Farreras y la Fenomenología del chisme

El chismoso pierde el tiempo lejos de su trabajo, por el cual está percibiendo un salario.

El maestro Farreras daba clases en la Prepa Siete. Murió hace algunos años ( 23 octubre 1930-17 marzo 2008) .Escribió un trabajo que tituló Fenomenología del chisme (Proyectos Institucionales, número 6, Escuela Nacional Preparatoria, Universidad Nacional Autónoma de México, 2003). En alguna ocasión lo entrevistamos, para Unión (periódico semanal del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México),  en el mes de diciembre y esta nota tiene la intención de recordar a tan distinguido universitario.
José María Castillo Farreras

Entre otras cosas, nos decía aquella vez, entre el barullo de los estudiantes, que con frecuencia se asomaban a su oficina para preguntarle algo, el chismoso pierde el tiempo lejos de  su trabajo, por el cual está percibiendo un salario. Aumenta la tensión en su vida. Por lo mismo le sube la presión arterial. Sin darse cuenta  aumenta el ritmo de sus respiraciones. Se vuelve negativo en su estado de ánimo. Debilita su  sistema inmunitario. E s perezoso en su actividad cerebral porque, lejos de lo que se cree, el chismoso no tiene vida original, nada de cerebral y sí mucho derrame de bilis. Aumentan sus tensiones musculares. Tiene que entrarle a las pastillas para paliar el malestar físico.

Descompone la armonía en su entorno de labores. Siempre está haciendo un autorretrato de su personalidad porque sus opiniones hablan más de él y no de cómo es la gente a la que critica. Con mucha frecuencia se confunden los verbos socializar y chismear. Para cubrirse,  nos decía en esa ocasión el maestro José María  Castillo Farreras, que es su nombre completo, el chismoso cree que todos son chismosos y a él se debe la frase: “El chisme es el deporte nacional”. Desde luego, el maestro nos decía todo esto  citando a Voltaire, o bien se levantaba de su mesa de trabajo, iba a un estante  de su enorme librero-biblioteca y sacaba algo de José Ingenieros o de Séneca o hasta de Jardiel Poncela.

Al retirarse el estudiante, el profesor comentaba: “Eso es lo que necesita México, jóvenes que piensen, que pregunten, que estudien”. Lee en la página 26 de su trabajo citado: “Una especie de chisme menos ortodoxa, pero probablemente más martirizante y dolorosa para el ofendido es la ya anticipada en la comidilla: la verdad-chisme o, mejor, la verdad que es convertida en chisme. Es, en efecto, una verdad que circula en el vehículo del chismorreo, de la hablilla, la que, como chisme, es negada por los propios difusores  pero con ella el propósito se  logra, a saber, el deshonor del otro, el perjuicio del ausente. Quizá  sea la más perturbadora de las formas del chisme y puede ser que éticamente la más censurable pues destruye la solidaridad social y, con ello, la posibilidad de la convivencia sana, ya que se puede convivir con quienes “te dicen tus verdades”, pero no con quienes trasforman tus verdades en el alboroto y la murmuración general.

¿Cómo podemos distinguir el chismear del socializar? Le preguntamos. Leyó en la página 61: “El chisme es una forma de la comunicación social entre los hombres. Por lo tanto es una expresión humana. El o los chismosos se comunican con los demás al informarles del chisme y la reacción de estos, admitiendo o rechazando la versión, establece la interacción mínima para la existencia de la comunicación y la convivencia, aunque fuera negativa”. Por eso, como les digo, es necesario estar pendientes de cuando se trate de socializar o de chismorrear.


 "José María Castillo Farreras realizó estudios de licenciatura en la Facultad de Derecho y en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Posteriormente cursó estudios de posgrado de derecho y filosofía en la Universidad Central del Ecuador (1960), en el Goethe Institute en Iserlohn y en las universidades de Bonn y de Hamburgo en Alemania (1965)" Wikipedia

______Rembrandt en el tema religioso__________________________________

 Lo raro fue esa extraña inclinación del pintor por los temas bíblicos, tanto del Viejo como del Nuevo Testamento. No se sabe si lo hizo por encargo o como motivación interior. Temas bíblicos pero también rostros, paisajes, manos y autorretratos fueron los motivos de Rembrandt.

Autorretrato Rembrandt joven
En los pintores holandeses, de la época, había predilección por lo cotidiano para llevar a sus telas, como un niño espulgando a un perro, una ama de casa vaciando la leche, los holgazanes, los extraños paisajes sepias con nubes también sepias...

La Holanda del siglo de Rembrandt estaba apartada del tema religioso. Rembrandt fue de los pocos pintores que incursionaron en él. Se cree que, entre pinturas y dibujos, el pintor tuvo una producción de unos 800 cuadros de asuntos místicos. Sin embargo estas pinturas nada tienen que ver con las iglesias. No van a dar a la iglesias católica ni a ninguna cristiana liberal que acepta la representación de La idea metafísica por medio de las imágenes.

Autorretrato Rembrandt adulto
Rembrandt nació en 1606, holandés, protestante calvinista y después menonita. En sus templos, pues, no hay imágenes y su inusitada inclinación debe tener un simbolismo de su tiempo que ahora ya no entendemos. Hay austeridad en el misticismo de sus pinturas religiosas. Las figuras, Jesús, no son heroicas sino humildes.
También se destacan en sus obras las manos. Tiene éstas una expresión especial. Como si fueran una unidad aparte del cuerpo a las que pertenecen. Recuerdan las manos de Teotihuacan por medio de las cuales se representa a la divinidad. En La escena del Hijo Pródigo parecieran las manos del mismo Dios las que están cubriendo al hijo que regresa derrotado al hogar y necesitado de comprensión y amor, y no tanto las manos del padre terrenal. El reproche del hijo bueno, el que jamás abandonó el hogar, queda perdido entre la oscuridad.


