Popocatépetl, circunvalación y otras rutas

Popocatépetl visto desde el noreste. Foto tomada por Agustín Maya












Popocatépetl visto desde el este.
Arrojando material hasta dos kilómetros de altura.
La circunvalación se lleva a cabo un poco arriba del limite
del bosque, claramente destacado de la ladera desnuda.
Foto tomada de (Excélsior) Internet el 20 de enero de 2018.


























La llevamos a cabo la Semana Santa de 1980.
Es aproximadamente en los 4,300 metros. Se empieza en Tlamacazcalco. Del lado sur de la cumbre de la Torre Negra, exactamente en el adoratorio prehispánico se efectúa la travesía, descendiendo un poco, hacia el oeste. En el fondo de esa depresión, o “acarreadero” de piedras, que caen de la pared del Abanico, se encontraba entonces  una cruz que se le conocía como “Cruz de Pompeyo”. Ganada la ladera opuesta se remonta hasta quedar situados en lo que es el gran borde sur de la Cañada Nexpayantla. Este borde  se llama “Filo de Canoas”. Aquí es donde propiamente empieza la circunvalación, en los arenales del oeste del volcán. Arriba del bosque.


 
A-A Tlamacazcalco
B-Torre Negra
C-Abanico
 


Acercamiento a partir de la ciudad de México.Tlamacazcalco es el sitio  hasta donde llega en la actualidad la carretera asfaltada. De aquí se parte caminando para subir al Popocatépetl.La Joya es una especie de estacionamiento para vehículos. Lugar para iniciar la ascensión a la Iztaccihuatl desde el sur.


Circunvalación. En todo el recorrido es necesario cruzar numerosas cañadas, más de diez. Aunque someras. En ese nivel no hay obstáculo alpino alguno como sería efectuar algún rappel, descender pronunciadas cañadas o escalar algún paso.
Popocatéptl vista área  desde el noreste. Revista, Volcanes, de la Secretaría de Gobernación, diciembre 2008.


Salvo una circunstancial nevada para fundir nieve y obtener agua para beber, aquí no hay la más  remota esperanza de encontrar agua. El lado sur nunca tiene nieves eternas, solo someras, susceptibles de fundirse con el sol que le pega todo el día a esa ladera. Y ahora, con el calentamiento global, menos posibilidades hay. Se necesitan unos  cuatro litros por persona –día. Con buen tiempo es posible conservar el nivel de la caminata en tanto se da la vuelta, teniendo como referencia el límite superior del bosque. Vivaqueamos en algún lugar de la ladera sur.





Luego de dar toda la vuelta por terreno desconocido al cono volcánico, por fin se empieza a identificar, al segundo día, el panorama familiar del lado norte, como es la montaña Iztaccihuatl, el gran puerto de Ithualco, el cerrito próximo a Tlamacazcalco, etc. Y de nuevo los arenales pero ahora  del lado noreste. El final de la caminata es por debajo del lugar donde empieza la ruta de Las Cruces hacia el cráter, en la ladera norte.
En todo el trayecto el terreno es firme como pudiera entenderse en una pendiente marcada constantemente por le erosión debido a los violentos cambios climáticos del lugar.



                                           






 De esta travesía no podemos ofrecer testimonio publicado. La única referencia  son los nombres de los montañistas con los que llevé a cabo esta circunvalación:Arturo Osorio Betancourt. Arturo es egresado de la UNAM y trabajador del Instituto de Geología  de la misma universidad.  El otro se llama Mauricio Ludvick. En realidad el grupo se componía de cuatro elementos pero del otro desafortunadamente no conservo  su nombre y desconozco su lugar de residencia.

