1974, Greene nunca recibió el premio. Su gran popularidad pudo haber jugado en su contra entre los catedráticos, así como los temas religiosos de sus novelas pudieron alienar a algunos jueces" Wikipedia

Petronio y El Satiricón

Flavius Petronius Maximus
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El Satiricón se compone de cinco relatos, uno de ellos, al que aquí nos referimos, es La Cena de Trimalción. Fue escrito en el siglo I de nuestra era, por Petronio. Este fue  tenido como el más elegante poeta de la corte imperial de su tiempo.  Se recordará que Petronio perteneció al círculo íntimo de Nerón. Al final cayó en desgracia frente al emperador y se suicidó cortándose las venas. En el más puro estilo estoico, Petronio se vendó las heridas y de vez en cuando se las quitaba para desangrarse otro poco. Entre tanto llegaba la muerte, platicaba con sus amigos y bebía vino.

La cena de Trimalción se ha señalado algunas ocasiones como una parodia de lo que   sería la cena final de Petronio. Como si el poeta hiciera de antemano un guión de su muerte pero satirizandolo.  

En su  relato Trimalción es  personaje muy rico,  invita a algunos conocidos a  cenar a su casa. Ahí tiene la curiosa  idea que, después que él haya muerto, sus amigos se reúnan en otra cena, a semejanza de ésta, y lo recuerden como si  en esta fecha póstuma  él también estuviera presente, que se dijeran  poemas bellos y se bebieran aromáticos vinos y se cenara hasta el amanecer. No se sabe si es un esfuerzo por no morir  en la memoria de sus convidados o una  especie de anhelo de resurrección…

Por lo demás Trimalción  tiene un gusto corriente por las cosas. Como nuevo rico, y romano advenedizo, quiere hacer ostentación del buen vivir. Pero en este buen vivir hay ausencia de esos valores que hicieron grande a Roma: “ A un periodo de relativa prosperidad y orden había seguido la decadencia política  del imperio y el acceso al poder  de los emperadores pretorianos, que realmente s e inicia con Nerón, hace que la constitucionalidad se debilite  y toda la dirección de la política imperial esté al arbitrio del ocupante  más reciente del Palatinado”.

Acuden a las cena personajes como Agamenón y Menelao, de los tiempos de de la antigua Grecia, pero la cena prefigura  las costumbres de una Roma ya en decadencia. Y a no hay dictadores que impongan los grandes valores. Tampoco existe ya   la sana democracia de la que en algún tiempo el senado marcó la pauta. Julio Cesar y Bruto ya son historia. Ahora el poder se gana comprando a los pretorianos. Los nuevos libertos, muy ricos, son los que llevan la voz cantante en las costumbres. Son los tiempos que anuncian  que el imperio va ser barrido hasta los cimientos por fuerzas exteriores: “una nueva clase de libertos que habían progresado económicamente durante la época posterior  a Augusto y que mostraban la vulgaridad, el mal gusto y la ostentación típica de los nuevos  ricos de cualquier país o época…Petronio satiriza  el mal gusto, los modales vulgares y la falta de elegancia  en un ambiente en el que el dinero fluye con la misma facilidad del Falerno en las copas de los comensales”.

Ascilto, uno de los asistentes a la cena, al contemplar tan lujoso pero corriente espectáculo,  comenta escéptico: “ ¿De qué sirven las leyes donde sólo reina el dinero o donde la pobreza no puede superar nada? Aun los Cínicos despreciadores raramente se oponen a vender sus escrúpulos  para llenar el bolsillo. En la ley no hay justicia, lo que cuenta es la mordida”.

El relato empieza con el comentario de Encolpio, que parece ser el alter ego de Petronio al llevar él la relación de los hechos en esa cena: “Por fin llegó el tercer día y con él la esperanza  de una cena gratis”.  Un esclavo de Agamenón les dice cuando van llegando los invitados que Trimalción tiene un reloj en el comedor  y un trompetero (gallo) uniformado para recordarles cuánto  va perdiendo la vida”. Y, al entrar a la sala, otro esclavo  les grita: “ ¡Con el pie derecho!” Las ánforas de vino tenían marcado con yeso: “¡Cien años de añejo!”.