Muy propio del barroco Los claros oscuros que tanto utiliza. Pómulos y puntas de la nariz iluminadas drásticamente. Se destacan más sobre el hecho que el resto de la cara, o de la escena, se encuentran sumergidas en la oscuridad, a la que poco le falta para ser completa. Son pinturas a base de sombras, no de luces. Sólo el detalle que importa está iluminado y el resto se diluye en la negrura. No falta quien haya creído que esa oscuridad se deba a la inclinación protestante de identificar a las sombras con el Mal, muy al contrario de Rubens, el pintor católico, en cuya obra abunda la luz, alegoría del Bien.

Autorretrato Rembrandt anciano
La pasta, demasiado gruesa, que el holandés utilizo en sus pinturas, fue sobre todo en los rostros de personas ancianas. También en esa obsesión que mostró por sus autorretratos ( 64 autorretrato se hizo). Tal vez sea muestra de un superego, o bien esa inclinación casi científica por llevar el registro del paso del tiempo descubierto en sus propias arrugas de su rostro, como un moderno Huehueteotl.

Notas tomadas por el autor en una conferencia que dio Rita Eder, del instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, titulada ‘El significado de La Luz en la obra de Rembrandt” en el Colegio de San Ildefonso, de Justo Sierra, en el centro histórico, hace algunos años, no recuerdo La fecha exacta.
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Tormenta en el lago de Galilea


  "Artista holandés del barroco, es uno de los más grandes pintores de la historia del arte occidental. Su nombre completo era Rembrandt Harmenszoon van Rijn. Fue un intérprete excepcional de la naturaleza humana y un maestro de la técnica, no sólo pictórica sino también del dibujo y del grabado. Su obra produjo un gran impacto en sus contemporáneos e influyó en el estilo de muchos artistas posteriores. Es probable que no exista ningún pintor que haya igualado a Rembrandt en su utilización de los efectos del claroscuro o en el empaste vigoroso. Rembrandt nació en Leiden el 15 de julio de 1606. Su padre era molinero. A pesar del hecho de provenir de una familia con escasos medios, sus padres le procuraron una educación esmerada. Rembrandt empezó sus estudios en la Escuela Latina, y a la edad de 14 años fue admitido en la universidad de Leiden. Sin embargo la abandonó pronto para estudiar arte, al principio con un maestro local, Jacob van Swanenburch y después, en Amsterdam, con Pieter Lastman, célebre por sus pinturas históricas. Tras seis meses, después de dominar todo lo que había aprendido, Rembrandt volvió a Leiden, donde pronto se le tuvo en tan alta consideración que, a pesar de no tener más de 22 años, empezó a contar con sus primeros discípulos, entre los que estaba Gerrit Dou. En 1631 Rembrandt se trasladó a Amsterdam, su matrimonio en 1634 con Saskia van Uylenburgh, prima de un conocido marchante de arte, le ayudó a impulsar su carrera, al ponerle en contacto con clientes adinerados que le encargaban retratos de forma continua. Un ejemplo magistral de este periodo es el Retrato de Nicolaes Ruts (1631, Frick Collection, Nueva York). Además, sus cuadros de carácter mitológico y religioso tenían una gran aceptación. Pintó numerosas obras maestras de gran dramatismo".Wikipedia



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Irving Wallace y Las esposas mormonas de UTAH

 Este relato pertenece al género de la novela histórica y trata de la esposa número 27, de uno de los presidentes de la Iglesia Mormona, a mediados del siglo diecinueve. Se llamó Ann Eliza. La celebridad que alcanzó esta mujer y la mención reiterada de la iglesia, relacionada con este caso, se debe, sobre todas las cosas, no a ella en sí y ni siquiera a la iglesia misma, que tiene su importancia propia como cualquier otra institución religiosa la puede tener.

Es el sentimiento que despierta la sola mención del matrimonio múltiple que convierte el terna en un asunto polémico de interés exagerado. Igual acontece con la Iglesia Católica cuando se habla del celibato no cumplido de algunos de sus sacerdotes o del tutile gamuchi (intercambio de esposas) entre los yaquis o los varios grupos religiosos que, con esta última característica, se dan a conocer de vez en cuando en Estados Unidos.

Tanto el cine como la prensa escrita ven estos aspectos como filones seguros de taquilla y en tres horas la mitad del planeta ya está hablando de ellos. Sobre todo si son inducidos por una buena mercadotecnia. Pero advierte que tratándose de la poligamia todo mundo le entra a “desglosar” el tema y sin límite de tiempo. Si se tratara de la poliandria o del tutile gamuchi mencionado, que son los mismos en el fondo. La Plática apenas duraría dos minutos. La poligamia es un tema sabroso para hombres no la poliandria.

El cristianismo en sus orígenes fue perseguido en el Cercano Oriente y después en Europa, durante sus primeros trescientos años, debido a que no era la religión oficial del Imperio Romano. El mormonismo fue perseguido en Estados Unidos no porque fuera una creencia diferente al cristianismo religión predominante  entonces en ese país, si no porque vivió y defendió el postulado del matrimonio polígamo.

José Smith, fundador del mormonismo, había recibido la revelación de que en la Iglesia de Jesucristo de los Santos del Ultimo Día, debía institucionalizarse el matrimonio múltiple. “Múltiple”, como se ha dicho: varias o muchas mujeres para un solo hombre, nunca al revés. Esta idea se arraigó mucho en la mentalidad mormona. Años más tarde, Brigham H. Robert, historiador mormón, escribió: “ Según el fiscal del distrito de los Estados Unidos en el territorio de Utah), 100,000, de una población de 144,000, practicaban o creían en la poligamia.” Era un modo de decir pues sabemos que el número 144,000 es simbólico.
Ann Eliza

Brigham Young, segundo presidente y guía de la Iglesia Mormona llegó a tener 27 esposas y 56 hijos. Precisamente Ann Eliza había sido la número 27. Por una serie de situaciones tanto familiares como de carácter personal esta mujer abandonó a su ilustre marido y a su iglesia en la que había nacido. Fue una acontecimiento por completo increíble en su tiempo, mediados del siglo diecinueve. Durante más de diez años se dedicó a dar conferencias por todo el país en las que abogaba porque se acabara el matrimonio polígamo y buscaba el fin mismo de la Iglesia Mormona. Contaba cosas horribles de los “santos” mormones. Acabó demandando el divorcio de su distinguido esposo.