La otra referencia es una característica de la ruta  que no se encuentra en ninguna otra montaña. Como se trata de un cono de ladera pronunciada, tal vez unos 45 grados de inclinación, al final  del recorrido se nota cierto cansancio en la pierna izquierda, más que en la otra, por el hecho que siempre quedaba apoyada en la ladera un poco más arriba que en la derecha.

vista aerea desde el noreste
Los alpinistas mexicanos estamos tan familiarizados con los volcanes nevados, del Valle de México, que nadie necesita un plano de cómo llegar al Popocatépetl (Tlamacazcalco) saliendo de la ciudad de México. Es probable que a esto se deba que son escasas las guías para arribar  hasta esas montañas. Ofrecemos estos croquis que pueden orientar a los alpinistas extranjeros.

Perspectiva terrestre




Perspectiva aérea: La ruta marcada con el número 6  es la Circunvalación. C- Cumbre de la Torre Negra.3- Central.4-Directa. D- Ubicación del refugio El Queretano.5- Filo Occidental.-F Cumbre de El Abanico o Ventorrillo.
Perspectiva terrestre: F-F- Borde norte de la cañada Nexpayantla. 1- Torre Negra. 2-Adoratorio Nexpayantla. 3- El Castillo. 4- El Abanico. 5- Filo Occidental.
Plano de la región noroeste del Popocatepetl. Punta de Anahuac es conocido en el alpinismo como el Labio Superior del volcán.Dibujo de Javier Osorio B.


 La ruta de Las Cruces no aparece marcada. Queda situada a la izquierda de La Central. No está por demás decir que la cumbre más alta del volcán está en los 5,452 m.s.n.m. Tlamacazcalco, el paraje y albergue del mismo nombre, que es de donde se parte y a donde se regresa, en los 3,980 metros.

 Si usted está considerando ir al Popocatépetl, como alpinista o como antropólogo, le sugerimos tome en cuenta el factor llamado "mal de montaña". (ver en este mismo blog la nota: "¿Aclimatación a  la altura?"
Esta  última consideración (exclusivamente para novatos, los expertos no la necesitan) es la relativa a la aclimatación a las alturas. Este aspecto es algo  que golpea  y,  con tal fuerza, que el montañista debe dar marcha atrás (después de vomitar o desmayarse) y en ocasiones morir ahí mismo o en breve tiempo a consecuencias de lo mismo. En México ese asunto se le conoce como “mal de montaña”.Es el precio que pagamos por subir en pocas horas lo que debería llevarnos días.
Grietas en los 5 mil (ya desaparecidas por las temperaturas  global y local)

Lo más propio es consultar a la ciencia médica del deporte respecto de este tema. Aquí damos una noticia sucinta del asunto. La intención es despertar el interés para que el individuo se documente más sobre este tema del mal de montaña.
Adolf Mokrejs, en su Guía practica del excursionismo II, (ediciones Roca, México, 1986, Pág. 112) dice que “El “mal de montaña o altura no es una enfermedad sino un indicio de que la aclimatación no ha tenido lugar”. Da enseguida unos datos. Se pueden dividir las diversas zonas de aclimatación. Abarcando cada una de ellas 1,500 metros de altura. Y exigiendo una semana de adaptación. Para la zona entre los 3,000 y los 4,500 se requiere una semana. Para la situada entre los 4,500 y los 6,000, dos semanas.
 Dios ( ¿Tezcatlipoca ?) Popocatepetl visto desde  la cumbre de la piramide de Cholula( lado este).
Considerese la dimensión de la piramide, con el templo cristiano que fue edificado en lo alto del templo prehispánico. Foto de febrero de 2010 enviada al autor por Heriberto Salazar Bertrand.
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Heriberto fue uno de los conquistadores de la pared oeste de la  Torre Negra, en el lado norte del Popocatépetl (ver ficha tecnica)








A. Salida de Tlamacazcalco.1-Circunvalación al cráter.2- Las Cruces (la más frecuentada).3-Central. 4- Directa.5-Filo Oeste.6-6 Circunvalación en la "base".E-Filo norte de la cañada Nexpayantla. C- Torre Negra.