El banquete, sin embargo, parece llevarlos a hacer cierta conciencia de su realidad. En la cena, al calor del vino,  no faltan los escépticos: “la olla de los amigos hierve mal, y cuando las cosas se descomponen, estos desaparecen”.  Otro, todavía menos  optimista, dice: “Sólo somos pellejos hinchados que estamos andando. Somos más insignificantes que las moscas y, sin embargo, las moscas tiene otras cualidades; nosotros somos burbujas vacías”. Otro se refiere a la realidad nacional, o imperial, y comenta: “Esto se está derrumbando como el rabo de un ternero”. Y en seguida señala algunos de los síntomas de la corrupción que están destruyendo a la sociedad. Se refiera a un comisario de abastos que encarece todo: “Está sentado en su casa riéndose y recibe en un solo día  más dinero que toda la fortuna de cualquier otro. Por casualidad me he enterado de que acaba de ganar mil en oro. Pero si tuviéramos huevos, no debería sentirse tan satisfecho de si mismo; hoy la gente son leones en su casa y zorras en la calle” .Señala las ausencias vitales: “ahora nadie cree en el cielo, nadie ayuna  y a nadie le importa Júpiter un carajo”.

Por un momento Trimalción se ausenta de la sala y cuando vuelve a aparecer dice a la elegante concurrencia: “Amigos, perdonadme, pues hace ya días que no cago. Los doctores están desorientados. M e ha caído bien la corteza de granado  y resina de vinagre. Sin embargo, espero recobrar la regularidad. De todas maneras algo me resuena  en el estómago  como si fuera un toro”.

Más adelante Trimalción comenta a sus comensales que quiere comprar Sicilia  para ampliar un poco más sus propiedades Y cuando alguien le dice que estalló un incendio en su casa de Pompeya, extrañado comenta: “¿Qué?,¿ cuando he comprado yo  una propiedad en Pompeya?”Sigue la borrachera y Trimalción dijo: “Bien, puesto que sabemos que tenemos que morir, ¿Por qué no vivimos un poco más?...

 Pero al finalizar la cena, de todos modos Trimalción no puede apartar una idea de calidad al pensar en la eternidad: “dejaré bien claro en mi testamento que no me voy a acabar una vez muerto. Dejaré encargado a uno de mis libertos  para que cuide mi tumba  y que no permita que la gente camine encima de ella y que se vaya a  cagar allí”.



“El historiador romano Tácito (Anales, XVI, 18) se refería a él como arbiter elegantiae («árbitro de la elegancia»). Su sentido de la elegancia y el lujo convirtieron a Petronio en organizador de muchos de los espectáculos que tenían lugar en la corte de Nerón. Petronio fue también procónsul de Bitinia, y más tarde cónsul. Su influencia sobre Nerón despertó los celos del prefecto del pretorio Cayo Ofonio Tigelino, otro de los favoritos del emperador, que lanzó contra él falsas acusaciones. Participó en la conjura encabezada por Pisón y Nerón, avisado, le ordenó permanecer en Cumas; el escritor decidió quitarse la vida dejándose desangrar hasta morir. Se dice que antes envió al emperador un escrito en el que enumeraba todos los vicios del tirano.
Petronio es autor de una notable obra de ficción, una novela satírica en prosa y verso titulada el Satyricón, (c. 60), de la cual se conservan algunos fragmentos; narra las aventuras de dos libertinos, Encolpio y Ascilto, e incluye algunos cuentos milesios sexualmente explícitos. El estilo poético de Petronio es muy manierista, parecido al de Ovidio. El Satyricon es el primer ejemplo de novela picaresca en la literatura europea, y puede considerarse el modelo de novelas posteriores. Ofrece una descripción única, y a menudo enormemente deshinibida, de la vida en el siglo I d. C. A pesar de que su narrador se expresa en el mejor latín de la época, la obra es especialmente valiosa por los coloquialismos en los parlamentos de muchos personajes que ofrecen un interesante objeto de estudio sobre el latín vulgar de la época. El episodio más famoso es el Banquete de Trimalción, una descripción sumamente realista de un banquete ofrecido por un nuevo rico y ostentoso liberto” Wikipedia

Conferencia sobre el asma

El 50 por ciento de los casos se dan en los primeros años de la vida. Pero después de los 50 años de edad todos podemos estar expuestos a contraer el mal. Una serie de factores entran en juego no sólo porque puede haber  la disposición familiar, y ahora también debido al medio ambiente, tal como el humo del tabaco, la contaminación ambiental y los cambios del clima.

La  conferencia “Asma y Salud Pública” la sustentó el Dr. Sergio Muñoz Ramírez, en el auditorio “Alberto Guevara Rojas” de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México. El doctor Adalberto Durán Vázquez dio la bienvenida a los asistentes iniciando con ello la serie de seminarios con temas de interés para la comunidad médica con la idea de ser de utilidad y provecho para la medicina misma.
El doctore Sergio Muñoz Ramírez, especialista en pediatría dijo que el tema del asma  es actualmente uno de los problemas  importantes de la salud pública pero para los que desgraciadamente hay poco especialistas en México, no obstante los índices en aumento que ha experimentado la enfermedad.