Entonces el gobierno de Estados Unidos se vio en vuelto en situaciones de jurisprudencia que ni se esperaba. Todos condenaban el matrimonio polígamo como una cosa absurda y aberrante. Los mormones contraatacaban, refiriéndose a la práctica del adulterio de los no mormones: “Entonces el delito no consiste en tener muchas amantes, si no en casarse con ellas”, decían. Y si el gobierno ponía al margen de la ley el matrimonio polígamo (se entendía de manera tácita pero ahora se veía que era necesario hacerlo de manera explícita) entonces había que prohibir también lo que por hecho y costumbres ya se había aceptado con algunas tribus indias norteamericanas cuyos hombres también tenían varias esposas. Nadie en el gobierno quería entra en esa dinámica, pero tampoco podía quedarse así.

Y cuando un juez federal, furioso antimormón, aprobó el divorcio de Ann Eliza, y condenó al Profeta, su esposo, Brigham Young, a pagar pensión a su esposa número 27, los primeros que protestaron fueron los de Washington pues de esa manera el juez estaba legalizando la poligamia. Una cosa era el “matrimonio celestial” que ante la ley ponía a todas las esposas múltiples mormonas en el nivel de concubinas, y otra cosa era darles categoría de legitimidad y que era lo que en realidad querían los mormones.

Después de votar el Congreso varias leyes que prohibían el matrimonio múltiple, pero a las que nadie en Utah hacía caso, se aprobó otra ley, que ahora si definitivamente parecía ponerle un hasta aquí al matrimonio plural y se llamó “Ley Edmund-Tucker, en marzo de 1887.

De todos modos, como dice Irving Wallace el autor de este trabajo literario, el matrimonio celeste siguió practicándose de una y mil maneras:” En 1959, un alto funcionario de la Iglesia Mormona admitió ante este escritor que había 2,000 polígamos en Salt Lake City. Un fiscal relacionado con la administración de la ciudad dio la cifra de 5,000 polígamos-“

Ann Eliza, la heroína histórica de la novela de Wallace, en su vida se caso tres veces y tres veces se cambió de religión primero fue mormona, luego metodista y después estuvo militando en Ciencia Cristiana. Obtuvo mucho dinero de sus conferencias, de sus acciones en la Bolsa de Valores y de sus divorcios. A los ochenta y seis años de edad vivía completamente sola, en la extrema pobreza casi en la indigencia Y, de haber sido una de las mujeres célebres en su tiempo ninguno de los que después investigaron su vida supo qué pasó con ella al final. Simplemente desapareció. Supongo que vivió sola entre la multitud sus últimos años.

Miguel de Unamuno y las Dos madres

 El hombre que tenga que ver con dos mujeres a la vez va a ser triturado como un haz de hierbas entre dos engranes de acero. Eso dice Miguel de Unamuno en su novela Dos madres. Si insiste en permanecer en esa situación perecerá literalmente, O al menos en lo que corresponde en su panorama de libertad. Este se irá reduciendo. Hay libre albedrío (no libertad jurídica) para entrar el laberinto. Pero una vez dentro hay que obedecer las reglas del laberinto. Piénsese en la vida matrimonial de Tolstoi, por ejemplo. Para huir de ella tuvo que huir de su casa cuando era ya anciano y se encontraba muy minado de su salud.

Igual le pasó a Hércules, en la obra Las Traquinias, de Sófocles.Se vió enmedio de dos mujeres y fue destruido. Igual le sucedió a Neoptolomeo, hijo de Ulises, en la tragedia Andrómaca, de Eurípides. Dos mujeres y sus días estaban contados, aunque una fuera la reina y la otra la escalava, no tuvo salvación. En esta obra alguien exclama: "¡Gran mal has dicho:varón con dos mujeres!" A Abraham no le fue mejor con Sara y su esclava.

Recuérdese la vida amorosa tan enredada de Ernest Hemingway,Premio Nobel de Literatura.Es un documento por demás realista que confirma de qué manera podemos enredar tanto nuestra vida besando en dos bocas a la vez.Lejos de tratarse de una observación, desde el puritanismo, es comprobar que con la tradición monogámica de la cultura occidental no se juega.

Siempre se juega, pero el, o la,  que lo hace, queda parado en un lugar altamente vulnerable( que envuelve al menos tres vidas sino es que a dos familias enteras) Quien conoce esta biogrfía sabe que, al igual que Juan, el personaje de Unamuno, en la vida real el gran novelista norteamericano también acabó saltando hacia la nada. 

En la película Ricos, casados e infieles (Town &Country) dirigida por Peter Chelsom, Estados Unidos,2001, el arquitecto Porter, casado con Ellie, durante varios felices y apacibles años, se enreda con otra mujer,Mona,que es la ex esposa de su mejor amigo. Dentro de un ambiente ligero y hasta de risas, la vida del arquitecto entra en una dinámica de sustos y sinsabores nada envidiable. Por si fuera poco el arquitecto entra en relaciones amorosas con otra mujer, ésta de profesión concertista, y la vida se le vuelve todo un lío.

Se puede prolongar al infinito casos como los anteriores. Uno más de tiempos recientes: Un hombre con dos mujeres puede verse en la película Married why did, get, dirigida por  Tyler Perry y estrenada en 2007. Se ve a Marco jaloneado por dos mujeres: su esposa Ángela y su otra mujer,a tal punto que ya le cuesta trabajo comer en su casa por el temor a  ser envenenado por su esposa.Ésta lo ama y él también la ama.Pero tiene dos hijos chicos con la otra y el triángulo no puede desbaratarse.En ocasiones,desesperado,se va caminar solo por las calles...

Enamorarse,con Robert de Niro,1984, o Atracción fatal,con Michael Douglas, 1987...La que más se acerca a lo de Unamuno es Entre dos amores, 1994,del director Mark Rydell y protagonista Richard Gere. Aquí también el hombre, tremendamente atormentado entre sus dos mujeres, acaba saltando hacia el barranco...