Es decir que para ir, de la Ciudad de México (2,200m.s, n. m.), a la cumbre del  Pico de Orizaba, necesitaríamos  ir subiendo, acercándonos,  gradualmente, de población en población, dos semanas. Como lo hacemos es en dos días. Uno de acercamiento y el otro para subir a su cumbre. Imagínese la tremenda deficiencia en nuestro modo de subir altas montañas. ¿Qué de raro tienen todos esos dramas originados por el mal de montañas que vemos con frecuencia?
Para subir al Popocatépetl, partiendo de la Ciudad de México, necesitaríamos una marcha de aproximación- aclimatación de  al menos una semana.  Lejos de eso,no es raro que salgamos en la mañana en automóvil de la ciudad, dos horas después estamos en Tlamacazcalco y tres horas más tarde en la cumbre del volcán. Cinco horas lo que necesitó una semana…
Historial sísmico del Popocatepetl (revista de la Secretaría  de Gobernación, diciembre 2008)

Hay más peligro en cruzar la calle de una ciudad que en escalar una alta  montaña nevada (hacer click en video)

OJO
Por desgracia en las montañas mexicanas hay ahora una enorme inseguridad para los alpinistas.
El 5 de marzo del 2012 salió publicada esta nota en el diario El Universal. Se trata de un asalto a montañistas en la Iztaccihuatl. En este caso, como en el del Nevado de Toluca, las autoridades castigan a los montañistas impidiéndoles  el acceso a esos lugares, en lugar de buscar y sancionar a los delincuentes.
TLALMANALCO, Méx., marzo 5 (EL UNIVERSAL).- La zona boscosa de San Rafael, en las faldas del volcán Iztaccíhuatl, es muy peligrosa para montañistas que visitan el lugar ya que operan bandas de delincuentes que fuertemente armados los asaltan y violan a las mujeres, advirtieron los propios excursionistas.

Según las propias autoridades municipales, se presentan hasta ocho atracos al mes en contra de deportistas extremos que acuden a este lugar, sobre todo los fines de semana, porque no hay vigilancia de ninguna de las corporaciones municipales, estatales y federales, ni de los ejidatarios que controlan el parque.

Juan Carlos Durán Gutiérrez, director de Protección Civil de Tlalmanalco, reconoció que cada fin de semana se registra un robo en diferentes parajes del ejido, pero hay ocasiones que son hasta dos, principalmente en “Las Trancas”, el más alejado de la caseta de vigilancia del área que administran ejidatarios que cobran una cuota a los visitantes.

El domingo 26 de febrero, 60 personas que acampaban y comían en el paraje “Nexcoalanco”, fueron asaltadas por 25 hombres armados y encapuchados que golpearon y causaron heridas a más de 20, incluyendo a un niño de ocho años y abusaron de tres mujeres.

Los ladrones, vestidos con ropa camufleada, cubiertos de la cara con pasamontañas, salieron de entre los matorrales armados con rifles, escopetas, pistolas y machetes para rodear primero a un grupo de aproximadamente 40 personas que acampaban y comían.

Luego sometieron a otras más que venían bajando, amarrándolas a todas, hasta sumar más de 60, incluyendo niños y mujeres.

Los encapuchados hicieron disparos al aire y a casi todos los hombres les pegaron con machetes y pistolas, causándoles lesiones a por lo menos a 20 en cara, cuerpo y cabeza, entre ellos Fernando, de ocho años, a quien le pegaron en la espalda.

A Alejandro, de 27 años, le fracturaron la nariz con la cacha y a Salvador lo hirieron de una pierna con una pistola de diábolos.

Un perro bóxer que acompañaba a campistas de Cuautitlán fue baleado en el cuello con una escopeta.

“Entregamos celulares, carteras, dinero, relojes, cámaras, equipo de montaña y luego nos quitaron los zapatos que aventaron a una camioneta Chevrolet para luego amarrarnos de pies y manos con las agujetas”, recordaron.