Definió el asma como un trastorno inflamatorio, crónico y reversible. Se caracteriza por estrechamiento de los bronquios. Son células  que dan una reacción inflamatoria. La solución es variable, reversible y se presenta en forma de crisis. La frecuencia de la crisis es variable y se da de manera más común en las épocas del cambio de clima. Hay casos en que los niños llegan bien a la escuela y de repente, al cruzar el pasto o porque pasó una mariposa, etc, en ese momento se desencadena la crisis y el niño  empieza con dificultad respiratoria.
Del 5 al 10 por ciento de la población en Estados Unidos tiene este padecimiento pero es el caso que el problema es similar mundialmente. En la ciudad de Guadalajara  se tiene el 12. 08 por ciento, en Veracruz el 13.09 por ciento y en Mérida con el 12 por ciento son los punto de mayor prevalencia  del asma en México. En el Distrito Federal también se tiene11.08 por ciento a pesar de la alta cantidad del smog que hay en el lugar. En otros lugares del país el porcentaje es algo así como el 5 por ciento.

 En 2007 se tiene casi el doble de casos de lo que se tenía en 1996, comprendidas estas cifras en los diferentes niveles de gravedad desde la muy leve hasta la crónica. El asma, dijo el conferencista, es multifactorial. Está el aspecto hereditario, las alergias y la contaminación. Se debería tener cuidado con las mascotas que la gente tiene en casa tomando la primera providencia de que sean vacunadas y no permitirles que entren en las habitaciones y mucho menos, como vemos en las películas, que hasta los cargan y los besan. Las causas, para desencadenar el asma, pueden ser alergénicos,  farmacológicos, ambientales, laborales, infecciosos. El ácaro del polvo casero es el más común en la actualidad como causante del principio del asma, y también  la humedad y los animalitos del hogar. Hasta puede ser provocada el asma si se experimenta  una gran emoción por que empiezan con  bronco espasmos y tal cosa provoca una hiperactividad. Las fases del asma pueden ser desde las leves, fuertes hasta las que imposibiliten totalmente a la persona.

¿Qué características específicas tiene el asma? Que van a empeorar en la noche y en las primeras horas de la mañana. Se trata de una manifestación de forma episódica, variable.

La familia lleva al paciente con el médico y le comunica que el niño sigue igual a pesar del tratamiento. Sucede que luego de unos días el niño se siente mejor y el tratamiento es abandonado. O bien si el tratamiento se ha llevado correctamente y entonces hay que ver qué es lo que está pasando alrededor  del niño. Puede ser que alguien fume en la casa y eso echa por tierra lo del tratamiento.  Se hace necesario quitar todas estas cosas y extremar el cuidado con las mascotas de la casa, la humedad…



“Casi una tercera parte de todas las personas con asma en Estados Unidos son niños menores de 18 años, de acuerdo con la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association). Esta cifra se traduce en más de 4,8 millones de niños. De hecho, en las últimas dos décadas, ha incrementado espectacularmente el asma entre los niños - alrededor del 86,8 por ciento desde 1982.

El aumento puede deberse a la mala educación y control del asma, el aumento de la contaminación atmosférica, y al limitado acceso para el cuidado de la salud, especialmente en los vecindarios cercanos al centro de las ciudades. Además, los niños estadounidenses pasan más tiempo en lugares cerrados que antes, lo cual aumenta su exposición a los ácaros del polvo y a los alergenos desencadenantes del asma. El asma es ahora la enfermedad más común, severa y crónica entre los niños, es también la responsable de 10 millones de días escolares perdidos cada año.” (Internet)

Un viaje a la Clínica Contra el Tabaquismo

El trabajador ya tenía la información que le habían proporcionado en la Clínica Contra el Tabaquismo  pero al salir del edificio experimentaba una gran confusión.  Sinópticamente le habían dicho los beneficios de salud  que recibiría si dejaba la adicción al tabaco.

 Además, como le andaba buscando a eso de dejar de fumar, había asistido a una conferencia de Elba Rosa Leyva Huerta, coordinadora de la Maestría y el Doctorado, de las Ciencias Odontológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México. La académica había dicho que padecen lesiones en la boca, el cuarenta por ciento de fumadores, que van desde la simple pigmentación de los dientes hasta heridas precancerosas.
No se imaginaba la vida sin fumar un cigarrillo. Todas las actividades del día estaban ligadas con el ritual del fumador. Desde el momento mismo de comprar la cajetilla y golpearla con la mano para “aflojar” el tabaco. El, como casi todos los fumadores, tenía su secreto personal que lo unía más al tabaco como a ninguna otra cosa. Antes de encender el cigarro  lo pasaba a lo largo de  la flama del cerillo (tenía que ser cerillo de madera pues de otra manera no funcionaba) y de esa manera lograba un bouquet insospechado. ¡Lo máximo, lo  que lo distinguía a él  de cualquier otro fumador, era que él dejaba “reposar” sus cajetillas en una mixtura de nueces y esencia del Canadá. ¡No era un fumador como cualquiera!