En México la mujer que se siente engañada (es decir, las dos) le proporciona al infiel una yerba que le va  administrando lentamente, en la comida, y al cabo de un tiempo sus neuronas están hechas  añicos y acaba en el manicomio.

La tesis es que el mundo, la ciudad, la sociedad, es en realidad el campus de la mujer. El hombre hará berrinches y gritará. Creerá que domina la situación. Pero no pasará de ser un niño tironeado por dos mujeres. .Un hijo jaloneado por dos madres. Juan, el personaje de este relato, ve a las dos mujeres como mujeres. Pero ellas lo ven como si fuera su hijo. Al menos eso va a hacer Raquel, la mujer que no puede tener hijos: “ ven; ven, Juan, ven!;Hijo mío Hijo mío! ¿Para qué quiero más hijo que tú? ¿No eres mi hijo?”.
Esta idea la tomó Unamuno del episodio bíblico de las dos mujeres que aseguraba frente a Salomón ser cada una la madre de un mismo niño. De aquí el título de este trabajo de Unamuno: “Dos madres” Sólo que en la Biblia el niño tenía un defensor que lo protegía con su sabiduría. Fuera de ese ámbito el hombre que se cree dominador perecerá. Al menos  así sucedió a don Juan el personaje varón de este relato.

Miguel de Unamuno
Juan vive con Raquel, una mujer viuda pero él quiere a Berta, una muchacha soltera. No sabe que Berta está enamorada de Raquel: “De quien estaba Berta perdidamente enamorada era de Raquel. Raquel era su ídolo”.
Esta novela de Unamuno es corta en términos de cuartillas, más bien se trata de un cuento largo. Sin embargo tiene varios temas que uno solo de ellos le da materia para un trabajo extenso. Da la impresión que en esta obra al autor le faltó tiempo y espacio para un mejor desarrollo de los asuntos insinuados. Parecería que es más bien como un prontuario en el que se anuncia una multiplicidad de temas.

Por ejemplo el mencionado lesbianismo. Ocupa dos renglones y no se le toca más. Al final este lesbianismo se va a trastocar en una especie de enmarañado amor maternal.

Mediante un hábil proceder, Raquel se las ingenia para quedarse con la fortuna de su compañero Juan. No le interesa el dinero por sí, sino por la capacidad de intriga que éste le permite. Se las ingenia y al final tiene bajo su control las vidas de Juan, de Berta, con la que se ha casado Juan, y a la niña que tienen Berta y Juan. Pero tampoco los quiere destrozar con este control tan astutamente conseguido. Lo que quiere Raquel, la mujer estéril es tener tres hijos: Juan, Berta y Raquelita, la hija de estos.

Incapaz de encontrar la salida del laberinto, Juan muere. Juan huyó de las dos, y algo más. ¿Cómo fue ello? Sólo se supo que, habiendo salido en excursión hacia la sierra, en automóvil, lo volvieron a su casa moribundo y se murió en ella sin recobrar el conocimiento”. Sus amigos de paseo no saben si fue accidente y se salió del automóvil y cayó al barranco. O deliberadamente saltó hacia el abismo. Igual saltó Ana Karenina hacia las ruedas del tren. Ana Karenina es la antítesis Una mujer entre dos hombres. Lo mismo pasará con Madame Bovary de Flaubert.

Inteligentes tesis se han escrito de estos tres personajes:Juan, Ana Karenina y Madame Bovary, rompiendo moldes sociales y corriendo hacia la libertad. Sólo para caer en finales patológicos. Ninguno de estos actores alcanzó la altura del sentimiento nietzscheano, como para poder situarse por encima  de lo establecido, y perderse riendo por el boulevard...Ninguna es, ni de lejos, de la estatura de Medea,de Euripides- Ovidio-Carlile.Medea es una mujer,no una sombra.

En el caso de los hombres  superconquistadores sexuales sufren una profunda inseguridad sexual y, a través de las múltiples conquistas, buscan reafirmar su masculinidad. Lo mismo con las mujeres de amoríos múltiples. Su analfabetismo emocional,según Steckel,psiquiatra alemán del primer tercio del siglo veinte,las lleva a los amoríos múltiples la constante de una frigidez crónica.

En la  realidad el tema de la infidelidad conyugal es un lugar común y tan viejo como la humanidad.Sólo que en el hombre es un pecado en el plan religioso y una aberración juridica, en el civil, y un estigma cuando pasa al nivel social. En el caso de la mujer,en cambio,  se le llama  liberación. Una liberación elevada a nivel paradigmatico.

Berta quiere recuperar a su hijita y safarse de Raquel y toda esa situación pero, le dice Raquel “Con qué dinero vas a criar y a educar a Raquel”, Berta termina aceptándolo. Pero Raquel no olvida su papel de mujer estéril - madre y le dice que ella, Berta, necesita casarse Si lo hace, le dará una dote para que la entregue a su nuevo marido: “Si te vuelves a casar te dotaré Piénsalo No se está bien de viuda”


Dentro de la cultura occidental hay islas de convivencia social, tanto  laicas como religiosas y etnicas, que aceptan el matrimonio múltiple porque  sus canones son otros. Viven de acuerdo  a esos principios. Pero en la occidental es uno para una.Y una para uno. "Hasta que la muerte los separe", no el juez ni el Papa..

Habría que ver de qué lado hay menos psiquiatricos...



Sócrates, entre Xantipa y Diotima,prefirió la cicuta.Sabemos que,en su último día en la celda,compartiendo con sus amigos filósfos,que han preparado su huida, y la oportunidad que le da el Estado a cambio del destierro,el maestro acepta la muerte antes de burlar las leyes en las que había vivido toda su existencia,etc.El maestro externa en este caso  el pensamiento de querer librarse de esta "vida humana", lejos de los requerimientos del cuerpo,etc. Pero siempre queda la duda:¿sería de sus dos mujeres de las que quería librarse por medio de la cicuta?