La misma suerte corrió un profesor y 11 alumnos de la primaria Juan Jacobo Rousseau, del Distrito Federal, que acampaban en la zona.

El jueves pasado, el ayuntamiento clausuró el parque ecoturismo “Dos Aguas” por carecer de licencia de funcionamiento y por falta de medidas de seguridad para protección de los paseantes.

El lugar se mantendrá cerrado, hasta que la empresa no regularice su situación administrativa ante el gobierno local y tome medidas internas para garantizar la seguridad de quienes semanalmente visitan el sitio.




Noticia por televisión mexicana del 23 de julio de 2015:en Tlalmanalco ( pueblo de tránsito obligado  antes de llegar a San Rafael).SW de la Iztaccihuatl, la policía agarró a tres que se dedicaban  a asaltar a montañistas.

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2 comentarios:

  1. Como en el "wild west". Pero no es nuevo. Como alpinista deje este deporte hace mucho tiempo. Estos asaltos son una practica desde hace 40 años. Cuando me asaltaron con pistola en mano . Mexico no ha cambiado desde entonces y por el aumento de poblacion que se triplico en estos 40 años los problemas de este tipo tambien.Pero quienes son estos Mexicanos, quien los crio,quien los educo. Quienes son sus padres, sus madres, en que ambiente se desarollan?En Europa si pasan cosas, siempre son gente de otros paises subdesarollados del Este o del Sur. Pero aqui son la gente del mismo pais.

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  2. att: MORIS LUDICK, EL DATO QUE PIDES ES QUE EL CUARTO COMPONENTE DEL GRUPO SE LlAMA VICTOR GALVAN GONSALEZ Y SE REALIZO EN EL AÑO DE 1982 Y LO REALIZAmos en el MES DE MARZO y supuestamente era una practica para realizar otras cosas en la montaña. don chosqui referia y dava credito a sus escaladas en la cabellera del izta el se referia a la peineta,aramis portos y attos, dartañan y planchet. historia la primera ficha tecnica de una escalada en mexico es la de el fraile de actopan y que no esta precisamente ubicado en ese lugar, san jose tepenene , pociblemente sea el origen del nacimiento de la escalada en roca en este pais no son las escaladas de revilla las que dieron origen a esta actividad justino valladares ,armando alva tomas velasque y su hermano, santos castros . lo que no se conose se critica lo que se critica no se comprende lo que no se comprende se ignora se desecha se ignora y asi fue dura leccion 1973 glaciar de los polacos.los mejores escaladores, los mejores mointañistas ,los dueños de la heroica avenida san juan de letran numero 80o sea la federacion a la cual perteneciamos un lugar limpio y libre ,buscando amistad conocimiento

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Justificación de la página

La idea es escribir.

El individuo, el grupo y el alpinismo de un lugar no pueden trascender si no se escribe. El que escribe está rescatando las experiencias de la generación anterior a la suya y está rescatando a su propia generación. Si los aciertos y los errores se aprovechan con inteligencia se estará preparando el terreno para una generación mejor. Y sabido es que se aprende más de los errores que de los aciertos.

Personalmente conocí a excelentes escaladores que no escribieron una palabra, no trazaron un dibujo ni tampoco dejaron una fotografía de sus ascensiones. Con el resultado que los escaladores del presente no pudieron beneficiarse de su experiencia técnica ni filosófica. ¿Cómo hicieron para superar tal obstáculo de la montaña, o cómo fue qué cometieron tal error, o qué pensaban de la vida desde la perspectiva alpina? Nadie lo supo.

En los años sesentas apareció el libro Guía del escalador mexicano, de Tomás Velásquez. Nos pareció a los escaladores de entonces que se trataba del trabajo más limitado y lleno de faltas que pudiera imaginarse. Sucedió lo mismo con 28 Bajo Cero, de Luis Costa. Hasta que alguien de nosotros dijo: “Sólo hay una manera de demostrar su contenido erróneo y limitado: haciendo un libro mejor”.