Los momentos de espera ansiosa ¿cómo los iba a resolver sin fumar? Ya no se parecería a Bruce Willis en la película “El Ultimo Boy Scout” cuando fumaba y de esa manera impresionaba a la bella  muchacha. O a Humpery Bogart en El Halcón Maltés, caminando entre la niebla envuelto en su gabardina. Decía la psicología del siglo pasado que el cigarro es la imagen del falo que se le está enseñando a la novia al momento de fumar...También había la conciencia que los fumadores tienden a reducir su vida sexual debido al tabaco.

Las arterias reducen su espacio luz y ¿cómo quieres que llegue suficiente sangre al corazón y al falo? Había mucha compilación en  esto de dejar de fumar. Se me hace que mejor dejo todo por la paz. Además el cigarro era como algo o alguien, como un fiel amigo, que lo acompañaba en su soledad. Ahora que ya tenía teléfono celular le hablaba a sus conocidos (o ellos le hablaban) en cualquier momento y de esa manera paliaba también un poco su soledad. Pero con el  cigarro era diferente.

 Además que era su compañero que llevaba en el bolsillo proporcionándole placer.  Jamás se iba a la cama sin estar seguro que tenía al menos una cajetilla a la mano. ¡No podía soportar la idea de despertar en la noche y no poder fumar! Los días de quincena se compraba tres paquetes de cajetillas. Y si salía de viaje le angustiaba la idea que no pudiera conseguir cigarros a donde iba y por las dudas cargaba con dos paquetes de cajetillas.

¡Muy complicado eso de dejar de fumar!

Después de ese día se olvidó del asunto y siguió fumando como siempre durante otros tres meses. Hasta que cayó en la cuenta que había preferido seguir fumando, a tener una buena erección fálica. La erección es tal vez lo más apreciado por el hombre y él simplemente había escogido seguir fumando y le importaba un cacahuate el contacto con la mujer.

Y si eso no le importaba, mucho menos el riesgo de contraer alguna complicación en la boca de las que se había referido la doctora Elba Rosa Leyva Huerta., entre ellas las heridas precancerosas.

Así fue como se dio cuenta que dejar la adicción al tabaco era algo que estaba más allá de sus fuerzas y de su voluntad. Había algo en su personalidad que lo obligaba a fumar. Una carga narcisista, le había dicho su novia que era psicóloga. Ya no era cuestión de fuerza de voluntad sino que era un enfermo que requería con urgencia el auxilio de la ciencia. Uno en diez mil lograba dejar de fumar, después de hacerlo  por años, tan sólo con arrojar la cajetilla de cigarros al cesto de la basura y no fumaron nunca jamás.
¡Pero él por lo visto no era de esos! ¡Él era de los que acaban en el hospital!

A la mañana siguiente de dejar de fumar
Cuando empezó a dejar de engañarse y, por lo tanto, a ser sincero con sí mismo, se dijo que  estaba en  un problema. Seguro que se necesitaba algo muy poderoso para lograr vencer su adicción. ¿La doctora Guadalupe Ponciano, Coordinadora de la Clínica Contra el Tabaquismo, de la UNAM le dijo: “pues si eres disciplinado y llevas el tratamiento  seguro que lo lograrás”.
 A la mañana siguiente empezó su tratamiento en la Clínica universitaria.


"El tabaquismo es la adicción al tabaco provocado, principalmente, por uno de sus componentes activos, la nicotina; la acción de dicha sustancia acaba condicionando el abuso de su consumo. Según la Organización Mundial de la Salud el tabaco es la primera causa de invalidez y muerte prematura del mundo.[1] En Europa el tabaquismo provoca cada año 1,2 millones de muertes. Está directamente relacionado con la aparición de 29 enfermedades, de las cuales 10 son diferentes tipos de cáncer, y es la principal causa del 95% de los cánceres de pulmón, del 90% de las bronquitis y de más del 50% de las enfermedades cardiovasculares. En España cada año mueren más de 50.000 personas debido al consumo de tabaco, más que por los accidentes de tráfico y el consumo de todas las drogas ilegales juntas.