Como sea, Sócrates en este caso también nos anuncia, nos previene, dos determinismos: 1) toda su sabiduría no pudo salvarlo de besar en dos bocas y,2) toda su sabiduría no fue suficiente para resistir los dos engranes de acero llamados Xantipa y Diotima y,  acabó bebiendo la cicuta...

Schopenhauer escribe que tener dos mujeres es como perseguir dos liebres (versión machista). Un hombre correteando dos mujeres...

Las mujeres  de la etnia hohokam, del desierto de Sonora-Arizona, invierten el ejemplo. Observan que la liebre corre en círculo, por lo que una cubre medio círculo y la otra el otro medio círculo. Hasta que la liebre caer rendida de cansancio (versión feminista).Dos mujeres correteando a un hombre...








“Miguel de Unamuno nació en la calle Ronda del casco viejo de Bilbao. Era el tercer hijo y primer varón, tras María Felisa y María Jesusa, del matrimonio habido entre el comerciante Félix de Unamuno Larraza y su sobrina carnal, Salomé Jugo Unamuno. Más tarde nacerán Félix, Susana y María Mercedes. A los diez años, al acabar sus primeros estudios en el colegio de San Nicolás y a punto de entrar en el instituto, asiste como testigo al asedio de su ciudad durante la Tercera Guerra Carlista, lo que luego reflejará en su primera novela, Paz en la guerra.
Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid, obteniendo la calificación de notable en 1883, a sus veintiún años. Al año siguiente se doctora con una tesis sobre la lengua vasca: Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca. En ella anticipa su idea sobre el origen de los vascos, idea contraria a la que en los años venideros irá gestando el nacionalismo vasco, recién fundado por los hermanos Arana Goiri, que propugnará una raza vasca no contaminada por otras razas.
En 1884 comienza a trabajar en un colegio como profesor de latín y psicología, publica un artículo titulado «Del elemento alienígena en el idioma vasco» y otro costumbrista, «Guernica»”, Wikipedia

La noche quedó atrás, novela de Jan Valtin

Jan Valtin
Jan Valtin es el autor de varias novelas que ilustran, como pocas obras de su género, la vida del habitante del centro de Europa en los años de la primera posguerra con su obra La noche quedó atrás. Siguió Tiempo de invierno que muestra una Europa devastada en la segunda pos guerra. Y Castillo en la arena, que es el afán de  empezar una nueva vida sobre los escombros del pasado pero ahora lejos de Europa, en América.

Avanzado el primer tercio del siglo veinte Europa ve aparecer varios modos de concepción política que de una manera o de otra van a envolver la vida de centenares de millones de seres humanos. Está el ciudadano que trata de seguir una existencia de estudio, trabajo y familia. Otros entregan su vida a la causa de manera total y decidida como activistas. Sólo para descubrir que, a la postre, como dice el viejo pensamiento, las revoluciones  acaban tragándose  a sus creadores.

Así sucedió con Jan Valtín que entregó muchos años de su vida a una causa que, estaba seguro, sería el remedio de los males de la humanidad, afiliándose al partido comunista desde joven. Después, para salvar la vida amenazada por sus viejos camaradas de partido, debe fingir  ser un agente del nacionalsocialismo. Y al final terminará poniendo distancia de por medio de las policías secretas de ambos bandos que lo creen espía del bando contrario.

En la abundante literatura de este género no hay otra obra que describa a detalle el pensamiento, la organización y el modo de actuar de los grupos del quehacer político como los que relata La noche quedó atrás. No era el tiempo de los intelectuales sino de los activistas. Cómo organizar una huelga, mitin o revuelta callejera.

El autor conoce a una muchacha llamada Firelei y tendrá un hijo con ella. Pero el leit motiv de La noche quedó atrás no es el amor sino la revolución. Después de todo el amor es un trasto viejo inventado por el pensamiento burgués y un revolucionario democrático y progresista debe superar todo eso. La familia toda como es la madre, el padre y los hijos ha sido dejada de lado y en su lugar ahora está el partido. El partido deberá ser obedecido y protegido  aun a costa de la vida.

Era el tiempo en el que los escritores al servicio del partido escribían novelas con sujeto sin predicado. De tal modo que no se encuentran expresiones como "muchacha bonita". Sólo "muchacha".

Jan Valtín debió tener acceso a archivos que le permitieron crear una obra con estructura de novela pero la cual relata hechos reales y personajes reales. Algunos de ellos lejos del idealismo de la causa que dicen profesar medran aprovechándose del actuar de los otros. Cuando algún autentico activista descubre el juego de inmediato es enviado a hacer labor subterráneo en el frente enemigo, el enemigo lo descubre y el activista desaparece para siempre.

Jan Valtín
De estilo enérgico, Jan Valtin  (parece que el nombre verdadero del autor era Richard  Hermann Krebs).En una parte del relato Firelei, su compañera, le dice "Jan", y él comenta: "Me dijo Jan usando el nombre que había adoptado para mi estadía en los Países Bajos."
Logró con su personaje Jan Valtín una obra que no gusta a los activistas que, como él vivió, siguen creyéndose poseedores de la fórmula que salvará a la humanidad.

 El autor nació el 17 de diciembre de 1905 y murió el 1 de enero 1951.






“JOHN CARLIN
 Este libro no es una joya. Es un tesoro. Un tesoro enterrado, rescatado tras décadas de olvido en España. Poca gente lo leerá, porque es una autobiografía, y este género no suele tener mucho impacto en el mercado español, y porque se asustará ante lo gordo que es: 792 páginas. Un error. Nunca se habrá visto un libro en el que tanto material se resuma con tanta fuerza en tan pocas palabras. La noche quedó atrás cuenta la historia que define al siglo XX, el ascenso del comunismo y del nazismo, a través de las memorias de un hombre que vivió diez vidas en una. Jan Valtin, disciplinado revolucionario marxista que llegó a ser agente clandestino al servicio de los soviéticos en la Alemania de Hitler, narra como nació el valiente idealismo de su adolescencia; sus aventuras por el mundo predicando el evangelio de Lenin en Perú, Estados Unidos, Reino Unido y China; y un trágico desenlace en el que sufre en carne propia las secuelas más atroces tanto de la ideología a la que se opuso a muerte, como a la que dedicó su vida”.