Y cuando posteriormente fueron apareciendo nuestras publicaciones entendimos que Guía y 28 son libros valiosos que nos enseñaron cómo hacer una obra alpina diferente a la composición lírica. De alguna manera los de mi generación acabamos considerando a Velásquez y a Costa como alpinistas que nos trazaron el camino y nos alejaron de la interpretación patológica llena de subjetivismos.

Subí al Valle de Las Ventanas al finalizar el verano del 2008. Invitado, para hablar de escaladas, por Alfredo Revilla y Jaime Guerrero, integrantes del Comité Administrativo del albergue alpino Miguel Hidalgo. Se desarrollaba el “Ciclo de Conferencias de Escalada 2008”.

Para mi sorpresa se habían reunido escaladores de generaciones anteriores y posteriores a la mía. Tan feliz circunstancia me dio la pauta para alejarme de los relatos de montaña, con frecuencia llenos de egomanía. ¿Habían subido los escaladores, algunos procedentes de lejanas tierras, hasta aquel refugio en lo alto de la Sierra de Pachuca sólo para oír hablar de escalada a otro escalador?

Ocupé no más de quince minutos hablando de algunas escaladas. De inmediato pasé a hacer reflexiones, dirigidas a mí mismo, tales como: “¿Por qué los escaladores de más de cincuenta años de edad ya no van a las montañas?”,etc. Automáticamente, los ahí presentes, hicieron suya la conferencia y cinco horas después seguíamos intercambiando puntos de vista. Abandonar el monólogo y pasar a la discusión dialéctica siempre da resultados positivos para todos. Afuera la helada tormenta golpeaba los grandes ventanales del albergue pero en el interior debatíamos fraternal y apasionadamente.

Tuve la fortuna de encontrar a escaladores que varias décadas atrás habían sido mis maestros en la montaña, como el caso de Raúl Pérez, de Pachuca. Saludé a mi gran amigo Raúl Revilla. Encontré al veterano y gran montañista Eder Monroy. Durante cuarenta años escuché hablar de él como uno de los pioneros del montañismo hidalguense sin haber tenido la oportunidad de conocerlo. Tuve la fortuna de conocer también a Efrén Bonilla y a Alfredo Velázquez, a la sazón, éste último, presidente de la Federación Mexicana de Deportes de Montaña y Escalada, A. C. (FMDME). Ambos pertenecientes a generaciones de más acá, con proyectos para realizare en las lejanas montañas del extranjero como sólo los jóvenes lo pueden soñar y realizar. También conocí a Carlos Velázquez, hermano de Tomás Velázquez (fallecido unos 15 años atrás).

Después los perdí de vista a todos y no sé hasta donde han caminado con el propósito de escribir. Por mi parte ofrezco en esta página los trabajos que aun conservo. Mucho me hubiera gustado incluir aquí el libro Los mexicanos en la ruta de los polacos, que relata la expedición nuestra al filo noreste del Aconcagua en 1974. Se trata de la suma de tantas faltas, no técnicas, pero sí de conducta, que estoy seguro sería de mucha utilidad para los que en el futuro sean responsables de una expedición al extranjero. Pero mi último ejemplar lo presté a Mario Campos Borges y no me lo ha regresado.

Por fortuna al filo de la medianoche llegamos a dos conclusiones: (1) los montañistas dejan de ir a la montaña porque no hay retroalimentación mediante la práctica de leer y de escribir de alpinismo. De alpinismo de todo el mundo. (2) nos gusta escribir lo exitoso y callamos deliberadamente los errores. Con el tiempo todo mundo se aburre de leer relatos maquillados. Con el nefasto resultado que los libros no se venden y las editoriales deciden ya no publicar de alpinismo…

Al final me pareció que el resultado de la jornada había alcanzado el entusiasta compromiso de escribir, escribir y más escribir.

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