El tabaco tiene poder adictivo[2] debido principalmente a su componente activo, la nicotina, que actúa sobre el sistema nervioso central. El fumador sufre una dependencia física y psicológica que genera un síndrome de abstinencia, denominado tabaquismo. La nicotina genera adicción, pero tiene efectos antidepresivos y de alivio sintomático de la ansiedad. No se utiliza en farmacia, porque en la segunda mitad del siglo XX se descubrieron antidepresivos más eficaces y que no crean adicción. Tampoco se emplea para el alivio sintomático de la ansiedad, salvo en casos excepcionales, porque las benzodiacepinas, que son el tipo de tranquilizantes más utilizado, también crean dependencia, pero se consideran más eficaces y menos nocivas" Wikipedia.

Filosofía Náhuatl de León Portilla

 Cumplió 50 años  la primera edición de La Filosofía Náhuatl del doctor Miguel León-Portilla. Haber nacido en México, mexicano de origen, o mexicano de adopción, y no haber leído esta obra es como haber nacido, o estar viviendo, en cualquier otro lugar del mundo. Ser musulmán y no tener ni idea de qué trata el Corán o ser griego  y no haber leído a Sócrates o haber nacido argentino y no saber de la obra literaria de   Lucio V. Mansilla o ser terrícola y no conocer ni siquiera el nombre de este planeta, ser español y no conocer a Cervantes.

 La Filosofía Náhuatl es la revelación que nos permite conocer las alturas alcanzadas del pensamiento lógico del “mexicano” prehispánico. “La obra del  investigador emérito significó una distinta y original visión del  pasado indígena de México y la apertura de una nueva luz que iluminó, desde el alma profunda de este pueblo, el conocimiento de los hombres que hablaron lengua náhuatl”,  dijo Mercedes de la Garza Camino, directora del Instituto de Investigaciones Filológicas,de la Universidad Nacional Autónoma de México, al celebrarse el medio siglo de la primera edición de esta magna obra.

Miguel León Portilla
 Nosotros hemos puesto este “mexicano” entrecomillado  porque el mexicano era una de tantas etnias. Pero ahora hasta los huicholes son mexicanos, ¡qué cosa tan extraña!  ¡Y el colmo es que, si acaso,  hay mexicanos, es decir, aztecas. Ellos cumplieron con su destino manifiesto y ahora son parte de la cauda solar. A nosotros nada más nos dejaron su nombre! Pero esa es otra historia.
 Quizá no  haya aztecas  pero sí nahuas, pensamiento náhuatl. Filosofía Náhuatl.Por eso no se llama Filosofía Azteca.

No, no he leído esta filosofía  ni ninguna otra, yo sólo leo novelas. Los novelistas son imaginativos, no aburridos como los filósofos. ¡Estás en un error! Los científicos tienen más imaginación que los novelistas. Así fue como las islas y los continentes empezaron a navegar por todos los mares. Los dinosaurios se hicieron pajaritos, les salieron alas y ahora vuelan. Y todos estamos pegados a la Tierra nada más por el área reducida que ocupan nuestros zapatos pero la cabeza la tenemos colgando hacia el vacío sideral.  Las estrellas que vemos brillar arriba en realidad están allá abajo. ¡O ya no existen! ¡Eso sí es imaginación! Sólo que la  imaginación de un científico se detiene para preguntarse, mirar y comprobar.

 Un científico se dijo una tarde,  que tomaba una taza de café: se me hace que las Antillas estaban frente a San Francisco. Pues sí  pero ahora tenía que comprobar que entre la costa oeste de los Estados Unidos y las Antillas había coincidencia de tipos de roca y de fósiles.

En cambio un novelista se deja llevar  por su imaginación lírica pues lo  que escribe sólo existe en su imaginación y no tiene que darle cuentas a nadie. “La lectura novelesca es un tipo de sueño que no realizamos dormidos sino en estado particular que no corresponde enteramente al estar despierto”, escribió Silvia Adela Kohan. Se nos ocurre que para escribir La Filosofía Náhuatl el doctor León- Portilla debió haberse preguntado: ¿los nahuas  se cuestionaban respecto del ser? ¿Podía  haber filosofía en los pueblos indios cuyo pensamiento es de orden mitológico o cronológico,y  se conducen con categorías del pensamiento mítico? Y ahí fue donde tuvo que estudiar otra vez a Sahagún, Durán, Chimalphain, Cortés, Díaz del Castillo. Toda una empresa intelectual. Y,creemos, fue hasta entonces cuando empezó el  gran proyecto de  escribir La Filosofía Náhuatl. Así como Virgilio nos va relatando la epopeya del pueblo troyano, guiado por Eneas hasta Italia, así el doctor León- Portilla  nos va describiendo la “Peregrinación” del pueblo náhuatl,  pero en un horizonte  de filosofía.

El autor  es de nuestro tiempo, estudia  y viven en el mismo campus universitario  en el que nosotros trabajamos todos los días. Leer La Filosofía Náhuatl es el más grande reconocimiento que  podemos hacer al pensamiento nahuatl y al  doctor Miguel  León- Portilla.