El tercer hombre, novela de Graham Greene

Joseph Cotten,Holly Martins
Alida Valli,Ana
Orson Welles,Harry Lime
Harry Lime, el malo de la novela, tiene acidez y le pide a su amigo Holly Martins que le consiga unas pastillas norteamericanas, de más calidad que las europeas que se pueden conseguir en la Viena de la  segunda posguerra, que es el contexto en el que se desarrolla esta obra de Graham Greene.

Teólogo y filósofo de elevados vuelos, Graham Greene, escritor inglés conocido “sólo”  como novelista y cuentista, pone el punto del relato en sus obras en  un detalle al parecer intrascendente. Esta especie de leit motiv no lo destaca con cursivas, negritas, entrecomillas ni nada. Sólo lo dice entre tantas palabras y ya.

Harry Lime es un contrabandista que de manera fraudulenta consigue penicilina (recién descubierta) de los hospitales militares de los aliados y la altera para sacarle más ganancia. Con ellos asesina a mucha gente. Y ese es el secreto de la trama. Pide medicina de primera para su acidez pero para otros la altera sin importar las consecuencias.

Esta obra pudo muy bien titularse El hombre que murió dos veces. Cuando  Holly Martins llega a Viena, invitado por su amigo de la juventud, Harry Lime, resulta que éste acaba de morir a consecuencia de haber sido arrollado por un vehículo. Alcanza a asistir a su funeral. Piensa regresar al día siguiente a su tierra, se supone que es Estados Unidos (escribe novelas del medio oeste, con alguaciles y toda la cosa), aunque la película  que después  se hizo es inglesa.

Debido a su práctica de escritor empieza a preguntar detalles de la muerte de su viejo y querido amigo. Poco a poco s e va involucrando en el caso  no obstante que ese asunto es rodeado por un ambiente poco claro y cada vez más  lleno de peligros conforme pregunta.

El jefe de la policía militar, por el lado inglés ( a la sazón Viena estaba dividida en cuatro secciones, o mandos, a resultas de la segunda guerra mundial, que era el inglés, norteamericano ,francés y ruso y  se turnaban cada día  la vigilancia de la ciudad), le aconseja y casi lo urge para que se quite de enmedio y regrese a su país. Considera de buena fe que las circunstancias de la muerte de Harry  Lime ya están suficientemente aclaradas y no hay porque seguir hurgando en ello.

Holly Martins, un tanto cansado de buscar, decide abordar al día siguiente su avión y regresar a su tierra. Solo que en último momento s e entera que el cuerpo de su amigo Harry lo cargaron hacia la banqueta de la calle, donde fue  atropellado, tres hombres, no dos, como constaba en el acta policial.

¿Quién era ese   tercer hombre? Tal vez si lo entrevistaba pudiera conocer más detalles de la muere de su amigo. A la sazón se empieza a hacer esta pregunta: ¿fue accidente o asesinato? Y así es como se vuelve a involucrar en el caso y por lo pronto abandona la idea de regresar a su país.

Buscando  descubre que su amigo Harry en realidad no ha muerto. Para escapar de la policía que le sigue los pasos finge,  en complicidad con otros malvivientes, su muerte. Calloway, el oficial británico, le sigue aconsejando que abandone todo y vuelva a su tierra. Le revela que su amigo Harry no es la persona que Holly recuerda de su  juventud.  Ahora ha asesinado a mucha gente alterando la penicilina. Finalmente Holly el escritor de novelas del oeste se cansa y exclama: ya nada me importa si Harry vive o está muerto: me voy. O quédese y ayúdenos a captura a su amigo, le dice Calloway, el oficial británico. Desde luego que Holly se niega a semejante petición. Jamás haría una cosa así contra su antiguo amigo.

 Y aquí es donde Ana, una mujer que tiene una actuación destacada en la trama, aparece como pieza que le da un giro a los sucesos. Fue amiga sentimental de Harry y   es de profesión actriz de teatro. Holly Matrins llega a interesarse  sentimentalmente en ella. Ana es de nacionalidad checoslovaca y, descubierta por la policía rusa que está de manera fraudulenta en Viena, con un pasaporte falso, quiere llevársela para su lado en plan de arresto y empezar a rastrear la línea de falsificadores de pasaportes. El provenir se presenta fatal para Ana pues supone interrogatorios, prisión…

Holly Martins se da cuenta y negocia con Calloway el oficial británico. Salvar a Ana de no ser entregada a los rusos y el colaborará a la captura  de Harry. El oficial acepta. Por tercera vez Holly Martins abandona la idea de regresar a su país y vuelve a involucrarse.

Así es como empieza la cacería de Harry. En la persecución Harry mata a uno de sus perseguidores  pero otro de estos lo hiere a su vez. En ese momento Holly acaba de convencerse que su viejo amigo en realidad ahora es un hombre malo y, adelantándose a los perseguidores,  logra dar muerte, o ultimar, a Harry.

La acción postrera es en el cementerio donde es sepultado Harry, ahora sí de verdad. Y la despedida de todos es a lo largo de una larga calzada  que da salida del cementerio. Holly Martins espera a Ana, en la esperanza de poder acompañarla pero esta pasa de largo junto a él. Recargado en un automóvil, Holly sólo  enciende un cigarro…

En 1949 en el Reino Unido se filmó El Tercer Hombre, del director Carol Reed, producción de Alexander Korda. Como Holly Matrins Joseph Cotten, Ana es Alida Valli, y Orson Welles es Harry  Lime. La música de Antón Karas. El guión de Graham Greene.

Por su actuación de los artistas, el ritmo, la dirección, la iluminación y por su música, es uno de esos filmes que, después de  sesenta  años, s e puede decir sin rubor el lugar común de todo tiempo pasado fue mejor en  cine. Parece que todo trascurriera en la noche. Aun las escenas de día son oscuras. Las calles solas, completamente vacías de gente en las que sólo los actores aparecen. Una luz muy lejana ilumina una parte de las calles y las sombra son largas. No es un tratamiento de pesimismo sino más bien arroja hacia el ánimo del espectador una revelación estética.
 Entre otras cosas  s e  recuerda El tercer hombre  porque   es una película de la posguerra tratada con  respeto para las nacionalidades ahí involucradas. Se cree que tal vez a esto último se deba que Carol Reed, el director de El Tercer hombre, haya sido tan denostado por algunos críticos de su tiempo, no obstante la gran aceptación que el film tuvo en el público. Y también porque Reed se apoyó en textos de Graham Greene para algunas de   sus películas. No hay que olvidar que Graham Greene abandonó el cristianismo liberal al convertirse al cristianismo  católico romano, dentro de contextos sociales mayoritarios de cristianismos liberales…


“Carol Reed (1906-1976) es un realizador británico. Tras una época de gran prestigio, basado principalmente en el éxito de Larga es la noche (1947) y de El tercer hombre (1949), su reputación se vio desmerecida por las películas de su última etapa, una lista que incluye, no obstante, éxitos internacionales como Trapecio (1956), Nuestro hombre en La Habana (1959), La agonía y el éxtasis (1965) y el musical Oliver (1968), obra de gran mérito en su género. Por otra parte la crítica más reciente, o bien ha ignorado sus admirables logros de los años cuarenta o lo ha encasillado dentro de ese «academicismo» que los ingleses saben hacer muy bien. En última instancia, se suele ver en Carol Reed un tributario de los intereses de Graham Greene, que fue su soporte literario en sus obras más justamente famosas. Ninguna de esas posturas es justa, o por lo menos no lo es en lo que respecta a unas obras que, en revisiones actuales, continúan conservando el vigor expresivo que las hizo famosas. Al mismo tiempo, sus atributos estéticos explican la fama de que gozaron en su día, y no es difícil comprender la admiración de la crítica ante una estética que, como mínimo, podríamos calificar de neoexpresionista. Ganó el Oscar de 1968 a la mejor dirección por Oliver. Había sido nominado en 1949 por El ídolo caído, y en 1950 por El tercer hombre” Wikipedia.

Escalada mixta



Todo fracaso en alpinismo es un gran logro.

Si estamos abiertos a aprender la lección.



Es cierto que mientras escalamos la eternidad se encuentra un centímetro bajo nuestras botas.

Pero no es menos cierto que hay más peligro en cruzar una calle que escalar una pared de roca, nieve y hielo. En México muere un escalador al año por 150 mil atropellados en las calles pues casi todas carecen de semáforos para peatones.


El compañero de apoyo debe estar asegurado ( como en la primera figura) a fin de prestar un seguro eficaz al primero de la cuerda
Diversas maneras de colocar las clavijas
Solamente se avanza en libre, y al mismo tiempo ambas componentes de la cordada, cuando hay la experiencia suficiente, de otra manera mejor abstenerse de hacerlo.
En una cordada de tres lo mejor es que dos aseguren al que en ese momento sube.
Tomado del libro Técnica Alpina, editado por la Dirección General  de  Actividades Deportivas y Recreativas de la UNAM, en 1978. Textos de Armando Altamira G. y dibujos de Manuel Sánchez

En la escalada mixta se usan ya algunas clavijas, o algún sucedáneo, a fin de tener seguridad en ciertos pasos particularmente expuestos. Para el  efecto es necesario llevar martillo tanto para el que va en la punta  de la cuerda como para quien ocupa el último lugar, el cual deberá recoger el material dejado por su antecesor. Asimismo s e precisa el uso de cuerda y mosquetones.

Esta manera de escalar recuerda el justo medio aristotélico. Que no debe confundirse con mediocridad.  Guarda un equilibrio entre los extremos. Entre la escalada libre y la artificial. Básicamente es un escalador de la libre y también puede aplicar cuanto recurso técnico sea necesario.

Un dietista lo distinguiría como alguien que sabe comer. Ni es extremista carnívoro ni extremista vegetariano. Conoce el secreto de la dieta balanceada.

No rehúye el gimnasio de la ciudad y prefiere trotar en la media montaña y a campo traviesa. Conoce la ferretería para escalar, aunque es selectivo, y evita colgarse cuanta invención sale al mercado. Sube con botas para escalar aunque no pueda hacer florituras en el gimnasio. Porque él sabe que en la alta montaña no se hacen florituras.

¿Dos milero, tres milero?

Cada generación de montañistas tiene la tentación de  autonombrarse "alpinismo moderno". En tanto las leyes de la fisica no cambien, y la fuerza de gravedad siga ejerciendo su atracción,  el alpinismo de todas las épocas será el mismo que cuando Whymper conquistó el monte Cervino, en el siglo diecinueve, o Chalchihuitzin el Popocatepetl, en el siglo trece( ver nota respectiva del Popocatepetl en este mismo blog).  Lo que sí se moderniza de continuo, afortunadamente, es el equipo. Tanto de abrigo como la "ferretería" y aun de la  alimentación.

Por lo que respecta a una referencia real, exenta de pretensiones egocentricas generacionales, para tratar de situar nuestra actuación en la montaña, sería lo que nosotros hemos llamado la " situación milenaria". ¿Escalas en los 2 mil?, ¿En los tres mil?, etc. Aquí son requerimientos concretos, practicos. Una serie de factores señalados por la altitud. o altura sobre el nivel del mar, nos imponenen las condiciones en las que debemos  movernos, tales como temperatura, altitud ( haciendo referencia a la producción de globulos rojos en nuestra sangre), subir con otro tipo de ropa diferente a la que usamos en los 2 mil metros de altitud, etc. La psicologia  del individuo tampoco es la misma si escalamos una roca dentro de la ciudad ( o en el gimnasio)que si estamos lejos de la gente, entre rocas y hielos... Con base en lo anterior  la propuesta milenaria es: ¿eres dos milero?. ¿tres milero?, ¿cuatro milero?, etc


Esta figura asegura al que viene subiendo.En caso de desprendimiento el que asegura soportará el golpe del tirón en el hombro izquierdo y parará el deslizamiento de la cuerda con la mano derecha y el costado del mismo lado.Tomado de la revista Champaqui 3, Córdoba, República Argentina, dieciembre 1967.