“Su tesis doctoral "La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes" escrita en 1956 bajo la orientación de un notable nahuatlato (hablante de náhuatl), el padre Ángel María Garibay. También logró reconocimiento a través de la traducción, interpretación y publicación de varias recopilaciones de obras en náhuatl. León-Portilla ha encabezado un movimiento para entender y revaluar la literatura náhuatl, no sólo de la era precolombina, sino también la actual, ya que el náhuatl sigue siendo la lengua materna de 1,5 millones de personas. Ha contribuido a establecer la educación bilingüe rural en México.
León-Portilla también ha contribuido a descubrir las obras de fray Bernardino de Sahagún, fuente primaria sobre la civilización azteca, a quien polémicamente declaró primer antropólogo de los nahuas. Sahagún registró el conocimiento de los sabios nahuas (tlamatinimê) en lengua vernácula. A solicitud de las autoridades españolas, escribió en castellano una versión de dicho conocimiento en su Historia general de las cosas de la Nueva España, pero su obra original, el Códice Florentino, nunca se publicó. Antes de León-Portilla, el códice había sido traducido sólo una vez (al alemán), y aún esa versión era incompleta. En noviembre de 1998, la asociación Juchimanes de Plata, A.C. le otorgó el Premio Juchimán de Plata a través de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.
Como historiador, León-Portilla nos brinda una comprensión de la figura de Tlacaélel. Originalmente nombre turbio en algunas crónicas, hoy se ve a Tlacaélel como arquitecto del Imperio azteca. Su discípulo más destacado es el mexicano-francés Patrick Johansson K., autor de La palabra de los Azteca” (Wikipendia)

El alcohol y los grupos Washingtonianos

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Los washingtonianos hacían un conglomerado de borrachos, en Estados Unidos, que s e reunían  en la cantina y bebían hasta la embriaguez. Esto en el primer tercio del siglo diecinueve. Al día siguiente lo mismo y después al otro día también y así hasta el infinito. Su situación económica se lo permitía de algún modo. Trabajadores  en activo, jubilados, asegurados, etc. D e otra manera tendrían que haberse reunido en la calle.

En la ciudad de  México a estos grupos empedernidos s e les conoce como “batallones de la muerte”. Alejados voluntariamente, o erradicados a la fuerza por sus familias, y sin recursos económicos, viven en la calle. Duermen por las noches bajo el techo de algún comercio, en los viejos automóviles abandonados o en el día en plena banqueta bajo el sol. Nadie sabe cómo viven  sin alimentarse y las pocas monedas que de alguna manera caen en sus manos corren a la farmacia a comprar alcohol que mezclan con agua o bien lo ingieren solo. En algunas partes les venden bebidas embriagantes  que cuestan la mitad de alcohol de la farmacia… Un ser humano soporta todo  esto cuando su componente narcisista  es más fuerte que todas las penalidades físicas.

El salón de los Washingtonianos.
Inexplicablemente  viven varios años de esa manera. Pero finalmente  el  hígado  no aguanta más y el cáncer los destruye. El “batallón dela muerte” no se extingue pues por uno que se va llega otro. Por el efecto de la causalidad  el asunto no puede ser  de otra manera. Es un devenir lógico. Así eran los washingtonianos pero sin dejar la cantina. Al caer la noche se retiraban a su casa y al día siguiente volvían a reunirse. Eran como un club o una sociedad de bebedores consuetudinarios.

Un día, de pronto, uno de ellos s e levantó y dijo “¿Qué tal si dejamos de beber?”. Fue tan inusitada propuesta que, también de manera inusitada, los otros aceptaron. Algo s e había salido de la causa y el efecto. Pero no sólo era asunto de ya no beber y cada quien para su casa. Al contrario, acordaron seguir reuniéndose en la misma cantina al día siguiente. ¡Y haber qué pasa! Ellos mismos se habían metido en esa decisión y era como un auto experimento. Descubrieron que, en efecto, podían dejar de  beber un día. Y al otro día  y al otro día siguieron reuniéndose y tampoco bebieron.

Cuando estuvieron seguros que habían logrado romper con la costumbre de beber, dieron un paso más. Que cada uno de los ahí reunidos se comprometieran a llevar otro que estuviera  dispuesto a dejar de beber. Así lo hicieron y, dice la historia, en poco tiempo el número de ex alcohólicos creció hasta más allá de quinientos mil, incluidos hombres y mujeres.