Aseguramiento en el trascurso de una escalada.Pero sólo si el que asegura está asegurado. El segundo asegura al primero que va más arriba.La cuerda del que asegura va por debajo del brazo derecho, rodea el cuello y también pasa por debajo del brazo izquierdo.    (Diccionario de la Montaña, Agustín Faus, Editorial Juventud,Barcelona,España, 1963)




Pero, escales donde quieras o puedas, recuerda que   hay más riesgo cruzar una calle de la ciudad que escalar montañas (hacer clik en el video)


Justificación de la página

La idea es escribir.

El individuo, el grupo y el alpinismo de un lugar no pueden trascender si no se escribe. El que escribe está rescatando las experiencias de la generación anterior a la suya y está rescatando a su propia generación. Si los aciertos y los errores se aprovechan con inteligencia se estará preparando el terreno para una generación mejor. Y sabido es que se aprende más de los errores que de los aciertos.

Personalmente conocí a excelentes escaladores que no escribieron una palabra, no trazaron un dibujo ni tampoco dejaron una fotografía de sus ascensiones. Con el resultado que los escaladores del presente no pudieron beneficiarse de su experiencia técnica ni filosófica. ¿Cómo hicieron para superar tal obstáculo de la montaña, o cómo fue qué cometieron tal error, o qué pensaban de la vida desde la perspectiva alpina? Nadie lo supo.

En los años sesentas apareció el libro Guía del escalador mexicano, de Tomás Velásquez. Nos pareció a los escaladores de entonces que se trataba del trabajo más limitado y lleno de faltas que pudiera imaginarse. Sucedió lo mismo con 28 Bajo Cero, de Luis Costa. Hasta que alguien de nosotros dijo: “Sólo hay una manera de demostrar su contenido erróneo y limitado: haciendo un libro mejor”.

Y cuando posteriormente fueron apareciendo nuestras publicaciones entendimos que Guía y 28 son libros valiosos que nos enseñaron cómo hacer una obra alpina diferente a la composición lírica. De alguna manera los de mi generación acabamos considerando a Velásquez y a Costa como alpinistas que nos trazaron el camino y nos alejaron de la interpretación patológica llena de subjetivismos.

Subí al Valle de Las Ventanas al finalizar el verano del 2008. Invitado, para hablar de escaladas, por Alfredo Revilla y Jaime Guerrero, integrantes del Comité Administrativo del albergue alpino Miguel Hidalgo. Se desarrollaba el “Ciclo de Conferencias de Escalada 2008”.

Para mi sorpresa se habían reunido escaladores de generaciones anteriores y posteriores a la mía. Tan feliz circunstancia me dio la pauta para alejarme de los relatos de montaña, con frecuencia llenos de egomanía. ¿Habían subido los escaladores, algunos procedentes de lejanas tierras, hasta aquel refugio en lo alto de la Sierra de Pachuca sólo para oír hablar de escalada a otro escalador?

Ocupé no más de quince minutos hablando de algunas escaladas. De inmediato pasé a hacer reflexiones, dirigidas a mí mismo, tales como: “¿Por qué los escaladores de más de cincuenta años de edad ya no van a las montañas?”,etc. Automáticamente, los ahí presentes, hicieron suya la conferencia y cinco horas después seguíamos intercambiando puntos de vista. Abandonar el monólogo y pasar a la discusión dialéctica siempre da resultados positivos para todos. Afuera la helada tormenta golpeaba los grandes ventanales del albergue pero en el interior debatíamos fraternal y apasionadamente.

Tuve la fortuna de encontrar a escaladores que varias décadas atrás habían sido mis maestros en la montaña, como el caso de Raúl Pérez, de Pachuca. Saludé a mi gran amigo Raúl Revilla. Encontré al veterano y gran montañista Eder Monroy. Durante cuarenta años escuché hablar de él como uno de los pioneros del montañismo hidalguense sin haber tenido la oportunidad de conocerlo. Tuve la fortuna de conocer también a Efrén Bonilla y a Alfredo Velázquez, a la sazón, éste último, presidente de la Federación Mexicana de Deportes de Montaña y Escalada, A. C. (FMDME). Ambos pertenecientes a generaciones de más acá, con proyectos para realizare en las lejanas montañas del extranjero como sólo los jóvenes lo pueden soñar y realizar. También conocí a Carlos Velázquez, hermano de Tomás Velázquez (fallecido unos 15 años atrás).

Después los perdí de vista a todos y no sé hasta donde han caminado con el propósito de escribir. Por mi parte ofrezco en esta página los trabajos que aun conservo. Mucho me hubiera gustado incluir aquí el libro Los mexicanos en la ruta de los polacos, que relata la expedición nuestra al filo noreste del Aconcagua en 1974. Se trata de la suma de tantas faltas, no técnicas, pero sí de conducta, que estoy seguro sería de mucha utilidad para los que en el futuro sean responsables de una expedición al extranjero. Pero mi último ejemplar lo presté a Mario Campos Borges y no me lo ha regresado.

Por fortuna al filo de la medianoche llegamos a dos conclusiones: (1) los montañistas dejan de ir a la montaña porque no hay retroalimentación mediante la práctica de leer y de escribir de alpinismo. De alpinismo de todo el mundo. (2) nos gusta escribir lo exitoso y callamos deliberadamente los errores. Con el tiempo todo mundo se aburre de leer relatos maquillados. Con el nefasto resultado que los libros no se venden y las editoriales deciden ya no publicar de alpinismo…

Al final me pareció que el resultado de la jornada había alcanzado el entusiasta compromiso de escribir, escribir y más escribir.

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