Parecía que el antiguo  diálogo entre Sócrates y Protágoras había regresado. ¿La virtud es por disposición divina, genética o se enseña? Protágoras decía que se enseñaba y Sócrates  argumentaba que si se enseñaba por qué de padres buenos hay hijos malos. ¿Por qué el gran Pericles no pudo enseñar a sus hijos a ser grandes como él había sido?

Ahora los washingtonianos ponían el ejemplo y esto arrastraba  a otros a dejar de beber. Parecía que Protágoras a la postre había tenido la razón. Empero no dejaban de beber por alguna especie de programa didáctico sino por el mero ejemplo. Era una manera por demás empírica, de facto. Lejos de la ciencia y de la religión. Ellos solos. La psicología social tenía mucho terreno para investigar.

 Este fenómeno  llamó tanto la atención que pronto los políticos y reformadores sociales quisieron aprovecharlo para sus campañas electorales. Eran tantos los washingtonianos  que unos tomaron partido por un programa político y otros por otro.

Sucedió que cuando los washingtonianos s e vieron bajo los reflectores, se despertó el viejo gusanito del egoísmo y  la competencia. Lo mismo que un día los había arrojado fuera del hogar.
Y, de pronto, como habían aparecido los grupos washingtonianos, así de pronto  se extinguieron y volvieron a  la cantina...

Mucho, mucho tiempo después, sólo un individuo ex  alcohólico  había sobrevivido al desastre de la vuelta a la cantina. Se llamaba Ebby. Pero esta ya es otra historia…






"Los primeros signos de un movimiento organizado de templanza en Europa se encuentran en la unión constituida en Växjö, Suecia, en 1819, por cierto número de alumnos de un gimnasio bajo la guía de Per Wieselgren (1800-77), que después se hizo famoso como padre de la agitación por la templanza sueca. Los miembros de la unión se comprometieron a abstenerse de toda bebida alcohólica dañina. Sin embargo, el impulso de América (la “Sociedad Americana de Templanza”, 1826) condujo primero a la fundación de sociedades regulares – casi inmediatamente en Irlanda (New Rose, 1829; para 1830, 60 sociedades); Escocia (Grenock, 1829; la “Sociedad Escocesa de Templanza”, una organización central, fundada en 1831, pronto tuvo 300 ramas); Inglaterra (Bradford, 1830; a finales de 1830, 30 sociedades locales; la “Sociedad Británica y Extranjera de Templanza”, 1831); Suecia (Estocolmo, 1830; la “Sociedad Sueca de Templanza”, una organización central, fundada en 1837, tenía 100.000 miembros en 1845). El movimiento se extendió muy rápidamente en Irlanda, donde desde 1834 el Padre Mathew (véase), probablemente el mayor predicador de la templanza de todos los tiempos, trabajó con extraordinario éxito; para 1844 había conseguido casi 5.500.000 afiliados. En Dublín solo 180.000 se comprometieron por él; más tarde fue a Inglaterra consiguiendo 60.000 en Londres, luego a Escocia y América. En 1858 se fundó la “Liga Irlandesa de la Templanza”, ahora la organización de abstinencia más importante. Como en Suecia, el primer movimiento en Noruega y Alemania fue también independiente, pero no alcanzó en estos países mucha importancia hasta que se puso en contacto con los movimientos ingleses y americanos. En Noruega, Kjell Andresen estableció por todo el país numerosas sociedades que unió en 1845 en una organización central, “Den norske verening modbraendevinsdrikken", una asociación que recibió enseguida considerable ayuda financiera del Estado.

La campaña se inauguró en Alemania hacia 1800 por un cierto número de tratados médicos, especialmente los de Hufeland (Die Branntwinevergiftung) y también por la circular dirigida por el rey Federico Guillermo III de Prusia a los consistorios protestantes urgiéndoles a exhortar al pueblo a abstenerse de los licores. Las primeras sociedades se fundaron en Hamburgo en 1830 y en Dresde en 1832, por influencia inglesa. Hacia 1833 Federico Guillermo III pidió al gobierno norteamericano información relativa al movimiento de templanza. En respuesta a esta petición, Robert Baird, autor de una “Historia de las Sociedades de Templanza en los Estados Unidos” que hizo época, fue enviado a Europa en 1835. En Berlín Baird entregó la versión francesa de su obra al rey, quien la hizo traducir inmediatamente al alemán, y distribuyó 30.000 ejemplares" (Enciclpoedia Católica)












Justificación de la página

La idea es escribir.

El individuo, el grupo y el alpinismo de un lugar no pueden trascender si no se escribe. El que escribe está rescatando las experiencias de la generación anterior a la suya y está rescatando a su propia generación. Si los aciertos y los errores se aprovechan con inteligencia se estará preparando el terreno para una generación mejor. Y sabido es que se aprende más de los errores que de los aciertos.

Personalmente conocí a excelentes escaladores que no escribieron una palabra, no trazaron un dibujo ni tampoco dejaron una fotografía de sus ascensiones. Con el resultado que los escaladores del presente no pudieron beneficiarse de su experiencia técnica ni filosófica. ¿Cómo hicieron para superar tal obstáculo de la montaña, o cómo fue qué cometieron tal error, o qué pensaban de la vida desde la perspectiva alpina? Nadie lo supo.

En los años sesentas apareció el libro Guía del escalador mexicano, de Tomás Velásquez. Nos pareció a los escaladores de entonces que se trataba del trabajo más limitado y lleno de faltas que pudiera imaginarse. Sucedió lo mismo con 28 Bajo Cero, de Luis Costa. Hasta que alguien de nosotros dijo: “Sólo hay una manera de demostrar su contenido erróneo y limitado: haciendo un libro mejor”.

Y cuando posteriormente fueron apareciendo nuestras publicaciones entendimos que Guía y 28 son libros valiosos que nos enseñaron cómo hacer una obra alpina diferente a la composición lírica. De alguna manera los de mi generación acabamos considerando a Velásquez y a Costa como alpinistas que nos trazaron el camino y nos alejaron de la interpretación patológica llena de subjetivismos.

Subí al Valle de Las Ventanas al finalizar el verano del 2008. Invitado, para hablar de escaladas, por Alfredo Revilla y Jaime Guerrero, integrantes del Comité Administrativo del albergue alpino Miguel Hidalgo. Se desarrollaba el “Ciclo de Conferencias de Escalada 2008”.

Para mi sorpresa se habían reunido escaladores de generaciones anteriores y posteriores a la mía. Tan feliz circunstancia me dio la pauta para alejarme de los relatos de montaña, con frecuencia llenos de egomanía. ¿Habían subido los escaladores, algunos procedentes de lejanas tierras, hasta aquel refugio en lo alto de la Sierra de Pachuca sólo para oír hablar de escalada a otro escalador?

Ocupé no más de quince minutos hablando de algunas escaladas. De inmediato pasé a hacer reflexiones, dirigidas a mí mismo, tales como: “¿Por qué los escaladores de más de cincuenta años de edad ya no van a las montañas?”,etc. Automáticamente, los ahí presentes, hicieron suya la conferencia y cinco horas después seguíamos intercambiando puntos de vista. Abandonar el monólogo y pasar a la discusión dialéctica siempre da resultados positivos para todos. Afuera la helada tormenta golpeaba los grandes ventanales del albergue pero en el interior debatíamos fraternal y apasionadamente.

Tuve la fortuna de encontrar a escaladores que varias décadas atrás habían sido mis maestros en la montaña, como el caso de Raúl Pérez, de Pachuca. Saludé a mi gran amigo Raúl Revilla. Encontré al veterano y gran montañista Eder Monroy. Durante cuarenta años escuché hablar de él como uno de los pioneros del montañismo hidalguense sin haber tenido la oportunidad de conocerlo. Tuve la fortuna de conocer también a Efrén Bonilla y a Alfredo Velázquez, a la sazón, éste último, presidente de la Federación Mexicana de Deportes de Montaña y Escalada, A. C. (FMDME). Ambos pertenecientes a generaciones de más acá, con proyectos para realizare en las lejanas montañas del extranjero como sólo los jóvenes lo pueden soñar y realizar. También conocí a Carlos Velázquez, hermano de Tomás Velázquez (fallecido unos 15 años atrás).

Después los perdí de vista a todos y no sé hasta donde han caminado con el propósito de escribir. Por mi parte ofrezco en esta página los trabajos que aun conservo. Mucho me hubiera gustado incluir aquí el libro Los mexicanos en la ruta de los polacos, que relata la expedición nuestra al filo noreste del Aconcagua en 1974. Se trata de la suma de tantas faltas, no técnicas, pero sí de conducta, que estoy seguro sería de mucha utilidad para los que en el futuro sean responsables de una expedición al extranjero. Pero mi último ejemplar lo presté a Mario Campos Borges y no me lo ha regresado.

Por fortuna al filo de la medianoche llegamos a dos conclusiones: (1) los montañistas dejan de ir a la montaña porque no hay retroalimentación mediante la práctica de leer y de escribir de alpinismo. De alpinismo de todo el mundo. (2) nos gusta escribir lo exitoso y callamos deliberadamente los errores. Con el tiempo todo mundo se aburre de leer relatos maquillados. Con el nefasto resultado que los libros no se venden y las editoriales deciden ya no publicar de alpinismo…

Al final me pareció que el resultado de la jornada había alcanzado el entusiasta compromiso de escribir, escribir y más escribir.

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